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viernes, 2 de octubre de 2020

LA REALIDAD Y LA PERCEPCIÓN DE NUESTRO MUNDO

 



La ciencia avanza en sus esfuerzos por comprender cómo percibimos el mundo y de la exactitud de nuestras visiones de la realidad. En este artículo analizaremos una parte pequeña de lo que han encontrado.

 

   En el 2015 circuló por los medios sociales la imagen, mal enfocada, de un vestido que mostraba ambigüedad en los colores. Unas personas lo veían de color azul y negro, mientras que otras lo veían de color blanco y dorado. Aquellas que lo veían colores azules y negros estaban seguros de que tenían razón y que las demás personas estaban equivocadas. Les resultaba difícil de creer que algunas personas lo vieran diferente.

 

¿Qué percibimos en realidad?

    La verdad es que lo que percibimos nunca es una mirada directa hacia la realidad. Todas nuestras percepciones son construcciones activas, conjeturas sobre lo que nuestros sentidos nos dicen que existe. La construcción entre lo que captan los sentidos y la interpretación que hace el cerebro de esas señales.

   Los sentidos son fáciles de engañar. Las ilusiones se aprovechan de nuestra necesidad de ver un orden en el mundo, de tal manera qué, las diferencias de lo que captamos con los sentidos y después analizará el cerebro está lejos de lo que en realidad tenemos enfrente.

   Los sentidos no pueden captar a la perfección en mundo a nuestro alrededor. La “verdad” son conclusiones que el cerebro saca de lo que le dicen los sentidos y lo que tiene en sus recuerdos.

Veamos ejemplos

   La taza de café roja, que tengo frente a mí, parece real, porque lo es, existe a pesar de que la capten nuestros sentidos o no, pero el color rojo brillante que tiene, a pesar de que también parece real, es el resultado de una reacción de nuestro sistema visual que da la sensación de colores, que en realidad no existen, que la mayoría de los animales no ven.

   Por lo tanto, no podemos decir que todo lo que sentimos y pensamos sean una representación exacta de la realidad. Después de todo, nuestro cerebro tiene que buscar forma y razón a lo que le muestran los sentidos.

   La percepción es un proceso de interpretación inconsciente de la realidad. El cerebro esta tratando de averiguar que esta pasando en el mundo exterior a partir de las señales que envían los sentidos. Buscamos mejores conclusiones a través de experiencias previas o “creencias” sobre el mundo, usando los datos sensoriales recibidos.

 


La teoría de la predicción

   Esta dice que el cerebro saca, todo el tiempo, conclusiones sobre las señales sensoriales que recibe. Los órganos sensitivos son los ojos, la nariz, la yema de los dedos y todas las demás áreas sensoriales. Las diferencias entre las predicciones que obtuvo el cerebro antes, es comparada con las nuevas señales que llegan de los sentidos. De esta diferencia el cerebro ajusta de nuevo sus deducciones y espera a que lleguen nuevas señales para saber si sus conclusiones anteriores fueron exactas, y si no lanza nuevas conclusiones.

   El esfuerzo del cerebro de analizar y sacar conclusiones según recibe señales y las analiza, va dándole forma a lo que la persona piensa que es la realidad.

Un ejemplo de fantasmas sensoriales

   Digamos que los sentidos reciben información del exterior y la llevan hacia dentro, el cerebro. Una conclusión interesante es que las señales no solo van de fuera hacia dentro, sino de dentro hacia afuera. Conclusiones del cerebro sobre señales pasadas salen del cerebro y provocan una sugestión que termina alterando las señales que llegan de fuera hacia dentro. Esto podría explicar las alucinaciones y los errores de percepción sensorial.

   Por ejemplo, tenemos una conclusión previa de una serie de señales que hacen concluir al cerebro de que han visto una figura humana en la oscuridad. Las nuevas señales de los ojos presentan una imagen borrosa, pero la conclusión anterior sigue insistiendo que en esa imagen debe existir una figura humana. En la tercera observación las señales que llegan al cerebro confirman que no existe una figura humana en la imagen, entonces el pensamiento dice que había una figura humana pero que ya ha desaparecido. La conclusión que podría sacar la persona es que acababa de ver un fantasma.

 

La realidad y la verdad

   Esta visión de la percepción no significa que nada sea real. Escribiendo en el siglo XVII, el filósofo inglés John Locke hizo una distinción influyente entre cualidades "primarias" y "secundarias". Las cualidades primarias de un objeto, como la solidez y la ocupación del espacio, existen independientemente de un perceptor. Las cualidades secundarias, en cambio, sólo existen en relación con un perceptor: el color es un buen ejemplo. Esta distinción explica por qué concebir la percepción como alucinación controlada no significa que esté bien saltar frente a un autobús. Este autobús tiene cualidades primarias de solidez y ocupación del espacio que existen independientemente de nuestra maquinaria perceptiva y que nos pueden hacer lesiones.

 
¿Qué sentimos en realidad?

   Los objetos son reales y existen y nuestro mundo es el resultado de nuestro propio trabajo y de lo que la naturaleza coloca en él. Pero la interpretación que nuestros cerebros hacen de él puede variar mucho de lo que siente una persona a lo que siente otra. La realidad es la interpretación que cada persona hace del mundo material en el que vivimos y de cómo las personas interpretan las señales que llegan a su cerebro.     

 

https://www.sciencepagenews.com/2019/08/29/the-neuroscience-of-reality/

 

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