Mostrando entradas con la etiqueta enfermedades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta enfermedades. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de octubre de 2020

¿POR QUÉ PARECE QUE LOS BROTES DE COVID EMPEORARÁN ESTE INVIERNO?

 



En estos momentos nadie está seguro de qué pasará a la larga con el COVID-19 en el periodo de invierno en el hemisferio norte. Pero todo parece indicar que se agravará durante esa temporada en los países que aún no han controlado la enfermedad.

   Ahora es difícil asegurar que el COVID-19 será estacionario, como lo es la gripe, pero se espera que en cuanto el invierno llegue a la parte norte del planeta, donde se encuentra la mayor parte de la población, los casos de esta enfermedad aumentarán en los lugares donde ésta sigue presente.

   Los expertos dicen que el virus podría volverse más virulento en los meses de invierno y se espera que esté más presente en la población.

   Las infecciones causadas por muchos virus respiratorios, incluida la influenza y algunos coronavirus, aumentan en invierno y disminuyen en verano, es lo que se conoce como virus estacionales. Los investigadores dicen que es demasiado temprano en la pandemia de COVID-19 para decir si el SARS-CoV-2 se convertirá en un virus estacional. Pero la creciente evidencia sugiere que un pequeño efecto estacional probablemente contribuirá a brotes más grandes en invierno, sobre la base de lo que se sabe sobre cómo se propaga el virus y cómo se comporta la gente en los meses más fríos.

   En invierno las personas pasan más tiempo en lugares cerrados y procuran convivir por más tiempo entre ellas. El principal medio de propagación serán las personas que no han padecido el COVID-19. Por lo que ya sabemos, el virus sí se puede propagar en lugares cerrados y con mala ventilación. Esto provoca que las personas se expongan más al virus y que puedan resultar contagiadas con más facilidad. También ocurre en la propagación de algunas enfermedades infecciosas de las vías respiratorias, con las enfermedades virales estacionales como la gripe. Con mucho, el factor más importante que afectará el tamaño de un brote serán las medidas de control como el distanciamiento social y el uso de máscaras.



Consideraciones adicionales sobre los virus

   Las tendencias estacionales en la infección viral están impulsadas por múltiples factores, incluido el comportamiento de las personas y las propiedades del virus; a algunos de ellos no les gustan las condiciones cálidas y húmedas.

   Los experimentos de laboratorio revelan que el SARS-CoV-2 favorece las condiciones frías y secas, particularmente fuera de la luz solar directa. Por ejemplo, la radiación ultravioleta artificial puede inactivar las partículas del SARS-CoV-2 en las superficies y en los aerosoles, especialmente a temperaturas de alrededor de 40 ° C. Los virus infecciosos también se degradan más rápido en superficies en ambientes más cálidos y húmedos. En invierno, la gente tiende a calentar sus casas a unos 20 ° C, y el aire es seco y no está bien ventilado. Las condiciones de interior en el invierno son bastante favorables para la propagación viral.

   Para evaluar si las infecciones con un virus en particular aumentan y disminuyen con las estaciones, los investigadores suelen estudiar su propagación en un lugar específico, varias veces al año, durante muchos años. Pero sin el beneficio del tiempo, han tratado de estudiar la contribución estacional a la transmisión del SARS-CoV-2 observando las tasas de infección en varios lugares del mundo.

   Un estudio publicado el 13 de octubre analizó el crecimiento de las infecciones por SARS-CoV-2 en los primeros cuatro meses de la pandemia, antes de que la mayoría de los países introdujeran controles. Encontró que las infecciones aumentaron más rápidamente en lugares con menos luz ultravioleta y predijo que, sin ninguna intervención, los casos disminuirían en verano y alcanzarían su punto máximo en invierno. En invierno, el riesgo aumenta, pero aún puede reducir drásticamente su riesgo con un buen comportamiento personal.

   Algunos investigadores han intentado desglosar el efecto del clima en el patrón estacional de casos durante el curso de una pandemia, utilizando datos sobre la sensibilidad a la humedad de otro coronavirus. Ellos modelaron el aumento y la disminución de las tasas de infección durante varios años en la ciudad de Nueva York con y sin efecto climático, y con diferentes niveles de medidas de control. Descubrieron que un pequeño efecto climático puede resultar en brotes sustanciales cuando cambian las estaciones. El equipo publicó sus resultados el 10 de septiembre; sugieren que podrían ser necesarias medidas de control más estrictas durante el invierno para reducir el riesgo de brotes.

¿Qué esperar para el futuro con el SARS-CoV-2?

   Si el SARS-CoV-2 puede sobrevivir mejor en condiciones frías, todavía es difícil desenredar que tanto puede afectar el comportamiento de las personas a la propagación de la enfermedad. La gripe ha existido durante cientos de años y el mecanismo específico de por qué tenemos aumento de gripe en el invierno aún no se comprende bien.

  Sin embargo, con el tiempo, los efectos estacionales podrían desempeñar un papel más importante en la detención de las tendencias de infección, a medida que más personas desarrollen inmunidad al virus. Esto podría llevar hasta cinco años a través de una infección natural, o menos si las personas están vacunadas.

   Pero si surge un patrón estacional y cómo se verá, dependerá de muchos factores que aún no se han entendido, incluido cuánto tiempo dura la inmunidad, cuánto tiempo lleva la recuperación y qué tan probable es que las personas puedan ser reinfectadas.

 

 

https://www.nature.com/articles/d41586-020-02972-4


https://www.miradaalaciencia.com/2020/10/reinfecciones-de-covid-19-determinaran.html


https://www.miradaalaciencia.com/2020/09/las-mutaciones-de-sars-cov-2-son.html


jueves, 15 de octubre de 2020

REINFECCIONES DE COVID-19 DETERMINARÁN SI LA PANDEMIA CONTINÚA

 

                                          El SARS-CoV-2 puede provocas reinfecciones

Según la inmunidad contra el COVID-19 se presente en la mayor parte de la población la enfermedad podría desaparecer. Lo que preocupa a los científicos son algunos casos aislados de reinfecciones que se están reportando.

   En estos momentos no podemos hacer predicciones a largo plazo de la enfermedad COVID-19, que es ocasionada por el virus SARS-CoV-2, porque aun se desconocen muchos datos que serían de utilidad para comprender el comportamiento de dicha enfermedad.

   Primero se tendría que comprender cuánto tiempo protegen las respuestas inmunitarias al huésped de la reinfección. Para algunos virus, la primera infección puede proporcionar inmunidad de por vida; para los coronavirus estacionales, la inmunidad protectora es de corta duración.

Las reinfecciones conocidas del virus SARS-CoV-2

   El primer caso confirmado de reinfección fue reportado el 31 de agosto en la revista The Lancet Infectious Diseases. Era una estadounidense de 25 años de Nevada, tuvo una infección por SARS-CoV-2 confirmada por pruebas PCR en abril de 2020. Se recuperó en cuarentena, dando negativo por RT-PCR en dos momentos consecutivos a partir de entonces. Sin embargo, 48 días después de la prueba inicial, el paciente volvió a dar positivo mediante RT-PCR. La secuenciación del genoma viral mostró que los especímenes A, un grupo de virus SARS-CoV-2 predominante visto en el norte de Nevada. Sin embargo, las secuencias del genoma de los aislados de la primera infección (muestra A) y la reinfección (muestra B) diferían significativamente, lo que reducía la posibilidad de que la nueva infección fuera del mismo virus. Lo preocupante es que la reinfección por SARS-CoV-2 resultó en una enfermedad peor que la primera infección, requiriendo soporte de oxígeno y hospitalización. El paciente tenía anticuerpos positivos después de la reinfección, pero se desconoce si tenía anticuerpos preexistentes después de la primera infección.

¿Qué significan los casos de reinfección?

   Este informe de caso se suma a la creciente evidencia de reinfección por COVID-19, en la que se utilizaron secuencias genómicas virales para confirmar infecciones por distintos aislados de SARS-CoV-2.

   De los cuatro casos de reinfección notificados hasta la fecha, ninguno de los individuos tenía deficiencias inmunológicas conocidas. Actualmente, solo dos individuos tenían datos serológicos de la primera infección y uno tenía anticuerpos preexistentes (IgM) contra el SARS-CoV-2. Debido a la amplia gama de plataformas de pruebas serológicas que se utilizan en todo el mundo, es imposible comparar los resultados de un ensayo con otro. Por ejemplo, si la persona tiene anticuerpos en su sangra contra la proteína de espiga que sobresale del virus, se entiende que el paciente ya había padecido antes la enfermedad que ocasiona el SARS-CoV-2. Además, los niveles de anticuerpos dependen en gran medida del tiempo trascurrido después de padecer la exposición. El objetivo clave para el futuro es determinar el nivel y la especificidad del anticuerpo contra la proteína de espiga en el momento de la reinfección.

   Algunos pacientes reinfectados como el de Nevada y Ecuador tuvieron peores resultados de la enfermedad en la reinfección que en la primera infección. Es importante tener en cuenta que los casos de reinfección en general se detectan por síntomas. Debido a la escasez de pruebas no sabemos con qué frecuencia ocurre la reinfección entre las personas que se recuperaron de su primera infección. Los casos de reinfección asintomática solo pueden detectarse mediante pruebas para detectar el virus de rutina o en un aeropuerto, por ejemplo, y probablemente no están tomando en cuenta las infecciones asintomáticas subestimando gravemente el número de reinfecciones asintomáticas.

El panorama contra el COVID-19 se complica

   Debido a la falta de pruebas y a los casos asintomáticos, no se puede saber cuantas personas en realidad han padecido la enfermedad COVID-19, las pruebas para encontrar reinfecciones se necesitan que el paciente esté consciente de que ya padeció la enfermedad y puede informar a los doctores de donde fue atendido.

   Se piensa que las reinfecciones reportadas son sólo un pequeño número de las reinfecciones que ocurren en realidad. Que la mayoría, como pacientes que tienen la infección, pero no muestra síntomas, se pasan por alto y se tiene muchos casos más que los encontrados gracias a los síntomas.

   Existe la preocupación de que los distintos tipos de virus SARS-CoV-2 podrían necesitar de una vacuna para cada tipo de virus. Pero los expertos aclaran que no será necesario varios tipos de vacunas.

 

 

https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(20)30783-0/fulltext

lunes, 20 de julio de 2020

COVID-19 Y LAS GRANDES CIUDADES

Las grandes ciudades con un caldo de cultivo para las infecciones.


 

La sobrepoblación y los grandes centros urbanos demuestran la facilidad de como una enfermedad puede trasmitirse en una población demasiado densa. Planteando preguntas sobre cómo debemos manejar la vida urbana a raíz de una pandemia.

 

Las epidemias y su frecuencia

   En muchos países, COVID-19 ha cambiado, al menos temporalmente, la cara de las ciudades y ha afectado fundamentalmente la discusión sobre cómo debemos gestionar la vida urbana a raíz de una pandemia.

    La verdad es que ésta no es la primera ni la última emergencia de salud pública de este tipo que enfrentarán nuestras ciudades y sociedades modernas. Muchos consideran que la presente pandemia será un evento único, que se presenta una vez cada siglo, basándose en la Pandemia de Gripe Española que recorrió el mundo entre 1918 a 1919, dejando 50 millones de muertos en tres cadenas de propagación independientes y que afecto al 27% de la población mundial. Pero otros consideran que estas situaciones pueden volver a repetirse en los próximos años.

   Tenemos incidentes cercanos que nos hablan de que esto puede volver a pasar. El caso del SARS en el 2003 que se movió por el mundo de la misma manera, y que se detuvo por sí mismo. En este siglo también aparecieron la gripe H1N1 2009 (o "gripe porcina"), la crisis del ébola de África occidental de 2014 y, más recientemente, el brote de zika de 2016 en América. La frecuencia preocupante de brotes de enfermedades infecciosas son una ocurrencia casi diaria para la Organización Mundial de la Salud (OMS), que detecta alrededor de 7,000 señales de brotes potenciales cada mes.

 

Son los grandes grupos de personas donde se distribuye el COVID-19

El crecimiento de las ciudades

   Los centros urbanos se están expandiendo por todo el mundo. Son llamativas las proyecciones del crecimiento de las grandes ciudades en las próximas dos décadas; Por ejemplo, los principales centros urbanos como Wuhan y París tienen más de 11 millones de habitantes, pero para 2050, se proyecta que habrá 43 de esas megaciudades, y más de dos tercios de la población mundial podrían vivir en áreas urbanas. La gestión de epidemias en un mundo urbano es, por lo tanto, increíblemente importante, como lo demostró letalmente la crisis de COVID-19.

   Hemos tenido un conocimiento claro de la interacción entre la enfermedad y la densidad y los matices y complejidades asociadas desde la década de 1920. En las grandes ciudades se procura construir grandes edificios donde la gente convive en una aglomeración desesperante, que permite a las enfermedades dispersarse con más rapidez, afectar a un mayor número de personas y a sufrir con mayor facilidad mutaciones que los puedan volver más peligrosos.

   Las grandes ciudades también presentan un crecimiento horizontal, se están expandiendo hacia afuera, extendiéndose hacia los cinturones marrones y verdes que rodean los centros urbanos. Descubrieron que los contagios de coronavirus pueden comenzar y extenderse desde las orillas de la ciudad hacia adentro y hacia arriba. Gran parte de la historia del contagio alemán se produjo a través de una fábrica de producción automotriz, entre la Baviera periurbana.

   También están los asentamientos informales sobre los cuales no se tiene control, diseño, servicios o estatus legal; se estima que más de mil millones de personas viven actualmente en esas condiciones. El manejo de la infección, el tratamiento, el distanciamiento social y la provisión de servicios es un problema formidable.

   El Centro de Investigación Urbana de Sierra Leona señaló en el momento del miedo al Ébola de 2014 cómo los pobres intentos de poner en cuarentena y desinfectar los asentamientos informales terminaron en malos resultados y violencia. Todavía preocupa más que, aunque la mayoría de los casos en los asentamientos informales, las desigualdades no se limitan a ciertas áreas. A nivel mundial, casi dos mil millones de personas tienen acceso deficiente o nulo a un saneamiento adecuado, y más de 150 millones se consideran sin hogar. Las desigualdades impregnan a la sociedad urbana e introducen una nueva capa de complejidad para gestionar las pandemias; esto ya es evidente en la crisis actual, ya que las preocupaciones sobre los desalojos de viviendas en las principales ciudades fueron señaladas a principios de marzo de 2020.

 

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S259033222030155X

 


 



sábado, 18 de julio de 2020

¿CÓMO FUNCIONAN LA TEST O PRUEBAS PARA DETECTAR EL SARS-COV-2?


Las pruebas de PCR es la que más se usa para detectar el Coronavirus, pero, aunque es rápida, tiene algunas carencias que son indispensables. Se espera que pronto se cambien estas pruebas.

 

   La técnica utilizada para detectar el coronavirus es la PCR, por las siglas en inglés de “reacción en cadena de la polimerasa”. Fue diseñada por el excéntrico Nobel de Química Kary Mullis y en los años 80 revolucionaron la genética, puesto que permiten copiar una pequeña cantidad de ADN millones de veces de modo que haya suficiente para analizarlo.

   Las PCR se utilizan cada día en miles de laboratorios de todo el mundo para determinar paternidades, identificar cadáveres y detectar enfermedades; en este caso, para diagnosticar la infección por SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19.

   Las pruebas para el virus necesitan una muestra, que se recoge de la nariz o la parte posterior de la garganta del paciente. Ese material se coloca en un contenedor seguro y se envía a un laboratorio para su análisis.

 

Cómo funciona la prueba actual

   Como las pruebas de PCR solo pueden hacer copias de ADN, pero los SARS-CoV-2 es un virus que sólo tiene ARN, por lo tanto, primero hay que convertir el ARN en ADN.

El ADN vírico se añade a un tubo de ensayo junto con cebadores —secciones cortas de ADN diseñadas para unirse al virus—, nucleótidos —los bloques de construcción que componen el ADN— y una enzima constructora del ADN.

   Primero, el ARN del virus se extrae de la muestra, se purifica y se mezcla con una enzima llamada transcriptasa inversa, que convierte el ARN de una sola cadena en ADN de doble cadena.

   La máquina PCR calienta la mezcla. Esto hace que el ADN de doble cadena se desenrede y los fragmentos del genoma del virus puedan unirse al ADN a medida que se enfría, proporcionando un punto de partida para que la enzima constructora de ADN lo copie. Este proceso continúa a través de repetidos calentamientos y enfriamientos hasta que se han creado millones de copias del ADN.

    Esto es, los fragmentos de ADN son obtenidos directamente del SARS-CoV-2 y esto sirven para identificar el ADN del virus que se encuentra en la muestra del paciente. También se añaden moléculas de tinte fluorescente y se unen al ADN del virus durante la copia. Al unirse producen más luz, que se usa para confirmar la presencia del virus en la muestra.

   Cuando más copias del ADN viral se producen, mayor es la fluorescencia. Si la florescencia supera un cierto umbral el test es positivo. Si no hay virus, no hay copias del ADN viral y por lo tanto no se produce suficiente luz. Entonces, el test da negativo.

 

Esta prueba tiene limitaciones

   Este método exige muchos recursos. Tiene problemas como escasez de reactivos cuando las muestras se tienen que hacer a gran cantidad de pacientes. La pandemia ha exigido una gran demanda de estas pruebas, lo que ha provocado escasez y encarecimiento. Los resultados del test tardan varias horas en llegar, lo que limita el número de pruebas que se realizan en un día.

   La contaminación o la degradación de los reactivos también pueden causar problemas por falsos positivos (cuando alguien no tiene el virus, pero la prueba dice que sí lo tiene) o falsos negativos (cuando alguien tiene el virus, pero la prueba dice que no lo tiene).

  Otra gran limitación de este tipo de test es que sólo pueden indicar si alguien tiene el virus en el momento de la prueba. No puede decirnos si ha tenido el virus, pero se ha recuperado posteriormente.

 

Otro tipo de test: el de anticuerpos

   Las pruebas de anticuerpos sirven para saber si una persona se ha inmunizado tras haber sido infectada con anterioridad por el virus.

   Los test de detección de anticuerpos son mucho más rápidos, solo se tardan unos 15 minutos en tener el resultado; y la muestra se obtiene de una gota de sangre extraída del dedo. En muchos países se están usando este tipo de pruebas y se esperan más unidades importadas de Europa.

   Estas pruebas basadas en anticuerpos sirven para saber si una persona se ha inmunizado tras haber sido infectada. Es decir, detecta los anticuerpos generados por el sistema inmunitario de nuestro organismo cuando la infección ya ha pasado o nos estamos recuperando.

   Normalmente se recomienda utilizarlos de manera complementaria a la PCR, pero en situaciones como esta, en la que se hace necesaria la distribución masiva de pruebas, serán de gran ayuda para detectar casos de personas infectadas que no tienen síntomas o los sufren de manera muy leve.


https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1567134820300472


miércoles, 1 de julio de 2020

LA PRÓXIMA PANDEMIA


En cualquier momento y en cualquier lugar se puede estar gestando el nacimiento de una nueva pandemia. Por lo mismo debemos estar alertas para tener tiempo de reaccionar.

 
¿De dónde vienen las pandemias?

   La zoonosis es un fenómeno que apenas estamos conociendo, donde un virus pasa de los animales, en el cual no ocasiona problemas, al hombre, el cual no tiene defensas naturales contra este nuevo patógeno. La captura de animales silvestres para la venta o el consumo humano, tiene la posibilidad de llevar virus o bacterias patógenas a la población en general.

   Este fenómeno se ha vuelto más claro en las últimas décadas con el surgimiento de varias epidemias y pandemias que han llegado a grupos grandes de la población. Aunque los expertos no pueden estar completamente seguros de cómo pasan estas enfermedades de los animales al hombre, siempre, al surgir una nueva pandemia se busca a algún animal al cual acusar de contagiarnos las enfermedades.

 

Los criaderos industriales de animales son un peligro de propagación

   Son desesperantes las imágenes donde cientos de cerdos, o aves, o ganado vacuno, para el consumo humano, se ven hacinados en lugares pequeños, donde sobreviven con dificultad.  

   Estas técnicas de crianza de animales son, más que todo, eficientes. Pero para poder garantizar una producción óptima se les suministran antibióticos de forma rutinaria, esto protege a los animales de posibles enfermedades bacterianas, pero puede estar preparando a las bacterias para volverse resistente a estos medicamentos.

   Las infecciones por virus son comunes en las granjas, pero tienen vacunas para atacar estos padecimientos. Aunque el costo por aplicación las vuelve prohibitivas para la mayoría de los centros de crianza.

 

El monitoreo de la salud de las granjas de crianza

   Es importante tener un cerco de vigilancia para poder estar atentos al surgimiento de enfermedades virales que atacan el sistema respiratorio del ganado. Por ejemplo, tenemos la epidemia de influenza A (H1, N1) de 2009, que, aunque actualmente hay confusión sobre su origen real, en su momento me pareció que se originó en el estado de Veracruz, en México. En el lugar de origen de esta epidemia se encuentran grandes granjas porcinas, que surten de carne a la capital. En una plática con alguien que vivió cerca de la planta porcina, se comentó que la enfermedad ya existía, principalmente entre los empleados de las granjas y que en esa ocasión pasó de los empleados a la población en general. Supongo que ese cambio ocurrió porque el virus que circulaba entre los cerdos y que ocasionalmente enfermaba a los trabajadores, se adaptó para contagiarse persona a persona. Estas mutaciones en el virus porcino son raras, pero puede ocurrir. Con un monitoreo constante del ganado de granja, verificando la presencia de virus, la pandemia pudo haberse evitado.

    China es el mayor productor de carne de cerdo en el mundo, para llevar un control sobre esos animales, para Liu Jinhua de la Universidad Agrícola de China (CAU) analizó cerca de 30,000 hisopos nasales tomados de cerdos en mataderos en 10 provincias chinas, y otros 1000 hisopos de cerdos con síntomas respiratorios, los cuales fueron analizados en el hospital de enseñanza veterinaria de su escuela. Los hisopos, recolectados entre 2011 y 2018, produjeron 179 virus de la gripe porcina, la gran mayoría de los cuales eran G4 o una de las otras cinco cepas G del linaje aviar de Eurasia. "El virus G4 ha mostrado un fuerte aumento desde 2016, y es el genotipo predominante en circulación en cerdos detectados en al menos 10 provincias", escriben.

     Los virus de la influenza con frecuencia saltan de los cerdos a los humanos, pero la mayoría no se transmiten entre humanos. Se han documentado dos casos de infecciones G4 en humanos y ambos fueron infecciones sin salida que no se transmitieron a otras personas. Pero la probabilidad de que esta variante en particular cause una pandemia es baja. Se señala que nadie sabía acerca de la cepa pandémica H1N1, que saltó de los cerdos a las personas, hasta que aparecieron los primeros casos de contagio entre humanos en 2009.

 

El número de muestreo

China tiene 500 millones de cerdos, y la muestra de 30 mil animales es muy pequeña, los resultados no pueden ser firmes, pero al menos dan una muestra de las cepas de influencia porcina en el país. Se considera que la presencia del virus G4 es un hallazgo interesante, pero es difícil decir si su propagación creciente es un peligro 

 El nuevo estudio ofrece un pequeño vistazo a las cepas de influenza porcina. Sin embargo, creen que el predominio de G4 en los análisis es un hallazgo interesante. Pero aclaran que es difícil saber si su propagación es un problema creciente, dado el tamaño de muestra relativamente pequeño. Realmente no está obteniendo una buena instantánea de lo que es dominante en los cerdos en China.

   Se comenta de los estudios de placas de laboratorio donde se muestran cómo los G4 se han vuelto expertos en infectarse y copiarse en las células epiteliales de las vías respiratorias humanas. Los virus también se infectan y transmiten fácilmente entre hurones, un modelo animal popular utilizado para estudiar la gripe humana. Los investigadores encontraron anticuerpos contra la cepa G4 en el 4,4% de las 230 personas estudiadas en una encuesta de hogares, y la tasa se duplicó con creces en los trabajadores porcinos.

 

Conclusiones

   Los estudios anteriores muestran que existen muchas posibilidades de que una nueva pandemia vuelva a ocurrir, además de las que ya tenemos con nosotros. Pero para prevenir esto se deben seguir trabajando en vacunas contra virus que tienen altas posibilidades de volverse peligrosos. Aunque aclaran que esto es una propuesta que implica un esfuerzo económico grande y aunque muchos virus, conocidos o por conocer, tienen posibilidades de volverse una epidemia, también hay la seguridad de que la mayoría de ellos no se volverán un problema mayor.


https://distanciaviento.blogspot.com/2020/07/la-carrera-de-las-vacunas-contra-covid.html

 


viernes, 19 de junio de 2020

COVID-19 REGRESA A CHINA


Trascurrieron 55 días desde que el SARS-CoV-2 dejó de atacar a los habitantes de China, pero el virus volvió a aparecer en Beijing. Esto demuestra que la enfermedad sigue circulando por el mundo, en espera de otra oportunidad para volver a provocar nuevas epidemias. El virus todavía sigue ocasionando le enfermedad COVID-19 en algunos lugares del mundo y esto le da tiempo para preparar su resurgimiento para los inicios del invierno 2020 a 2021.

   El 11 de junio se detectó el primer caso, Beijing anunció el jueves un caso de coronavirus de transmisión nacional: un hombre de 52 años de apellido Tang. Él dijo a los funcionarios que no había salido de la ciudad en más de dos semanas y que no había estado en contacto con nadie fuera de la ciudad. Lo que de inmediato puso en alerta a las autoridades sanitarias del país. El SARS-CoV-2 se expandió rápido por la ciudad, mientras que las autoridades locales empezaron a tomar medidas para controlar el nuevo brote. Se aplicaron pruebas para detectar el virus en 350 mil personas, confirmando 137 casos de COVID-19, y por eso, las autoridades cerraron algunos complejos residenciales, las escuelas, a un mes de haber reiniciado, volvieron a cerrar y cancelaron 1,200 vuelos. El sábado se impusieron medidas de “tiempo de guerra”. Y se acusa a un mercado masivo de alimentos al por mayor como el centro del brote y se procedió a cerrarlo.


   El mercado mayorista agrícola Xinfadi en Beijing, se cerró el 13 de junio después de que todas las sospechas lo relacionaban con el nuevo brote de COVID-19. El mercado es muy grande, generalmente se venden carne y pescado por mayoreo y se mueven grandes cantidades. El Mercado Mayorista Agrícola de Xinfadi, es un complejo masivo de 112 hectáreas que alberga 2000 puestos de venta de productos, mariscos y carne con 10,000 clientes y trabajadores que visitan diariamente ese lugar.

   Dicho mercado recibe carne y pescados que se importan de otras partes del planeta, en este caso se sospecha que el virus llegó de Europa, en los pescados que manda Italia para su venta en China.

   En el Xinfadi se han hecho pruebas para saber si el virus está presente. Se encontraron restos de SARS-CoV-2 en muchos lugares. De hecho, se encontró sobre una tabla de corte, donde se preparaba Salmon importado de Europa para su venta. Un hallazgo que ha llamado mucho la atención en los medios locales. No hay evidencia de que los coronavirus infecten a los peces, pero una hipótesis es que los trabajadores infectados en Europa contaminaron el pescado o su empaque durante el procesamiento. No sé sabe si el coronavirus infecte a los peces, pero se sospecha que algún empleado enfermo que manipulaba los pescados para su empaque contaminó la mercancía antes de que saliera de Europa. También se sospecha de la carne, pero no se descarta la posibilidad de que algún empleado o comprador se hubiera contagiado en otro lugar y haya ido al mercado a esparcir el virus.

   Otros especialistas reconocen que es poco probable que el SARS-CoV-2 pudiera sobrevivir en los mariscos congelados durante todo el viaje. Lo más seguro es que el virus llegó de otro lugar al mercado. Aclara sí los mariscos vinieran infectados de Europa se debieron reportar casos de COVID-19 en otras ciudades de China donde también llegan los mariscos extranjeros.

   Esto demuestra que el virus sigue activo y que puede llegar a surgir en una segunda oleada en pocos meses, ya sea en China o en otros lugares.

   En estos momentos China está sufriendo la segunda oleada de COVID-19, en un momento donde pensaban que el problema del SARS-CoV-2 se había terminado. Pero el país está dando la batalla con medidas enérgicas en Beijing. Pero la mayoría de los países no han superado la primera ola y da la impresión de que están perdiendo la batalla. En medio de sacrificios sociales y económicos las naciones deciden seguir con su vida normal a pesar de que la enfermedad sigue presente.

   A medida que las naciones, fatigadas, sin ninguna seguridad de nada y afectados por la caída económica, deciden reiniciar sus actividades, es cuando, los casos de coronavirus empiezan a resurgir. Están viendo como surgen nuevos picos en la curva de crecimiento de la enfermedad, que son mayores a los que se observan en Beijing. Aunque en los demás países no se toman las medidas estrictas que se toman en el país asiático.

   A nivel mundial, los números muestran que la pandemia está aumentando incluso cuando el mundo intenta seguir adelante. Estados Unidos es un punto caliente, al igual que otras grandes naciones como Rusia e India. En Brasil, que ha tenido el mayor número de casos confirmados diariamente desde finales de mayo, el presidente Bolsonaro y otros funcionarios ignoraron las advertencias de cierre.

   En Egipto, cuando las autoridades anunciaban un triunfo contra el Coronavirus, algunos médicos señalan que los casos están aumentando y que estas sobrepasando la capacidad de los hospitales.

  Ha habido otras señales preocupantes de otras naciones. Singapur y Corea del Sur, que parecen haber soportado la primera ola del brote, han tenido ataques preocupantes que los llevaron a reimponer algunas restricciones. Nueva Zelanda, que anunció que estaba libre de coronavirus el 8 de junio, vio regresar el virus a través de viajeros de Gran Bretaña.

   El virus sigue activo y recorriendo el mundo, las medidas para controlarlo se tendrán que seguir manteniendo porque no hay otra alternativa. Esperar soluciones simples como la Inmunidad del Rebaño significaría un sacrificio de vidas innecesarias.



https://distanciaviento.blogspot.com/2020/05/inmunidad-de-rebano.html




https://distanciaviento.blogspot.com/2020/06/dos-epidemias-al-mismo-tiempo.html




https://distanciaviento.blogspot.com/2020/06/la-pandemia-esta-empeorando.html


jueves, 18 de junio de 2020

DOS EPIDEMIAS AL MISMO TIEMPO


Todavía no es seguro, pero se está tomando en cuenta la posibilidad de que la pandemia de COVID-19 y la Gripa estacional ataquen juntas en el invierno del 2020 al 2021. Todo son especulaciones en estos momentos, pero debemos recordar que esto ocurrió en el invierno pasado.

   Las medidas de distanciamiento social, permanecer en casa y otras recomendaciones tomadas para prevenir al COVID-19, terminaron frenando la pandemia de gripe el invierno pasado. Pero, aunque la temporada de gripe fue más corta, la pandemia del COVID-19 ha estado presente todos estos meses. Por lo que nos han enseñado las anteriores pandemias, se puede esperar que la enfermedad que provoca en SARS-CoV-2, vuelva a resurgir para una segunda oleada en el inicio del próximo año. Con respecto a la gripe, ésta siempre surge cuando el mundo se aproxima a los meses de invierno.

   Se tiene la seguridad de que se pudieran dar co-infecciones, que una persona padezca las dos enfermedades, como se reportó en China los primeros meses del año, no fueron muchos por la imposición de la cuarentena. Pero se espera esta posibilidad como una realidad a la cual los médicos tendrán que enfrentarse. Cada una de las dos enfermedades necesitan tratamientos diferentes y será importante tener un diagnóstico preciso para saber cómo combatir la enfermedad.

   También está la posibilidad de que los momentos más intensos de las enfermedades ocurran al mismo tiempo, lo que originaría gran cantidad de enfermos, saturando los hospitales y dejando a muchos sin atención médica.

   Claro está que es posible que el número de personas infectadas con cada virus alcance su punto máximo en diferentes momentos, reduciendo la demanda máxima de camas de hospital. Si se produce un aumento en los casos de COVID-19 este otoño, serán necesarias estrategias de mitigación más estrictas. El distanciamiento social y las órdenes de quedarse en casa son perjudiciales social y económicamente, pero pueden reducir la demanda de hospitales y proteger a las poblaciones vulnerables. Los suministros de equipo de protección personal deben satisfacer suficientemente la demanda proyectada de una temporada de influenza severa junto con COVID-19.

   Existen diferencias importantes en la epidemiología de la Gripe y del COVID-19, pero tiene muchos síntomas comunes, por lo cual se deben tomar medidas para proporcionar pruebas de diagnóstico para los pacientes y estar seguro si un paciente padece una de las dos enfermedades u otra que no está contemplada, y también estar seguros de si el paciente padezca las dos enfermedades al mismo tiempo.

   Si para el otoño de este año, el COVID-19 se incrementa, entonces se tendrá alguna posibilidad de que el SARS-CoV-2 esté presente durante el invierno. Se debe hacer todo lo posible para que no falten los implementos necesarios para prevenir la enfermedad y equipos para el diagnóstico rápido de los pacientes. De esta manera se podría detectar a las personas enfermas, y qué tratamientos darle para su enfermedad. También se podría proceder rápido para aislar a los pacientes o decidir si se deja salir del hospital.


   Aún no se tiene una vacuna contra el COVID-19, pero se tiene una contra la gripe, que cada año da alguna seguridad a las personas que recurren a ella. Se espera que pronto llegue una vacuna contra el COVID-19 y el peligro de contagio disminuya en las personas que se la apliquen. Pero la llegada de la vacuna contra el COVID-19 aún está en proceso de desarrollo.

   Se reportaron más de 400,000 muertes por COVID-19 en todo el mundo antes del 6 de junio, incluyendo más de 109,000 en los Estados Unidos. El recuento real de muertes es casi seguro mayor, y todavía estamos en la fase inicial de la pandemia. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. Estiman que la influenza ha matado de 12,000 a 61,000 cada temporada durante la última década. Todavía quedan muchas dudas, pero debemos estar atentos de cómo se desarrollan ambas enfermedades en los próximos meses.


https://science.sciencemag.org/content/368/6496/1163


jueves, 4 de junio de 2020

ANTICANCERÍGENOS AFECTAN A LOS NIÑOS CON CÁNCER




El cáncer pediátrico está presente en nuestra sociedad, la consideramos una enfermedad injusta que afecta a lo que más nos empeñamos en proteger. Pero cerca de 83% de los pacientes con cánceres infantiles pueden sobrevivir a la enfermedad. Aunque es el tratamiento que lucha contra este cáncer lo que causa mayor daño a largo plazo. El 80% de los sobrevivientes tienen al menos una afección de salud grave, incapacitante o potencialmente mortal a los 45 años.

   Hace pocos años la gran mayoría de los niños con cáncer morían. Por lo tanto, tener niños sobrevivientes al cáncer, iban desde preescolares hasta adultos jóvenes, con padecimientos provocados por el tratamiento para erradicar el cáncer que creció en sus cuerpos, era algo nuevo para los médicos. Todos se habían recuperado de la leucemia, el linfoma u otros tipos de cáncer.

   En la década de 1980, un milagro médico hizo su aparición. Los ensayos clínicos habían señalado las combinaciones de fármacos y radiación para salvar a niños que alguna vez estaban condenados a la muerte por cáncer. Las tasas de supervivencia, de menos del 9% para la leucemia en la década de 1960, hoy en día supera el 50% y sigue aumentando. Los oncólogos y las familias celebraron lo antes inimaginable: fiestas de cumpleaños, graduaciones de secundaria, una vida aliviada de terrible estrés y miedo.

   Sí, ya no tenían cáncer, pero tampoco estaban sanos. La quimioterapia y, en el caso de los supervivientes del linfoma, las radiaciones utilizadas para reducir los tumores torácicos les habían dejado los corazones debilitados. Desde meses hasta más de una década después del tratamiento, llenaban las salas de los cardiólogos pediátricos, esperando encontrar cura para su mal.

   Ellos llegaban sufriendo de arritmia cardíaca anormal o insuficiencia cardíaca. Otros se encontraron con una serie de otras enfermedades: un segundo cáncer causado por el tratamiento para el primero, infertilidad, dificultad para aprender, anomalías tiroideas, deterioro de la función pulmonar, enfermedad renal. A medida que más niños sobrevivieron, más médicos aprendieron cuán alto podría ser el precio de la supervivencia.

   Actualmente, las tasas de curación para dos cánceres infantiles comunes, el linfoma de Hodgkin y la leucemia linfoblástica aguda, son más del 90% en los Estados Unidos y Canadá; en general, el 83% de los pacientes con cáncer infantil se convierten en sobrevivientes a largo plazo. Pero en un estudio de 2014, el 80% tenía al menos una condición de salud grave, incapacitante o potencialmente mortal a los 45 años. Los médicos e investigadores están aprendiendo cada vez más cómo el tratamiento del cáncer remodela el crecimiento y el desarrollo de cuerpos pequeños en la edad adulta y más allá. Ahora se acerca a 500.000 en los Estados Unidos las personas sobrevivientes al cáncer pediátrico.  A medida que el conocimiento se desarrolla y la población sobreviviente se expande se está llevando a cabo un esfuerzo importante para mitigar los efectos de la terapia contra el cáncer.

   Un médico Gregory Aune, un oncólogo pediátrico del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas. Aune tenía 16 años cuando le diagnosticaron linfoma de Hodgkin. Perdió 30 kilos con los potentes tratamientos contra el cáncer, pero sobrevivió a su enfermedad. En los años siguientes, experimentó problemas de tiroides y se sometió a una cirugía cardíaca de triple bypass a los 35 años. A pesar de la infertilidad inducida por el tratamiento, ahora tiene dos pares de gemelos nacidos de espermatozoides que conservó antes de la quimioterapia y la radiación. Le dijeron que estaba curado del cáncer, pero nadie sabía que surgirían muchos más problemas.

   Los médicos sabían que aproximadamente un tercio de los sobrevivientes desarrollaron un segundo cáncer a los 50 años, probablemente debido al daño del ADN a las células sanas durante el tratamiento; casi el 10% tenía una tiroides hipoactiva; y alrededor del 15% tenía disfunción cardíaca. Los niños que sufrieron un trasplante de médula ósea tenían un riesgo especialmente alto de complicaciones, como infertilidad e insuficiencia renal.

   Un doctor que estudiaba a los sobrevivientes de cáncer pediátrico recuerda:  "Parecen ancianos", recuerda haber pensado en los adultos de entre 20, 30 y 40 años. "Tienen la piel arrugada, caminan lentamente, son débiles, tienen patrones característicos de marcha que tienen en su mayoría ancianos". El interior reflejaba el exterior. Los resultados de las pruebas de esfuerzo cardíaco y las evaluaciones de fuerza muscular fueron "similares a [los de] personas de entre 70 y 80 años".

   Los jóvenes perdieron masa muscular durante la terapia oncológica, encontró. Parece que nunca se vuelven robustos de nuevo. Años más tarde, sus sistemas nerviosos se volvieron lentos y perdieron la función cognitiva. En 2013, los científicos informaron que de 1922 sobrevivientes de cáncer pediátrico con una edad promedio de 33 años, alrededor del 10% se calificó como frágil. Otro 30% tenían cierta pérdida de resistencia y masa muscular. Las proporciones reflejan las de las personas mayores de 65 años.

   Las raíces de ese envejecimiento rápido comienzan después del tratamiento oncológico. La quimioterapia y la radiación provoca la muerte de las células cancerosas, pero también daña y mata muchas células sanas. Las células dañadas a menudo ingresan a la senescencia (vejez celular) como un mecanismo de protección que les permite gastar menos energía. A partir de los resultados de los estudios de envejecimiento celular, en los sobrevivientes de cáncer infantil, las células senescentes "se comunican con otras células a su alrededor", diciéndoles a esas células que también se vuelvan viejas. Esas células "envejecidas" también emiten moléculas que causan inflamación de bajo grado en el cuerpo, que está relacionada con el envejecimiento en personas sanas.

   Otra línea de investigación es la apoptosis, un mecanismo celular que permite la muerte de la célula cuando presenta daños o ya resulta inútil. Los ratones jóvenes —y los niños pequeños— están creciendo, y sus cuerpos deben eliminar las células recién generadas que sean disfuncionales. La apoptosis logra eso. Los tratamientos anticancerígenos activan la apoptosis en las células cancerosas, pero también en los tejidos en desarrollo sanos, lo que pone a los pacientes jóvenes con cáncer en alto riesgo de daño tisular. Por ejemplo: la radiación al cerebro. Puedes dar radioterapia a niveles muy altos a los adultos en el cerebro, y experimentarán un ligero daño neurocognitivo. Pero si le haces lo mismo a un niño muy pequeño, puedes devastar su capacidad de aprender.

   Las investigaciones siguen y esperan que según aprendan más sobre el cáncer pediátrico y su tratamiento, sea más fácil ayudar a los sobrevivientes.

 



viernes, 29 de mayo de 2020

SARSCoV2 Y GRIPE LISTA PARA LA PROXIMA TEMPORADA

Masiosare – Un tal Merino


La temporada de gripe empieza a finales de otoño y termina, aproximadamente, a inicios de la primavera, generalmente en todos esos meses provoca muchos enfermos y el número de muertos es impresionante. Pero la gripe no es noticia en el mundo, es una enfermedad que, sin importar el porcentaje de muertos, ha estado durante milenios con nosotros.  

   La gripe, por común que sea, es una enfermedad grave que ocasiona muchas hospitalizaciones anuales con cuadros de neumonía. La cifra de muertos por temporada en todo el mundo llega a cientos de miles y en ocasiones los datos suelen no incluir muchas defunciones que ocurren en lugares apartados o con sistemas de salud pobres.

   Las mismas medidas que se tomaron contra el SARSCoV2 sirvieron para frenar la epidemia de gripe, reduciendo mucho el número de enfermos. Según la CDC de EE.UU. se registraron de 39 a 56 millones de casos de gripe, de los cuales 18 a 26 millones visitaron un médico, 410,000 a 710,000 fueron hospitalizados y 24 a 62 mil murieron por consecuencia de esta enfermedad. El periodo es del 1 de octubre del 2019 a 4 de abril del 2020.

   El coronavirus 19 aún no ha sido detenido, la enfermedad se está controlando en algunos lugares, pero continúa en otros ocasionando enfermedad. Se espera que según lleguen los meses de primavera y verano, el nivel de contagio del COVID 19 disminuya hasta casi desaparecer. Pero los especialistas destacan que la enfermedad puede volver a aparecer en la temporada de invierno, cuando las personas, para cubrirse del clima, estén más tiempo en lugares cerrados y estén expuestos a las epidemias ocasionadas por la gripe.

   Realmente la gripe y el COVID19 tienen algunas cosas en común que los vuelven patógenos ideales para la temporada de invierno. Ambas enfermedades se contagian de persona a persona por las pequeñas gotas de saliva que salen de una persona enferma y llegan a un interlocutor desprevenido, estas gotas están llenas de virus y llegan a la garganta o las fosas nasales de la persona sana enfermándola. Las inclemencias climáticas de estos meses obligan a las personas a pasar más tiempo recluidos en sus casas, en oficinas o lugares cerrados. Donde están amontonados y procuran convivir entre ellos.

   También ambas enfermedades producen una neumonía viral, esto es que inundan los pulmones de líquido y el enfermo lucha por respirar.  Así mismo los síntomas son parecidos, aunque quedan pequeñas diferencias entre una y otra que permite a los médicos diferenciarlas. Por estas razones la gripe está presente cada temporada de invierno.

   No se ha declarado oficialmente que la enfermedad COVID 19 esté presente con nosotros al inicio del otoño de este año. Pero muchos expertos consideran que podría ser una posibilidad importante. De cualquier forma, debemos estar preparados.

   En caso de que el SARSCoV2 se vuelva apresentar en el invierno, ya no se podrán tomar medidas tan severas como lasanteriores, la cuarentena y el cierre de escuelas y fábricas, la economía delos países se destrozaría. En ese caso nos tendremos que acostumbrar a una nueva realidad, donde las medidas de distanciamiento social, las mascarillas faciales y el evitar los lugares muy concurridos se seguirán manteniendo.

   En caso de que las dos enfermedades inicien juntas en octubre, las medidas de protección a la población podrán “Aplanar la Curva” de ambas enfermedades.

   Otro detalle que preocupa a los médicos es que lleguen pacientes enfermos, al mismo tiempo de gripe y de SARS, esto marcará un problema, porque no sabrán que medicamento aplicarle o si sería conveniente aplicarle los dos.


¿LAS BACTERIAS PUEDEN PROVOCAR CÁNCER?



En nuestros cuerpos hay 10 veces más células bacterianas que células humanas. La mayoría son relaciones en la cual ambos se benefician, pero están las bacterias patógenas y otras que pueden cambiar de actitud pasiva a patógena de acuerdo a la oportunidad, las menos son completamente patógenas y sólo esperan llegar al lugar adecuado para causar daño.

   Se sabe que los virus pueden integrar su genoma al genoma humano, pero, después del proyecto de secuenciación del genoma humano, y del proyecto del genoma del cáncer están surgiendo sospechas de que muchos genes de bacterias se integran al genoma humano, y en particular alteran o inhabilitan los genes que impiden que se formen células cancerosas. 

   Comparando las secuencias de distintos proyectos de secuenciación se ha podido encontrar que en realidad sí pueden integrarse los genes bacterianos en el genoma humano en unas cuantas células que forman nuestro cuerpo.

   La aparición de estos genes bacterianos en las células corporales, se llaman somáticas porque forman parte de nuestro cuerpo, y están las células germinales que forman las células reproductivas como óvulos y espermas. Esto se logra al hacer entrar fragmentos de ARN bacteriano a la célula, esto toma el ARN, lo cambia a ADN y entonces este se puede integrar a los cromosomas. Pero estos cambios se encuentran con más frecuencia en células tumorales, y dentro de estas se encuentra en partes de las células llamadas mitocondrias.

   Las bacterias que afectan a las mitocondrias se llama Acinetobacter, estas alteraciones se encuentran principalmente en muestras de tumores llamados leucemia mieloide aguda. También se ha encontrado esta situación en muestras de adenocarcinoma estomacal en la cual los genes de Pseudomonas invaden genes que pueden convertir una célula en cancerígena. Estos datos respaldan la hipótesis de que las integraciones de genes bacterianos se producen en el genoma de células de nuestro cuerpo y pueden provocar cáncer.

   Estos datos respaldan la idea de que las bacterias insertan su propio ADN en el genoma humano. Dichas mutaciones aleatorias podrían causar enfermedades de la misma manera en que los mutágenos como los rayos UV del sol o los químicos en los cigarrillos inducen mutaciones. Y esta integración se encuentra con más frecuencia en las células tumorales que en las que están sanas. En particular, grandes cantidades de ADN con similitud con el ADN de Acinetobacter se fusionaron con el ADN mitocondrial humano en muestras de leucemia mieloide aguda. También se identificó la aparición específica de ADN con similitud con ADN de Pseudomonas cerca de las regiones reguladoras no traducidas con genes que se pueden trasformar en genes que producen canceres.  

   Cuando los genes pasan a la célula a través de incorporación de nuevo material genético se le llama transferencia lateral de genes (LGT) es la transmisión de material genético por medios distintos a la transmisión vertical directa de los progenitores a su descendencia. Las células somáticas humanas están expuestas a un vasto microbioma que incluye 10 14 células bacterianas que superan en número a las células humanas 101.

   Para esto tenemos que tomar en cuenta algunos aspectos de la relación entre las células humanas y la gran cantidad de bacterias que viven en nuestro cuerpo: (a) algunas células humanas están en una relación constante e íntima con el microbioma, (b) los eucariotas tienen LGT generalizada de bacterias, y (c) las bacterias in vitro pueden transformar el genoma de los mamíferos.

   Durante el análisis del genoma humano, inicialmente se identificaron 113 proteínas que supuestamente surgen de la LGT bacteriana.

   Al tratar de entender este fenómeno se encontró que si bien la LGT puede afectar las células reproductivas y puede afectar a las generaciones futuras y potencialmente a la evolución de nuestra especie estas son escasas.  En cambio, la LGT a las células que no son reproductivas (células somáticas) tiene el potencial de afectar a un individuo como una característica única de su genoma personal.

   El fenómeno de trasmisión información de genética de células bacterianas a las células de nuestro cuerpo para producir enfermedades, sobre todo cáncer, es complejo y se está estudiando con interés. Pero todavía quedan muchos detalles que aclarar.  

¿Qué es un gen?

domingo, 24 de mayo de 2020

RESISTENCIA A LOS VIRUS


En la década de 1950 se liberó un virus patógeno de conejos en las poblaciones de Australia, Francia y el Reino Unido. Los conejos se habían vuelto una plaga en los tres países, en Australia por que los conejos no tenían depredadores, en Europa los depredadores naturales de los conejos habían sido diezmados por la actividad del hombre.

   El virus mixoma es un Leporipoxvirus. Es un virus causante de mixomatosis, una enfermedad que afecta a los conejos y que ocasiona tumores benignos, mixomas, en el tejido conectivo. Existen dos cepas, una sudamericana y otra californiana. Se encontró que Mixoma era peligroso para conejos europeos, más fácil de contagiar y más mortal. Para acabar con la plaga de conejos se introdujo la sepa Sudamericana en Australia, en 1950. Se aplicó la cepa Luisiana, en 1952, se en el Reino Unido y el Francia, que tenían el mismo problema. Es trasmitida por insectos vectores y por el contacto directo entre los animales. Provoca fuertes infecciones cutáneas en la cara del animal y la muerte puede ocurrir por enfermedades secundarias que atacan al animal. El virus fue muy letal en Europa y Australia matando al 99% de los animales que infectaba. Pero también surgió una rápida respuesta inmunológica en los conejos.

   Se estudió la base genética de esa resistencia y se encontró un fuerte patrón de evolución paralela, con una selección de variación genética permanente que favorece los mismos alelos en Australia, Francia y el Reino Unido. Esto es que las poblaciones de conejos en estas naciones activaron los mismos genes y tuvieron los mismos cambios que les dio la resistencia a la enfermedad viral. Muchos de estos cambios ocurrieron en genes relacionados con la inmunidad, activando un cierto número de genes que les permitían sobrevivir.

   La aparición de nuevas enfermedades infecciosas puede dar lugar a intensas presiones selectivas en las poblaciones, es decir que los que puedan soportar el virus sobrevivan y los que no desaparezcan. Esto causa un rápido cambio evolutivo tanto en el huésped como en el parásito. Mientras que los patógenos deben adaptarse a una nueva ecología y entorno celular, los huéspedes pueden preparar su sistema inmunológico rápidamente en una competencia donde ambos, el virus y los conejos, luchan por sobrevivir.

   Con el tiempo los conejos se fueron adaptando al nuevo patógeno, aumentando el porcentaje de sobrevivencia. Esto se puede deber a que el virus sufrió cambios genéticos que los volvieron menos virulentos y/o a que el sistema inmunológico de los conejos se pudo defender mejor.  

   Otro detalla importante, que se descubrió en los estudios de los conejos y el virus, es que se activaron los mismos genes inmunológicos en los conejos de los tres países para defenderse contra la enfermedad. Mientras que el virus también sufrió cambios para poder sobrevivir en la población de conejos. Esto es un ejemplo importante de la evolución paralela entre poblaciones de conejos aislados entre sí.

   Esto ha llevado a una lucha por sobrevivir en ambas especies. Cada vez que el conejo modifica su sistema inmunológico para combatir el virus, este último toma medidas, volviéndose más virulento, en una larga cadena de adaptaciones de ambas especies. Esto origina una cadena de niveles altos de resistencia inmunológica en el animal, el virus responde volviéndose más agresivo y se invierten los papeles. Se da una competencia de aumento de capacidad del conejo para resistir al virus y el virus volviéndose más virulento para poder llevar a cabo sus infecciones.

   Estos descubrimientos parecen respaldar la idea de que la meta de las dos especies es sobrevivir. Acabar con la población de huéspedes (los animales que infectan) también acabaría con el virus. En cambio, liberarse del virus para el conejo sería una gran ventaja en su sobrevivencia.

   Esto nos recuerda a la gripe en humanos. Cada año vemos cambios en el virus que lo vuelve completamente diferente y así poder infectar a la población. Las personas desarrollan inmunidad contra este virus en particular, pero los cambios constantes en el virus lo vuelven inatacable por el sistema inmunológico.

  



sábado, 23 de mayo de 2020

LA RABIA SIGUE PRESENTE


La rabia no ha desaparecido, sigue presente en el mundo y afectando a muchas personas y animales domésticos. Generalmente se presenta en poblaciones de escasos recursos y marginadas, donde la presencia de animales domésticos es constante.

   La rabia siempre ha estado presente en los animales silvestres. Esto permite que los animales domésticos se contagien de rabia y ésta pase a los humanos. Pero, por el aislamiento de algunas comunidades o, porque los parientes del enfermo entienden que no sobrevivirá, los enfermos no son llevados al médico, lo cuidan en su propia casa, y la enfermedad pasa inadvertida a las autoridades sanitarias.

   La rabia tiene medidas de contención, está la vacuna contra la rabia canina, que, aunque es una medida preventiva importante, no tiene toda la efectividad que se esperaba. Muchos gobiernos de países en desarrollo no tienen los recursos humanos y económicos para poder aplicar esta medida preventiva a todos los animales domésticos.  Así mismo, los hospitales no cuentan con el equipo ni los medicamentos necesarios para atender a las personas mordidas por un perro rabioso.

   Esta enfermedad mata al año, en todo el mundo, aproximadamente 59,000 personas. Y ocasiona pérdidas importantes a la economía de los países que las afrontan.

   La medida más eficiente para controlar la rabia es aplicar la vacuna canina a los animales domésticos, pero esto incluye un gasto muy importante para los países en desarrollo y su aplicación es reducida y no se pueden vacunar a todos los animales que conviven con las personas. Se necesitaría una coordinación efectiva entre los distintos departamentos de salud y veterinaria, para poder llevar un control más efectivo contra la rabia en el ganado.

   La rabia es una enfermedad viral mortal que se transmite en gran medida a los humanos por las mordidas de animales infectados, principalmente de perros domésticos. La enfermedad se puede prevenir por completo mediante la administración rápida de las medidas medicas necesarias, posterior a la mordida de las víctimas, y se puede controlar mediante la vacunación masiva de perros domésticos.

   La rabia sigue siendo muy frecuente en los países en desarrollo, y afecta a las poblaciones con acceso limitado a la atención médica. La enfermedad también es muy poco reportada en estas áreas porque la mayoría de las víctimas mueren en sus hogares.

   Sin embargo, la rabia sigue siendo muy frecuente en los países en desarrollo, y afecta a las poblaciones con acceso limitado a la atención médica. Los escasos recursos de los países afectados por esta enfermedad obligan a canalizar los recursos económicos a prioridades más urgentes que a atender una enfermedad endémica.

   La rabia es una infección viral fatal que puede infectar a todos los mamíferos, pero los perros domésticos causan más del 99% de todas las muertes humanas por rabia. Y los países donde la enfermedad es endémica se subestiman la presencia de casos de rabia.

   Aunque los tratamientos para prevenir la enfermedad en las personas mordidas por un animal infectado son eficientes, estas tienen el problema de implicar un costo económico importante para los países de escasos recursos. Incluso aplicar la vacuna contra la rabia a los animales tiene un costo importante. La mayoría de los países industrializados han eliminado la rabia de las poblaciones de perros domésticos, con programas bien planeados y la cooperación de la ciudadanía.

   La muerte es inevitable después del inicio clínico y, por lo tanto, una gran cantidad de víctimas de rabia nunca se reportan a los centros de salud y nunca son diagnosticadas. Pero en el caso de regiones afectadas también por la malaria, los enfermos por rabia son diagnosticados como malaria.

   También se destaca la venta de equipo médico de prevención de la rabia, que llega a los centros de salud, pero que después es vendida a los hospitales privados.


  https://distanciaviento.blogspot.com/2020/05/la-vacuna-contra-la-rabia.html

viernes, 22 de mayo de 2020

LAS MEDIDAS DE DISTANCIAMIENTO SOCIAL FRENAN LA GRIPE


    En la revista Nature, fechada el 21 de mayo, reporta que los casos de enfermedades infecciosas temporales han disminuido a consecuencia de las medidas de prevención contra el COVID 19.

   La cuarentena, el distanciamiento social, el cierre de las escuelas, y otras medidas tomadas para detener el coronavirus, han impedido que el contagio de otras enfermedades infecciosas haya aumentado. Por ejemplo, frenaron la aparición de la gripa estacional en seis semanas.

   Por lo general, en el mundo, se estima que 290,000 a 650,000 personas mueren anualmente por la gripe estacional. Con las medidas para prevenir el COVID 19 se ha acortado la temporada de gripe en el hemisferio norte en seis semanas, salvando decenas de vidas. Pero sólo cambiamos una enfermedad por otra, con los elevados números de mortalidad que ocasiona el SARS-CoV2 en el 2020, todo se compensa. El seguimiento de la influenza y otras enfermedades infecciosas puede ayudar a revelar la efectividad de las políticas de salud pública destinadas a detener la pandemia de coronavirus.

   En febrero los casos de gripe en el hemisferio norte alcanzas su punto máximo y disminuyen en mayo. En cambio, este año, los casos de gripe disminuyeron precipitadamente en abril, unas pocas semanas después de que se declarara la pandemia de coronavirus el 11 de marzo. Los datos provienen de pruebas de más de 150,000 muestras de laboratorios nacionales de influenza en 71 países.

   El final temprano de la temporada de gripe llega a pesar del hecho de que comenzó con una explosión; En enero, antes de la pandemia de coronavirus, la temporada de influenza estaba en camino de ser la más severa en décadas.

   También se piensa que por la pandemia, muchas personas con síntomas de gripe, dejaron de ir a consultar a hospital por el temor al contagio ahí. Por lo tanto, estas personas no aparecen reportados en las estadísticas. Pero es probable que la respuesta a la pandemia sea un factor importante: Las medidas de salud pública como las restricciones de movimiento, el distanciamiento social y el aumento de la higiene personal probablemente tuvieron un efecto en la disminución de la gripe y la transmisión de otros virus respiratorios.

   Los datos de Nueva York muestran un patrón similar. Aunque la temporada de gripe comenzó unas semanas antes de lo habitual allí, la tasa de casos disminuyó drásticamente y la temporada terminó cinco semanas antes. En Hong Kong, la temporada de influenza 2019-2020 fue un 63% más corta que la de los cinco años anteriores, y el número de muertes por gripe confirmada en laboratorio fue un 62% menor. Se observó una disminución similar durante la epidemia de 2003 del coronavirus relacionado que causa el SARS.

   Otras enfermedades infecciosas también fueron afectadas por las medidas de distanciamiento social. En Hong Kong, en comparación con años anteriores, el número de casos de varicela se redujo en aproximadamente la mitad a tres cuartos. En abril, los casos de sarampión y rubéola fueron los más bajos, a nivel mundial, desde al menos 2016, y solo se informaron 36 casos de rubéola en abril en todo el mundo. Se trata de enfermedades que afectan a los niños, el cierre de las escuelas puede haber tenido el mayor impacto.

   También se registró una disminución de padecimientos de trasmisión sexual.



¿POR QUÉ PARECE QUE LOS BROTES DE COVID EMPEORARÁN ESTE INVIERNO?

  En estos momentos nadie está seguro de qué pasará a la larga con el COVID-19 en el periodo de invierno en el hemisferio norte. Pero todo...