domingo, 7 de febrero de 2021

¿COMBINAR DOS VACUNAS COVID DIFERENTES TENDRÍA MEJOR RESPUESTA INMUNE?

 


En un esfuerzo por mejorar los resultados de la vacunación, los investigadores están pensando en combinar dos tipos de vacunas diferentes para averiguar si esto diera un mejor resultado en la prevención de dicha enfermedad.

   En el primer año del surgimiento del virus SARS-CoV-2 no se tenían medicamentos ni terapias para atacar la enfermedad que causaba: COVID-19. Lo único que pudieron hacer fue tomar medidas preventivas: como el distanciamiento social, el confinamiento, uso de cubrebocas y lavarse las manos. La única esperanza que se tenía a largo plazo era encontrar una vacuna que previniera su contagio o un medicamento capaz de combatirla. No se ha encontrado, ni desarrollado, ese medicamento, y las vacunas han tenido un inicio tímido. Leer Más

   Eres muy temprano para considerar la eficiencia de las vacunas, pero están apareciendo mutaciones en este virus, pequeños cambios genéticos en el ADN que altera la única proteína que nuestros sistemas inmunológicos pueden atacar: la proteína espiga o pico del virus. Se ha demostrado que estas nuevas variedades del virus son aún más contagiosas y peligrosas, que el virus inicial.

Una mezcla de vacunas podría ser mejor

   Los desarrolladores de vacunas a menudo combinan dos vacunas que tienen diferentes maneras de activar el sistema inmunológico, para combatir la misma enfermedad. Los investigadores están ansiosos por implementar la estrategia, conocida como un impulso primario heterólogo, contra el coronavirus. El año pasado, los reguladores europeos aprobaron una combinación heteróloga de refuerzo primario para proteger contra el ébola, y las vacunas experimentales contra el VIH a menudo se basan en esta estrategia. Pero aún no se ha probado para vacunas contra COVID-19, que generalmente se administran como una inyección repetida de la misma vacuna. Leer Más

   Un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford decidieron realizar esta prueba. Para esto, aplicaron primero la vacuna contra el coronavirus producida por Oxford. Esta vacuna utiliza la cubierta protectora de virus inofensivo para trasportar sólo la información genética del virus SARS-CoV-2. La segunda vacuna fue la producida por la empresa Moderna; esta utiliza una cubierta de membrana hecha por grasas, que transporta la información genética del SARS-CoV-2 a las células del paciente. La información genética que trasportan las dos vacunas son las que fabrican la proteína espiga o pico del virus patógeno, que son fáciles de reconocer por las proteínas inmunológicas llamadas anticuerpos.

Una nueva perspectiva en la vacunación

   Algunos investigadores también piensan que la combinación de dos vacunas podría fortalecer la respuesta inmunitaria al aprovechar las mejores características de cada una. Eso sería particularmente deseable ahora que los desarrolladores de vacunas están combatiendo variantes más peligrosas del mismo coronavirus que parecen ser parcialmente resistentes a ciertas respuestas inmunes. Es posible que las respuestas sean mejores de lo que cualquiera de las vacunas puede lograr por sí sola. Pero eso está por probarse experimentalmente para COVID-19.Leer Más

   La capacidad de mezclar y combinar vacunas podría hacer que los programas de vacunación fueran más flexibles: aceleraría el proceso y reduciría el impacto de cualquier interrupción de la cadena de suministro. Realmente hace que la implementación sea mucho más simple.

Enfoque de células T inmunes

   El ensayo de Oxford tiene como objetivo inscribir a 820 personas y probará dos programas de dosificación: uno con 4 semanas entre las dos inyecciones y otro con un intervalo de 12 semanas. La prueba no analizará directamente qué tan bien protege la combinación contra COVID-19; un estudio de este tipo necesitaría ser mucho más grande y llevaría mucho tiempo completarlo. En cambio, el equipo tomará muestras de sangre con regularidad para medir los niveles de anticuerpos y células inmunes llamadas células T que los participantes producen contra el coronavirus. También supervisará los problemas de seguridad.

  Las células T podrían ser clave para estimular la respuesta inmunitaria. Las vacunas de ARN han generado poderosas respuestas de anticuerpos al coronavirus SARS-CoV-2. Pero no han demostrado ser tan buenos como las vacunas AstraZeneca y Oxford para estimular una clase de células T llamadas células T CD8 + . Estas células pueden fortalecer una respuesta inmunológica al identificar y destruir las células infectadas con el virus.

   Los estudios en animales sugieren que una respuesta inmune fortalecido es posible: en una prueba preliminar publicado el bioRxiv , los investigadores informaron que una combinación de una vacuna contra el coronavirus del ARN y la vacuna AstraZeneca despertaron las células T en ratones mejor que cualquiera de las vacunas solo.

Vectores virales

  Otras combinaciones podrían producir resultados similares. Un inmunólogo de la Universidad Católica de Corea está particularmente interesado en ver ensayos de la vacuna de AstraZeneca junto con una vacuna a base de proteínas fabricada por Novavax en Gaithersburg. Las vacunas proteicas, estas son donde se inyecta directamente en el paciente las proteínas del virus patógeno, para que el cuerpo las identifique como amenaza, las cuales provocan respuestas inmunes de manera similar a las vacunas de ARN, y la vacuna de Novavax podría ser más fácil de fabricar y distribuir que las vacunas de ARN.

 

https://www.nature.com/articles/d41586-021-00315-5

https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/por-que-los-ninos-responden-mejor-covid.html

https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/coronavirus-mutante-ataca-el-reino-unido.html

sábado, 23 de enero de 2021

VIVIR 120 AÑOS CON AYUDA DE FÁRMACOS

 


Nuevos descubrimientos científicos dan esperanza de alargar la vida útil de las personas hasta cerca de cien años. Gracias a comprensión de los mecanismos desencadenados por hambrunas se han podido traducir en más años de vida para aquellos que la sufrieron. Esto, también, llevo a encontrar medicamentos que realicen los mismos efectos de la falta de ingesta de alimentos.

   En marzo de 2016 se descubrió que Israel Haifa, un viejo confitero retirado, cumplió 112 años y 178 días. El nació en 1903 y la esperanza de vida de un niño en Polonia era de 45 años. De su infancia recuerda haber lanzado caramelos al emperador austrohúngaro Francisco José I. Como adulto, dirigió una fábrica de caramelos en las proximidades de Lodz. En su larga vida ha visto dos guerras mundiales y sobrevivió a casi 12 meses de cautiverio en campo de concentración, tres de ellos en Auschwitz. Su mujer y dos hijos murieron ejecutados. Tras contraer nupcias de nuevo, emigró a Israel, donde se dedicó a fabricar de forma artesanal golosinas. En la actualidad, tiene una veintena de bisnietos.

   Actualmente, en el mundo desarrollado, la esperanza de vida media de un varón llega a los 80 años. Pero sólo dos de cada 10 mil personas llegan al centenario, en su gran mayoría mujeres.



    Kristal se acerca al límite de la longevidad observada en los varones, pero nunca se ha conseguido superar al francés Jeanne Calment, que en 1997 murió a la edad de 122 años.


Personas que pueden vivir 100 años

    ¿Qué pasaría si, en vez de traspasar los 80 u 85 años, una persona viviera 100, o incluso 112 años?  Algunos científicos piensan que las personas centenarias envejecen más despacio que las demás. Descubrimientos dignos de confianza de las investigaciones biológicas que se llevan a cabo en la actualidad indican que los periodos de gran hambruna, influyen en la longevidad de las células. Estas investigaciones están mostrando un modo de extender ese límite de edad, no mediante dietas sino con medicamentos.

   En estos momentos existen media docena de medicamentos o suplementos, todos aprobados para el uso de humanos con este fin, que actúan sobre mecanismos celulares que parecen mejorar la reparación de los daños internos y, así, ayudan a prolongar la vida.

   En el caso de algunas de estas sustancias, entre las que figuran un fármaco antitumoral, ya se ha comprobado que prolonga la longevidad media y máxima de vida, tanto en ratones como en otros animales de laboratorio. Por ejemplo, un conocido antidiabético llamado metformina será el protagonista de los primeros ensayos clínicos concebidos para desvelar si un medicamento puede retrasar el envejecimiento humano.

   Todo esto ha llevado a afirmar a un grupo de expertos que los lectores de este artículo tendrán una longevidad mayor que las anteriores generaciones. Esperan que podría ocurrir un importante incremento en el nivel medio de vida de la población, dicen que dentro de los próximos 40 o 50 años será posible un aumento entre el 25 y el 50% en la longevidad de las personas.



 
 Más allá de la dieta

   Desde los años treinta del siglo 20 se sabía que la alimentación deficiente podría alargar la vida de los animales de laboratorio; hasta un 40% de lo normal. Incluso personas que no son científicas, creen que los episodios de hambruna vividos durante y después de la Segunda Guerra Mundial pudieron haber contribuido a su longevidad. La restricción calórica no ha dado resultados definitivos en experimentos con monos, pero se están estudiando alternativas farmacológicas en lugar de reducción de ingesta de alimentos. Estas son otras alternativas para reducir la velocidad del metabolismo, que puede favorecer la longevidad.

   En 2001, un científico se marchó por el fin de semana de su laboratorio, olvidando alimentar a las células de levadura que se tenía en un matraz para un experimento, al comprender su error encontró que las levaduras, por este ayuno, pudieron vivir más de lo habitual. Al investigar descubrió el ayuno desencadenado una reacción fisiológica, en las células sobrevivieron al ayuno, que alargaba la vida en las levaduras.

La aparición de la rapimicina

   El estudio de la Rapamicina, un medicamento hallado en las bacterias del suelo, permitió el descubrimiento de toda una serie de reacciones celulares que ayudan al organismo a sobrellevar periodos de ayuno prolongado. Este fármaco actúa sobre una de las principales vías que regula el crecimiento y la división celular. Los investigadores llamaron a esta línea de reaccione celular como mTOR (lo que se traduce como Objetivo Mecánico de la Rapamicina).  Cuando el mTOR se activa, la fabricación celular opera con normalidad, sintetiza nuevas proteínas, creciendo y dividiéndose normalmente. Cuando éste se reprime, que ocurre cuando se consume la rapamicina o falta la ingesta de alimentos por un breve periodo de tiempo, el crecimiento y la división celular se frenan o se detienen. Es por eso que este medicamento es un eficaz inmunodepresor, lo que permite que los órganos trasplantados no sean atacados por el paciente y, recientemente, se ha usado contra el cáncer, ambos procedimientos impliquen la división celular.

   Cuando los nutrientes escasean, las enzimas se detienen y la fabricación celular comienza a operar con mayor eficacia, reciclando las proteínas viejas para fabricar nuevas, e incrementando la actividad de los mecanismos de duplicación y reparación celular, estos son procesos que frenan la actividad metabólica de la célula para esperar tiempos mejores.

   Se publicó en una revista científica que la rapamicina alargaba la vida de los ratones de laboratorio. También se encontró que los ratones que recibían el medicamento gozaban de buena salud y vigor durante más tiempo, sus tendones permanecían más flexibles y elásticos, lo mismo ocurría con el corazón, los vasos sanguíneos y el hígado. de rapamicina mejora a las a los ratones, aunque ya estén viejos.

   Estos resultados pudieron ser comprobados por otra serie de experimentos, donde se mejoró los métodos de investigación. Y recientemente se han encontrado otros medicamentos que producen los mismos resultados en los ratones.

 Los datos no favorables

    Se ha encontrado que la rapamicina tiene efectos secundarios no deseados. El primero es que al frenar el sistema de división celular también se afectan muchas actividades celulares, indispensables, se puede reducir la eficiencia del sistema inmunológico para sacar enfermedades infecciosas comunes, como gripes o fiebres.

   También se ha encontrado que este medicamento en altas dosis podría provocar una atrofia testicular. Los testículos, como los ovarios, necesitan de la división y especialización celular para que produzcan espermas y óvulos, la rapamicina frena estos procesos. Y por lo tanto las hormonas sexuales, indispensables para el correcto funcionamiento del cuerpo disminuyen mucho por el consume de este medicamento. Cuando los órganos sexuales dejan de producir las hormonas estos se atrofian.

viernes, 25 de diciembre de 2020

¿LA MUERTE ES REVERSIBLE?

 



 La muerte no es algo en que la gente piense de manera habitual, todos tenemos la idea de que algún día vamos a morir, pero nadie trata de profundizar mucho en eso. Por lo general la gente se refugia en la religión para garantizar una vida eterna en un paraíso. Pero fuera de eso no se tiene una seguridad de que pase después.

Siempre se ha buscado la manera de saber cuando una persona  se considera muerto: esto era cuando dejaba de respirar y no se sentía sus latidos cardiacos, ni su pulso y, entonces, no había más que hablar; la muerte era un momento bien delimitado en el tiempo. Pero todo esto cambió a mediados del siglo 20, con la llegada de los respiradores mecánicos, los marcapasos cardíacos y los cuidados intensivos modernos, estos desvincularon el aparato cardiopulmonar del cerebro, órgano coordinador de la mente el pensamiento y la acción.

   Existen casos en los que una persona declarada con muerte cerebral sigue teniendo todas las funciones normales durante largos periodos de tiempo. Tenemos el caso de Jahi McMath, una niña de 13 años, en el 2013, que al realizarse una operación muy delicada tuvo un derrame cerebral  intenso, que llevó a los médicos a declararla legalmente muerta.

   Pero los padres no se dieron por vencidos, decidieron trasladar a su hija a Nueva Jersey donde la ley no consideraba legalmente muerta a una persona con daño cerebral fuerte. Desde entonces se ha mantenido con vida, se ha desarrollado y ha crecido, pero no ha vuelto a abrir los ojos, ni a hablar, y, tal vez, ni a pensar.

   Se han dado casos en que mujeres embarazadas son declaradas con muerte cerebral, pero se mantienen vivas por medio de respiradores y se alimentan por medio de suero. En más de 30 casos se ha podido lograr que el bebé acabe su desarrollo dentro del vientre de su madre y después nazca sin ningún problema, aunque legalmente su madre haya muerto tiempo atrás.

   Los cambios en la ciencia y la tecnología han cobrado fuerza legal en Estados Unidos con la Ley de Determinación Uniforme de la Defunción, de 1981, que define la muerte como la interrupción irreversible de las funciones cardiorrespiratorias o del funcionamiento de las estructuras intracraneales. Dicho llanamente: cuando muere el cerebro, muere la persona.

   El cese de la función encefálica es lo que define la muerte, pero no ayuda a diagnosticarla clínicamente, ya que los procesos biológicos pueden persistir aunque deje de funcionar el cerebro. De hecho, es posible mantener «vivo» o en «soporte vital» a un cuerpo en muerte cerebral durante horas, días e incluso más tiempo. Para los familiares y amigos del difunto, es dificilísimo asumir lo que ocurre: cuando acuden a la unidad de cuidados intensivos, se encuentran que el tórax sube y baja, que tiene pulso, que el color de la piel parece normal y que el cuerpo sigue caliente. Su ser amado, que aparenta estar mejor que otros pacientes, legalmente es un cadáver, por mucho que le siga latiendo el corazón. Los médicos lo mantienen conectado a un respirador, en este estado de «semivida», porque es un donante de órganos en potencia: una vez obtenida la autorización, le extraerán el corazón, los riñones, el hígado o los pulmones, de los que siempre hay una enorme demanda.

   A pesar de los avances técnicos, la biología y la medicina todavía no explican de forma precisa, coherente y fundamentada qué define el nacimiento y la muerte, los limites que demarcan la vida. Aristóteles escribió en su tratado acerca del alma, hace más de dos mil años, que los seres vivos son más que la suma de sus partes; el filósofo propugnaba que el alma vegetativa de todo organismo (planta, animal o persona) es la forma o la esencia de ese ser vivo.

   El alma vegetativa rige las funciones de nutrición, crecimiento y reproducción, que dependen del cuerpo; cuando desaparecen dichas capacidades vitales, ya no estamos ante un organismo animado (término que proviene del latín anima, «alma»). El alma sensitiva permite a los animales y las personas percibir el mundo y su cuerpo; es lo más próximo a lo que actualmente llamamos «experiencia consciente».

   Fijémonos en la palabra irreversible dentro de la definición contemporánea de muerte encefálica. Sin una fórmula conceptual clara que indique cuándo está vivo o muerto un organismo, la irreversibilidad depende de la tecnología vigente en cada momento, que evoluciona sin parar. Lo que era irreversible a principios del siglo xx (la abolición de la función respiratoria) pasó a ser reversible a menos de cien años después. ¿Tanto cuesta imaginar que quizás ocurra lo mismo con las funciones encefálicas? Un experimento reciente sugiere que esta idea ya no es mera fantasía.

Reanimación parcial del cerebro

   Este año se dio un experimento excepcional: un grupo de científicos, aprovecharon los centenares de cerdos sacrificados en un matadero. Los investigadores extrajeron el cerebro del cráneo de los animales y conectaron las arterias carótidas y las venas del organismo a una máquina de percusión que actuaba como corazón: bombeaba algo parecido a la sangre, una mezcla artificial de compuestos que transportaban oxígeno y fármacos para evitar que las células sufrieran daños.

   Estudiaron la viabilidad de los cerebros de los cerdos cuatro horas después del aturdimiento por electronarcosis, el degüello y el sangrado. A primera vista, los cerebros conectados parecían relativamente normales. Al circular el líquido, se observó que la intrincada red vascular que irriga el cerebro respondía adecuadamente; se conservó la integridad del tejido y se redujo el edema que provoca la muerte de las células.

   Lo que no se observó fueron las ondas cerebrales propias de los electroencefalogramas. Los electrodos colocados en la superficie de los cerebros no detectaron actividad eléctrica global: ni las ondas lentas que cruzan la corteza cerebral a un ritmo constante durante el sueño profundo, ni las exacerbaciones abruptas seguidas de un silencio. Solo apareció una línea recta (una línea isoeléctrica global), que denotaba la ausencia de cualquier tipo de consciencia. Un cerebro que guarda silencio (en términos eléctricos) no alberga experiencia psíquica alguna. En todo caso, esta situación no fue ninguna sorpresa; por el contrario, el equipo la buscó expresamente, añadiendo en la solución perfundida una mezcla de fármacos que anulan las funciones neuronales y las comunicaciones sinápticas.

   ¿Qué habría pasado si los científicos no hubiesen añadido neurobloqueantes a la solución? Lo más probable, nada. Que unas pocas neuronas conserven una mínima excitabilidad no implica que millones de ellas vayan a reorganizarse espontáneamente y recobrar la actividad eléctrica global. Pese a todo, no es descartable que, con un poco de ayuda externa, con algo así como un desfibrilador cortical, se pudiese «reiniciar» un cerebro muerto y reanimar los ritmos encefálicos característicos del órgano vivo.

   Pero queda una pregunta obvia: ¿se puede aplicar esta técnica al cerebro humano? Antes de horrorizarnos, pensemos lo siguiente: si apareciera nuestro hijo, o nuestra pareja, ahogado o víctima de una sobredosis, sin pulso ni aliento desde hace horas, ¿qué querríamos que hicieran los médicos? Hoy en día los declararían muertos. ¿Podría cambiar esta situación mañana, con la técnica que ha diseñado el equipo de Yale? ¿No es acaso un fin noble?

    Sin duda, no hasta que no sepamos si el cerebro reanimado de un animal presenta la actividad eléctrica global típica de un cerebro sano, sin señales indicativas de dolor, sufrimiento o angustia extremos.

 

 


lunes, 21 de diciembre de 2020

CORONAVIRUS MUTANTE ATACA EL REINO UNIDO

 


En la ciudad de Kent, en Inglaterra, se ha descubierto un alarmante incremento de casos de COVID-19, y también se han encontrado variaciones genéticas preocupantes en una nueva cepa de SARS-CoV-2. Esta nueva variación esta causando estragos en ese país, y también amenaza con extenderse a otras partes de Europa.

    El 8 de diciembre del 2020 en la reunió regulas de los martes sobre la propagación del Coronavirus, encontraron que, en Kent, en el sureste de Inglaterra, estaba experimentando un aumento en los casos, y vieron un árbol filogenético que mostraba variaciones genéticas de este virus que se veían muy extrañas. No solo la mitad de los casos fueron causados por una variante específica de SARS-CoV-2, sino que esa variante estaba sentada en una rama del árbol que literalmente sobresalía del resto de los datos. Leer más



   Menos de 2 semanas después, esa variante está causando caos en el Reino Unido y en otras partes de Europa. Ayer, el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, anunció medidas de bloqueo más estrictas, diciendo que el virus mutante, que se conoce con el nombre de B.1.1.7, parece estar mejor preparado para propagarse entre las personas. La noticia llevó a muchos londinenses a abandonar la ciudad hoy, antes de que entren en vigencia las nuevas reglas, lo que provocó el hacinamiento de las estaciones de tren. Holanda, Bélgica e Italia anunciaron que suspenderían temporalmente los vuelos de pasajeros desde el Reino Unido. El tren Eurostar entre Bruselas y Londres dejará de funcionar a la medianoche, durante al menos 24 horas. Leer más

   Mientras tanto, los científicos están trabajando arduamente para tratar de averiguar si B.1.1.7 es realmente más eficiente en la transmisión de persona a persona (no todos están convencidos todavía) y, de ser así, por qué. También se preguntan cómo evolucionó tan rápido. Los virus mutantes B.1.1.7 han adquirido 17 mutaciones a la vez, una hazaña nunca antes vista. Ahora hay un impulso frenético para intentar caracterizar algunas de estas mutaciones en el laboratorio.



Mutaciones Acumuladas

   Los investigadores han observado la evolución del SARS-CoV-2 en tiempo real más de cerca que cualquier otro virus de la historia. Hasta ahora, ha acumulado mutaciones a un ritmo de uno a dos cambios por mes. Eso significa que muchos de los genomas secuenciados hoy difieren en aproximadamente 20 puntos de los primeros genomas secuenciados en China en enero, pero también están circulando muchas variantes con menos cambios.

   Una razón para preocuparse es que entre las 17 mutaciones hay ocho en el gen que codifica la proteína de pico en la superficie viral, dos de las cuales son particularmente preocupantes, ya que estas son las proteínas que el sistema inmunológico usa para destruir al virus y si estas cambian, se puede presentar reinfecciones. Se ha demostrado previamente que una mutación, llamado N501Y, aumenta la fuerza con la que la proteína se une al receptor 2 de la enzima convertidora de angiotensina, su punto de entrada a las células humanas. El otro, llamado 69-70del, conduce a la pérdida de dos aminoácidos en la proteína de pico y se ha encontrado en virus que eludían la respuesta inmune en algunos pacientes inmunodeprimidos.

   Una afortunada coincidencia ayudó a mostrar que B.1.1.7, parece estar extendiéndose más rápido que otras variantes en el Reino Unido. Una de las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), para detectar el virus en las personas, más utilizadas en el país, llamada TaqPath, normalmente detecta fragmentos de tres genes. Pero los virus con 69-70del conducen a una señal negativa para el gen que codifica el gen de la espiga. Eso significa que las pruebas de PCR, que el Reino Unido realiza por cientos de miles al día y que son mucho más rápidas y económicas que secuenciar todo el virus, pueden ayudar a realizar un seguimiento de B.1.1.7.

   En una conferencia de prensa el sábado, el asesor científico jefe Patrick Vallance dijo que B.1.1.7, que apareció por primera vez en un virus aislado el 20 de septiembre, representó aproximadamente el 26% de los casos a mediados de noviembre. Para la semana que comienza el nueve de diciembre, estas cifras eran mucho más altas. Entonces, en Londres, más del 60% de todos los casos fueron la nueva variante. Johnson agregó que la gran cantidad de mutaciones puede haber aumentado la transmisibilidad del virus en un 70%.

Quedan Dudas

   Aunque todos estos datos son preocupantes, muchos expertos sugieren que estos reportes son el resultado de falta de análisis a nivel mundial. Este virus se detecto en el Reino Unido porque éste tiene la tecnología más sofisticada para detectar el virus, mientras que la mayoría no la tienes. Lo que indica que quizá estas mutaciones han estado presentes desde el principio en otros lugares, pero no habían sido detectadas.  

   Estas mutaciones podrían poner en riesgo la eficiencia de las vacunas. Leer más


 https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/2020-el-ano-del-covid-19.html

 

https://www.miradaalaciencia.com/2020/07/el-sars-cov-2-muta-y-tratan-de.html


https://www.miradaalaciencia.com/2020/05/vacunas-de-arn.html


https://www.sciencemag.org/news/2020/12/mutant-coronavirus-united-kingdom-sets-alarms-its-importance-remains-unclear


martes, 15 de diciembre de 2020

2020, EL AÑO DEL COVID-19

 



El evento que definirá el año 2020 será una enfermedad, desconocida entonces, que se expandió por el mundo de forma vertiginosa y que mató a 1.5 millones de personas, e infectó a 28,2 millones de personas con síntomas de moderados a fuertes. Las personas con síntomas graves podían presentar daños no solo a los pulmones, sino también en el corazón, el sistema inmunológico, el cerebro y otros lugares.



Un Nuevo Virus

   La velocidad de la propagación de la enfermedad conocida como COVID-19 fue asombrosa, desde los primeros casos hasta el anuncio de que dicha enfermedad era una pandemia pasaron solo cuatro meses. De hecho, el 11 de enero, se publicó el genoma del virus SARS-CoV-2, y poco tiempo después se descubrió que el virus se podía trasmitir de persona a persona y entonces empezaron las investigaciones de esta enfermedad.

   Para febrero, se descubrió que el virus patógeno invadía las células humanas adhiriéndose a unas proteínas, llamadas ACE2, que se encuentran en la superficie de estas y que se encargan de controlar la presión que existe en su alrededor. Se encuentran en muchos órganos incluidos los pulmones y los intestinos. Esa abundancia de objetivos podría ayudar a explicar la devastadora variedad de síntomas de COVID-19, que van desde neumonía hasta diarrea y accidentes cerebrovasculares.

   En marzo, algunos científicos estaban sugiriendo que los diminutos 'aerosoles' (pequeñas gotas de saliva, que pueden y que salen de la boca del paciente al momento de hablar) cargados de virus, que pueden permanecer en el aire durante largos períodos, juegan un papel en la transmisión. Pero no todos los investigadores estuvieron de acuerdo, y algunos gobiernos y organizaciones de salud pública tardaron meses en adaptarse a la evidencia de que esta era una forma de propagación del virus. Los investigadores también han aprendido que las personas pueden transmitir la enfermedad antes de desarrollar síntomas. Sin controles, aproximadamente la mitad de toda la transmisión del SARS-CoV-2 comienza con personas infectadas que aún no han tenido síntomas, según un análisis publicado el mes pasado.

   Quizás el mayor misterio que rodea a la biología del virus es de dónde llegó. Una fuerte evidencia sugiere que se originó en los murciélagos, y señalan a un gran mercado de venta de animales exóticos para alimento, en Wohan, China, como el origen del brote, y probablemente pasó a los humanos a través de un animal intermedio. Varias especies animales son susceptibles a la infección por SARS-CoV-2, incluidos gatos y visones. En septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) formó un equipo científico para investigar el origen animal de la pandemia, comenzando su búsqueda en China y expandiéndose a otros lugares. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y otros han afirmado, sin pruebas sustanciales, que un laboratorio chino liberó el SARS-CoV-2, pero la mayoría de los científicos creen que es muy poco probable.



Intentos de control: aciertos y fracasos

   Desde los primeros días de la pandemia, los epidemiólogos se apresuraron a desarrollar modelos matemáticos y estadísticos para predecir la propagación del virus y sugerir qué medidas de salud pública podrían ayudar a controlarlo. En ausencia de vacunas o tratamientos, los funcionarios de todo el mundo se han basado en lo que se conoce como intervenciones no farmacéuticas, como los cierres de lugares públicos, el distanciamiento social y el uso de mascarillas. En enero, los funcionarios de Wuhan mostraron la rapidez con la que cerrar casi todos los aspectos de la vida diaria podría contener el virus. Gran parte del mundo lo siguió, con restricciones de movimiento similares.

   Pero el impacto económico de los cierres fue rápido y severo, lo que llevó a muchos países a abrirse antes de que el virus estuviera bajo control. La incertidumbre al principio de la pandemia sobre si el virus se transmitía por el aire llevó a un debate sobre los beneficios de usar máscaras faciales, que se politizó, particularmente en los Estados Unidos. Mientras tanto, las teorías de la conspiración, la desinformación y la ciencia incompleta se propagan casi tan rápido como el virus. Estos incluyeron discusiones sobre los méritos de dejar que el virus siga su curso en lugar de controlarlo.

   Los países que anularon la propagación viral de manera temprana, como Vietnam, Taiwán y Tailandia, utilizaron una combinación de enfoques, que incluyen bloqueos completos, pruebas generalizadas, mandatos de uso de máscaras y rastreo digital de contactos. En Singapur, Nueva Zelanda e Islandia, los agresivos programas de prueba y rastreo, combinados con estrictas medidas de aislamiento, ayudaron a casi eliminar el virus, permitiendo que la vida volviera casi a la normalidad. Esas acciones tempranas y agresivas realmente ayudaron a ralentizar la transmisión.

   Pero en muchos países, los funcionarios tardaron en actuar, ignoraron los consejos científicos o tuvieron problemas para aumentar las pruebas. El resultado fue un aumento en las infecciones que condujo a una segunda ola. Y en los Estados Unidos y Europa Occidental, las infecciones y muertes por COVID-19 ahora están aumentando una vez más.



Las Vacunas

   En medio del caos, un esfuerzo científico histórico ha dado al mundo vacunas contra una enfermedad que la humanidad ni siquiera conocía hace un año. Las vacunas COVID-19 se han desarrollado y probado a una velocidad asombrosa. En el último recuento, en noviembre, la OMS dijo que había más de 200 en desarrollo vacunas diferentes, aproximadamente 50 de los cuales se encuentran en diversas etapas de ensayos clínicos. Utilizan una variedad vertiginosa de enfoques, desde la inoculación de la vieja escuela con el virus SARS-CoV-2 químicamente inactivado hasta tecnologías más nuevas que nunca antes habían producido vacunas autorizadas.

   Los resultados de grandes ensayos de eficacia han demostrado que las vacunas desarrolladas por la empresa farmacéutica Pfizer y la empresa de biotecnología alemana BioNTech; La empresa estadounidense de biotecnología Moderna; y la compañía farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford, Reino Unido, previenen eficazmente el COVID-19. El mes pasado, los reguladores del Reino Unido y los Estados Unidos emitieron una autorización de emergencia para la vacuna de Pfizer, lo que permitió su uso generalizado, y se espera que los reguladores de la Unión Europea tomen una decisión en las próximas semanas. Las vacunas desarrolladas en China y Rusia ya habían sido aprobadas, pero antes de que se completaran las pruebas de etapa final en personas.

   Las vacunas de Pfizer y Moderna parecen tener alrededor del 95% de efectividad en la prevención de COVID-19, mientras que la eficacia de AstraZeneca y Oxford sigue siendo incierta. Persisten preguntas importantes: ¿Qué tan bien previenen las vacunas enfermedades graves, especialmente en las personas mayores, y cuánto dura la protección?  Y los científicos aún no saben si las vacunas evitarán que las personas propaguen el virus; muchas vacunas para otras enfermedades no lo hacen.

Para que las vacunas hagan su trabajo, deben llegar a quienes más las necesitan. Los países ricos, incluidos los Estados Unidos, el Reino Unido, los miembros de la Unión Europea y Japón, han comprado con antelación miles de millones de dosis de numerosas vacunas. Un esfuerzo por adquirir vacunas para países de ingresos bajos y medianos ha obtenido el apoyo de muchos países ricos, en particular, no Estados Unidos, pero su éxito no es seguro. Existen innumerables obstáculos para fabricar y distribuir vacunas; por ejemplo, Pfizer's debe mantenerse a -70 ° C, lo que planteará problemas en áreas del mundo sin la infraestructura para almacenamiento en frío. Seguramente surgirán más dificultades.Leer más


https://www.miradaalaciencia.com/2020/05/vacunas-de-arn.html

 

https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/por-que-los-ninos-responden-mejor-covid.html


https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/estados-unidos-aprueba-la-vacuna-pfizer.html


https://www.miradaalaciencia.com/2020/07/prueba-de-vacuna-de-oxford-entra-en.html


https://www.miradaalaciencia.com/2020/08/primera-prueba-solida-de-reinfeccion.html

 

https://www.nature.com/immersive/d41586-020-03437-4/index.html

 

  

sábado, 12 de diciembre de 2020

ESTADOS UNIDOS APRUEBA LA VACUNA PFIZER PARA USO DE EMERGENCIA



El primer informe sobre los resultados de la prueba de seguridad de la Vacuna COVID-19 de Pfizer sorprendió al mundo, a partir de ese momento las demás compañías que fabrican vacunas empezaron a anunciar sus propios resultados. Por lo mismo esta fue la primera vacuna que se aprobó para uso de emergencia.

   El 12 de diciembre de 2020 la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA) dio el visto bueno para la aplicación de la Vacuna Pfize en Estados Unidos. La lista de países que aprobaron esta vacuna esta creciendo, dando a las organizaciones de salud en todo el mundo una herramienta importante para poder luchar contra el COVID-19.

   El 10 de diciembre se reunió el Comité Asesor de Vacunas y Productos Biologícos Telacionados (VRBPAC) en una sesión abierta para discutir la Autorización de Uso de Emergencia (EUA) de la Vacuna Pfizer-BioNTech COVID-19 para la prevención de COVID-19 en personas de 16 años o más. La discusión se realice en línea y el comité dio su aprobación.

   Se espera que, en los próximos días, grupos selectos de personas en los Estados Unidos podrían, por primera vez, comenzar a recibir vacunas COVID-19 fuera de un ensayo clínico. Encontraron que tenemos un producto eficaz y que pronto estarán disponibles para la gente. Hasta el momento todos las vacunas candidatos a la aprobación, gracias a las nuevas tecnologías, han demostrado que tienen una eficiencia superior al 90%, porcentaje que nunca se había visto en otras vacunas. La vacuna, desarrollada utilizando una estrategia innovadora nunca utilizada en los Estados Unidos fuera de los ensayos clínicos, contiene ARN mensajero (ARNm) que codifica la proteína de superficie, pico, del SARS-CoV-2, el virus pandémico.



  Después de escuchar presentaciones detalladas sobre la eficacia y los datos de seguridad de la vacuna de parte de científicos de Pfizer y la FDA, así como los comentarios públicos, el VRBPAC votó 17 a cuatro a favor de la EUA con una abstención. Varios miembros que no votaron por la EUA enfatizaron que solo se opusieron a permitir el uso de la vacuna en jóvenes de 16 y 17 años, porque pocos estaban en el estudio y existen escasos datos de seguridad para esas edades. Los adolescentes no se enferman mucho [por COVID-19], rara vez son hospitalizados y apuesto a que es una cantidad muy pequeña de muertes.

   Aunque la vacuna requería dos dosis para ofrecer la protección más sólida, los científicos de Pfizer notaron que la protección inmunológica comenzó a aparecer aproximadamente 2 semanas después de la primera dosis. Un análisis de casos de COVID-19 con sintomático que ocurrió poco después de la primera dosis de la vacuna, pero sin haber recibido la segunda dosis, encontró 32 casos que padecieron la enfermedad entre los vacunados, en comparación a 82 casos en los que recibieron placebo, lo que se traduce en una eficacia del 52,4%. Ni el personal de la FDA ni los representantes de Pfizer abogaron por el uso de una sola dosis, ya que dos dosis ofrecían claramente una protección mucho más sólida. Pero las primeras pruebas de eficacia indican que la vacuna podría comenzar a tener un impacto aproximadamente 1 mes antes de que alcance su máxima potencia.



  El ensayo estudió la vacuna en participantes que tenían entre 12 y 91 años de edad. El SARS-CoV-2 causa la enfermedad más grave y la muerte en los ancianos y en las personas obesas o con comorbilidades subyacentes como diabetes o problemas respiratorios crónicos. Los mayores de los grupos de 65 años constituyeron el 21% del total de participantes en el ensayo. Los negros, que también sufren de manera desproporcionada por el COVID-19, constituían alrededor del 10% de los voluntarios. Más de un tercio de los voluntarios eran obesos y uno de cada cinco tenía una comorbilidad. La mayoría de los participantes vive en los Estados Unidos, pero los sitios de prueba también estaban en Argentina, Brasil, Alemania, Sudáfrica y Turquía.

  Varios miembros del comité, que está compuesto principalmente por médicos, enfatizaron que los beneficios de la vacuna claramente superan los riesgos.

 

https://www.sciencemag.org/news/2020/12/fda-panel-backs-pfizers-covid-19-vaccine-paving-way-emergency-use-united-states


viernes, 11 de diciembre de 2020

¿POR QUÉ LOS NIÑOS RESPONDEN MEJOR A COVID-19?

 



Sólo un número pequeño de niños han padecido infecciones por COVID-19, lo que desconcertaba a los científicos, ahora se sabe que el sistema inmunológico de los niños esta mejor equipado para combatir el virus SARS-CoV-2.

   El sistema inmunológico de los niños esta muy bien equipado para responder a nuevos virus. Incluso si se trata del SARS, por lo tanto, es más probable que el niño sólo presente una infección leve o asintomática.

   La respuesta inmunológica de los niños es muy diferente a la que tienen los adultos. Algunos niños desarrollan síntomas de COVID-19 y anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2, pero nunca dan positivo para el virus en una prueba estándar de RT-PCR (Esa toma de muestras donde se introduce un hisopo largo en la nariz). En un estudio, tres niños menores de diez años de la misma familia desarrollaron anticuerpos contra el SARS-CoV-2, y dos de ellos incluso experimentaron síntomas leves, pero ninguno dio positivo en RT-PCR, a pesar de haber sido examinado 11 veces durante 28 días mientras estaba cerca. contacto con sus padres, que dieron positivo.



Respuesta rápida

   Su sistema inmunológico de los niños detecta el virus y, simplemente, genera esta respuesta inmune realmente rápida y efectiva que lo inactiva, antes de que tenga la oportunidad de replicarse hasta el punto de que dar positivo en la prueba de diagnóstico con hisopo.

   Incluso en niños que experimentaron la complicación grave pero rara llamada síndrome inflamatorio multisistémico en respuesta a la infección por SARS-CoV-2, los estudios informan que la tasa de resultados positivos en la RT-PCR varía de solo el 29% al 50%.

   Los tipos de anticuerpos que desarrollan los niños ofrecen pistas sobre lo que está sucediendo. En un estudio de 32 adultos y 47 niños de 18 años o menos, encontraron que los niños producían principalmente anticuerpos dirigidos a la proteína pico del SARS-CoV-2, que el virus usa para ingresar a las células. Los adultos generaron anticuerpos similares, pero también desarrollaron anticuerpos contra la proteína de la nucleocápsida, que es esencial para la replicación viral. La proteína de la nucleocápside generalmente se libera en cantidades significativas solo cuando un virus está en pleno proceso de infectar al cuerpo, cuando la enfermedad ya no puede ser detenida.

   Los niños carecían de anticuerpos específicos de la nucleocápsida, lo que sugiere que no están experimentando una infección generalizada. Las respuestas inmunitarias de los niños parecen ser capaces de eliminar el virus antes de que se replique en grandes cantidades.



Sistema inmunológico adaptativo vs innato

   La razón por la que los niños pueden neutralizar el virus es que sus células T son relativamente ingenuas. Las células T son parte del sistema inmunológico del cuerpo que se ira adaptando con el tiempo para saber qué virus son peligrosos, que aprende a reconocer los patógenos que encuentra a lo largo de su vida. Debido a que las células T de los niños en su mayoría no están capacitadas, podrían tener una mayor capacidad para responder a nuevos virus, un fenómeno que está estudiando con más detalle.

   Pero otra evidencia sugiere que la situación no es tan sencilla: un estudio de personas con COVID-19 que incluyó a 65 niños y jóvenes menores de 24, junto con 60 adultos, encontró que los adultos tenían una respuesta de células T más fuerte a el virus aumenta las proteínas, lo que no ocurre en niños y los jóvenes. El estudio midió las respuestas de las células T de memoria, que están mucho menos desarrolladas en los niños, en lugar de la actividad de las células T ingenuas.

   La capacidad de los niños para neutralizar el virus también podría estar relacionada con el hecho de que tienen una fuerte respuesta inmune innata desde el nacimiento. Ha habido alguna sugerencia de que la rapidez y la escala de su respuesta inmune innata podrían proteger contra el inicio de la infección. Pero este efecto es difícil de estudiar y plantea la pregunta de por qué no se ve con otros virus que pueden causar enfermedades graves en los niños.
Otros factores

    Los niños también son el principal reservorio de coronavirus estacionales que causan el resfriado común. Algunos investigadores han sugerido que los anticuerpos para estos coronavirus podrían conferir cierta protección contra el SARS-CoV-2, pero la evidencia no es definitiva.

   Mientras tanto, hay evidencia de que cuando los niños están expuestos al virus, reciben una dosis menor que los adultos, porque sus narices contienen menos receptores ACE2 11 , que el virus usa para acceder a las células. Esto también podría explicar por qué COVID-19 es menos frecuente en niños que en adultos.

Es poco probable que haya una sola explicación de por qué el COVID-19 parece afectar menos a los niños que a los adultos.

 

 

https://www.nature.com/articles/d41586-020-03496-7



miércoles, 9 de diciembre de 2020

CUALES SON LAS DUDAS QUE QUEDAN DESPUÉS DE LA APROBACIÓN DE LA VACUNA COVID-19 SEGUNDA PARTE

 

                                                            Margaret Keenan

El 8 de diciembre del 2020 se aplicó por primera vez la vacuna en occidente. Margaret Keenan, de 91 años, asistió al Hospital Universitario Coventry a las 6:31 hora local, a una revisión de rutina y aprovecharon para aplicarle la vacuna COVID de Pfizer, se espera que en unos días reciba la segunda dosis.

   Con la aprobación de uso de emergencia de la vacuna Pfizer esta se podrá aplicar a la población, pero se tendrán que seguir con los estudios para contestar algunas preguntas que todavía están en el aire. Por ejemplo, ¿cuánto dura la inmunidad en las personas vacunadas? preocupados por las constantes mutaciones de otro coronavirus, el de la influenza, se espera saber si las vacunas darán inmunidad durante más tiempo, no sólo una temporada invernal como en el virus de la influenza.

   Para lograr medir el nivel de inmunidad contra el virus SARS-CoV-2 se les debe dar seguimiento a las personas vacunadas para saber si vuelven a padecer la enfermedad, y tomar muestras de sangre cada determinado tiempo para medir sus niveles de anticuerpos (los anticuerpos son las proteínas que produce el organismo para atacar alguna parte del virus invasor y, así, detener la infección). De esta manera se puede verificar la eficiencia de la vacuna y cómo ha afectado los niveles de contagio de la enfermedad.

   Estos estudios son importantes para saber si la vacuna es eficiente o no, si los niveles de la enfermedad están disminuyendo o se mantienen estables. Esto podría determinar qué vacunas son más eficientes, y daría un panorama claro de lo que está pasando con la pandemia.

   Una de las metas de los estudios posteriores a la vacunación es saber qué tanto afecta la enfermedad a los distintos grupos de población. Hasta ahora los estudios sólo han tomado grandes grupos de personas y les han aplicado la vacuna, no se han separado en grupos como niños, ancianos y personas con padecimientos crónicos. Esto permitiría seguir reduciendo las dudas que ahora se tienen en el caso de las vacunas. El 2 de diciembre Moderna, una desarrolladora de otra vacuna, anunció sus planes para probar su vacuna en niños.



¿Cómo se comparan las vacunas entre sí?

    Las tres vacunas líderes probablemente han superado el objetivo de lograr un 50% de eficacia y todas parecen ser seguras, según los datos de los ensayos clínicos hasta ahora. Pero puede haber diferencias en qué tan bien funcionan y en qué contextos, eso podría dar forma al curso de la pandemia.

   Las vacunas de Pfizer y Moderna se basan en ARN que tiene la información genética para fabricar proteínas del virus. Esta molécula es trasportada por el cuerpo en una esfera lipídica (aceite). Al encontrar unas células el ARN entra en ellas y fabrica proteínas del patógeno. Dichas proteínas son liberadas en la sangre para que el sistema inmunológico produzca los anticuerpos necesarios para atacar al invasor. La vacuna de AstraZeneca, sin embargo, usa ADN que se transporta a las células dentro de un virus inofensivo, no relacionado con el coronavirus.

  Los primeros datos sugieren que algunas de las diferentes técnicas de introducción del ARN en el cuerpo pueden ser más eficaz para prevenir enfermedades que otras. Porque hay diferencias sutiles en la respuesta inmune provocada por cada técnica. Los investigadores podrían eventualmente encontrar que una técnica funciona mejor que otro en ciertos grupos de personas, o que uno es el mejor para limitar la transmisión.

  La diferencia en el costo y la logística también determinará qué vacuna es mejor para qué región. Poco después de anunciar la autorización de la vacuna Pfizer, los funcionarios del Reino Unido reconocieron que llevar la vacuna a hogares de ancianos individuales para vacunar a los residentes sería un desafío porque la vacuna debe almacenarse a temperaturas extremadamente bajas (–70ºC). Las otras dos vacunas no necesitan mantenerse a temperaturas tan bajas, y es probable que la vacuna AstraZeneca sea la más fácil y barata de almacenar de las tres.

   Las comparaciones entre la efectividad de las diferentes vacunas son importantes y deben hacerse. Pero hasta entonces, lo mejor sería que consiga cualquier vacuna que su gobierno pueda comprar. Todo lo que quiero es salir de este lío y que mi familia no esté en peligro, y cualquiera de las vacunas de las que estamos hablando nos llevará allí.


¿Podría el virus evolucionar para evadir la inmunidad proporcionada por las vacunas?

   Algunos virus, como el virus de la influenza, son conocidos por mutar, cambiar su información genética y, así, cambiar las estructuras de sus proteínas, dificultando al sistema inmune poder atacar a los virus alterados. El genoma del SARS-CoV-2, sin embargo, hasta ahora parece ser bastante estable. La mayoría de las vacunas que se están desarrollando, incluidas las tres que encabezan el grupo, se dirigen a una proteína llamada pico, que se encuentran en la superficie, y que el virus necesita para infectar las células. Y las respuestas inmunes provocadas por esas vacunas probablemente apuntarán a múltiples sitios a lo largo de esa proteína.

   Todo esto les da a los investigadores cierta seguridad de que el virus podría no desarrollar formas de evadir la inmunidad conferida por las vacunas. Pero las campañas de vacunación masiva, por primera vez, ejercerán una enorme presión sobre el SARS-CoV-2 para que se adapte y cambie y así poder eludir las defensas inmunológicas de los pacientes. Si los virus que presentan cambios no son atacados por los anticuerpos, entonces este patógeno se reproducirá y ocasionará la enfermedad. Nunca hemos visto un virus como este bajo presión selectiva de esta manera. Así que no sabemos cómo va a responder.

   Como resultado, los investigadores deberán monitorear los genomas de SARS-CoV-2 para detectar signos de cambio. La vigilancia sólida con muestreo y secuenciación continuos será clave para evaluar cualquier impacto potencial en la salud pública y detectar cualquier mutación, al igual que la investigación continua en el desarrollo de la próxima generación de vacunas Covid-19.

  Será útil tener preparadas las vacunas que produzcan anticuerpos que ataquen otras partes del virus, en caso de que deban implementarse contra un SARS-CoV-2 que se ha vuelto resistente a las vacunas. No es una prioridad inmediata, Pero podría haber versiones emergentes del virus en las que necesitaríamos tener vacunas contra otros objetivos bajo la manga.

¿Cómo monitorearán los científicos los problemas de seguridad a largo plazo?

   La vacuna solo ha completado unos pocos meses de su período de prueba clínica de dos años, que deberá completar antes de que se apruebe su venta libre en el mercado, por lo que los funcionarios de salud, los médicos y las personas que reciben la vacuna estarán atentos a señales de peligro aún no observadas. Muchos gobiernos ya cuentan con sistemas de notificación diseñados para rastrear la seguridad de las vacunas.

  Las vacunas se examinan rigurosamente para detectar posibles efectos secundarios en ensayos clínicos que combinan el autoinforme de los participantes y la recopilación de datos por parte de los médicos de investigación. La vacuna Pfizer – BioNTech se administra en dos dosis con al menos tres semanas de diferencia. Durante una semana después de cada dosis, los participantes controlan su estado de salud mediante un diario electrónico o una aplicación de teléfono inteligente. Se extrae sangre el día después de la administración de una dosis y una semana después de cada inyección para buscar cualquier cosa que pueda indicar una reacción peligrosa.

Los ensayos de Pfizer revelaron que algunos receptores experimentaron dolor en el lugar de la inyección, fiebre, fatiga, dolor muscular y dolores de cabeza, aunque estos síntomas generalmente duraban solo unos pocos días y no se consideran graves. Pero pueden avivar el miedo.

 

https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/cuales-son-las-dudas-que-quedan-despues.html

 

https://www.nature.com/articles/d41586-020-03441-8

 

domingo, 6 de diciembre de 2020

CUALES SON LAS DUDAS QUE QUEDAN DESPUÉS DE LA APROBACIÓN DE LA VACUNA COVID-19 (PRIMERA PARTE)

 



La vacuna Pfizer – BioNTech ha pasado las pruebas de seguridad y eficacia, pero los científicos aún tienen muchas preguntas sobre cómo funcionarán esta y otras vacunas a medida que se distribuyan a millones de personas.

  En medio de un ambiente de sorpresa el 2 de diciembre el Reino Unido aprobó la utilización de la vacuna Pfizer para su uso de emergencia. Sólo siete meses después del inicio de los ensayos clínicos. Los trabajadores de la salud británicos de primera línea, así como el personal del hogar de ancianos y los residentes, podrían recibir sus primeras dosis la próxima semana (a partir del 7 de diciembre del 2020).

   China y Rusia ya habían aprobado el uso de sus vacunas, pero esto fue antes de que se completaran los ensayos clínicos de seguridad. Se espera que los reguladores de Estados Unidos y Europa emitan sus decisiones en las próximas semanas.

   Las pruebas en más de 43,000 personas han demostrado que la vacuna Pfizer es 95% efectiva para prevenir la enfermedad cuando se mide una semana después de su segunda dosis; estos resultados son muy similares a las tres candidatas a vacuna COVID-19 que acaban de terminar sus pruebas. La aprobación del Reino Unido se basa en datos de solo 170 voluntarios infectados, y la eficacia en el mundo real podría, tal vez, no llegar al 95% efectividad de entre las personas vacunadas, pero sigue siendo un resultado extraordinariamente prometedor.    

   Pero los científicos todavía tienen muchas preguntas sobre cómo funcionarán ésta y otras vacunas a medida que se distribuyan a millones de personas:



¿Las vacunas previenen la transmisión de COVID-19?

   Además de la vacuna Pfizer, los reguladores están analizando los datos de otra vacuna similar fabricada por Moderna de Cambridge, Massachusetts, y una tercera vacuna producida por AstraZeneca de Cambridge, Reino Unido, y la Universidad de Oxford, Reino Unido. Las tres vacunas se han probado en grandes ensayos clínicos y han demostrado ser prometedoras para prevenir los síntomas de la enfermedad.

   Pero ninguno ha demostrado que prevenga la infección por completo o reduzca la propagación de enfermedades en una población. Esto deja abierta la posibilidad de que quienes están vacunados puedan seguir siendo susceptibles a una infección asintomática y puedan transmitir esa infección a otras personas que siguen siendo vulnerables. En el peor de los casos, hay gente caminando sintiéndose bien, pero esparciendo virus por todas partes.

   Pfizer ha dicho que sus científicos están buscando formas de evaluar la transmisión de enfermedades después de la vacuna. Por ahora, AstraZeneca y la Universidad de Oxford ofrecen las primeras pistas sobre si una vacuna puede proteger contra dicha transmisión. Lo que permitió a los investigadores detectar infecciones asintomáticas. Los primeros indicios apuntan a que la vacuna puede haber reducido la frecuencia de tales infecciones. Eso sugeriría que la transmisión de enfermedades también podría reducirse.

¿Cuánto tiempo durará la inmunidad inducida por vacunas?

   Ha habido algunos informes de reinfección y disminución de los niveles de anticuerpos meses después de enfermarse de COVID-19, pero aún no se sabe que tan frecuente es la infección. Y hay indicios de que el sistema inmunológico conserva un recuerdo de la infección por coronavirus en forma de células de memoria especializadas que podrían entrar en acción rápidamente si se vuelve a encontrar el virus. Y las vacunas están diseñadas deliberadamente para provocar fuertes respuestas del sistema inmunológico.


https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/cuales-son-las-dudas-que-quedan-despues_9.html



https://www.nature.com/articles/d41586-020-03441-8

UNA ADVERTENCIA DADA DESDE 2015 SOBRE EL PELIGRO DE EL CORONAVIRUS

El artículo siguiente fue publicado en la revista The Scientist el  16 de noviembre de 2015, por Jef Akst. En estos momento, donde ya hemos ...