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domingo, 25 de octubre de 2020

¿POR QUÉ PARECE QUE LOS BROTES DE COVID EMPEORARÁN ESTE INVIERNO?

 



En estos momentos nadie está seguro de qué pasará a la larga con el COVID-19 en el periodo de invierno en el hemisferio norte. Pero todo parece indicar que se agravará durante esa temporada en los países que aún no han controlado la enfermedad.

   Ahora es difícil asegurar que el COVID-19 será estacionario, como lo es la gripe, pero se espera que en cuanto el invierno llegue a la parte norte del planeta, donde se encuentra la mayor parte de la población, los casos de esta enfermedad aumentarán en los lugares donde ésta sigue presente.

   Los expertos dicen que el virus podría volverse más virulento en los meses de invierno y se espera que esté más presente en la población.

   Las infecciones causadas por muchos virus respiratorios, incluida la influenza y algunos coronavirus, aumentan en invierno y disminuyen en verano, es lo que se conoce como virus estacionales. Los investigadores dicen que es demasiado temprano en la pandemia de COVID-19 para decir si el SARS-CoV-2 se convertirá en un virus estacional. Pero la creciente evidencia sugiere que un pequeño efecto estacional probablemente contribuirá a brotes más grandes en invierno, sobre la base de lo que se sabe sobre cómo se propaga el virus y cómo se comporta la gente en los meses más fríos.

   En invierno las personas pasan más tiempo en lugares cerrados y procuran convivir por más tiempo entre ellas. El principal medio de propagación serán las personas que no han padecido el COVID-19. Por lo que ya sabemos, el virus sí se puede propagar en lugares cerrados y con mala ventilación. Esto provoca que las personas se expongan más al virus y que puedan resultar contagiadas con más facilidad. También ocurre en la propagación de algunas enfermedades infecciosas de las vías respiratorias, con las enfermedades virales estacionales como la gripe. Con mucho, el factor más importante que afectará el tamaño de un brote serán las medidas de control como el distanciamiento social y el uso de máscaras.



Consideraciones adicionales sobre los virus

   Las tendencias estacionales en la infección viral están impulsadas por múltiples factores, incluido el comportamiento de las personas y las propiedades del virus; a algunos de ellos no les gustan las condiciones cálidas y húmedas.

   Los experimentos de laboratorio revelan que el SARS-CoV-2 favorece las condiciones frías y secas, particularmente fuera de la luz solar directa. Por ejemplo, la radiación ultravioleta artificial puede inactivar las partículas del SARS-CoV-2 en las superficies y en los aerosoles, especialmente a temperaturas de alrededor de 40 ° C. Los virus infecciosos también se degradan más rápido en superficies en ambientes más cálidos y húmedos. En invierno, la gente tiende a calentar sus casas a unos 20 ° C, y el aire es seco y no está bien ventilado. Las condiciones de interior en el invierno son bastante favorables para la propagación viral.

   Para evaluar si las infecciones con un virus en particular aumentan y disminuyen con las estaciones, los investigadores suelen estudiar su propagación en un lugar específico, varias veces al año, durante muchos años. Pero sin el beneficio del tiempo, han tratado de estudiar la contribución estacional a la transmisión del SARS-CoV-2 observando las tasas de infección en varios lugares del mundo.

   Un estudio publicado el 13 de octubre analizó el crecimiento de las infecciones por SARS-CoV-2 en los primeros cuatro meses de la pandemia, antes de que la mayoría de los países introdujeran controles. Encontró que las infecciones aumentaron más rápidamente en lugares con menos luz ultravioleta y predijo que, sin ninguna intervención, los casos disminuirían en verano y alcanzarían su punto máximo en invierno. En invierno, el riesgo aumenta, pero aún puede reducir drásticamente su riesgo con un buen comportamiento personal.

   Algunos investigadores han intentado desglosar el efecto del clima en el patrón estacional de casos durante el curso de una pandemia, utilizando datos sobre la sensibilidad a la humedad de otro coronavirus. Ellos modelaron el aumento y la disminución de las tasas de infección durante varios años en la ciudad de Nueva York con y sin efecto climático, y con diferentes niveles de medidas de control. Descubrieron que un pequeño efecto climático puede resultar en brotes sustanciales cuando cambian las estaciones. El equipo publicó sus resultados el 10 de septiembre; sugieren que podrían ser necesarias medidas de control más estrictas durante el invierno para reducir el riesgo de brotes.

¿Qué esperar para el futuro con el SARS-CoV-2?

   Si el SARS-CoV-2 puede sobrevivir mejor en condiciones frías, todavía es difícil desenredar que tanto puede afectar el comportamiento de las personas a la propagación de la enfermedad. La gripe ha existido durante cientos de años y el mecanismo específico de por qué tenemos aumento de gripe en el invierno aún no se comprende bien.

  Sin embargo, con el tiempo, los efectos estacionales podrían desempeñar un papel más importante en la detención de las tendencias de infección, a medida que más personas desarrollen inmunidad al virus. Esto podría llevar hasta cinco años a través de una infección natural, o menos si las personas están vacunadas.

   Pero si surge un patrón estacional y cómo se verá, dependerá de muchos factores que aún no se han entendido, incluido cuánto tiempo dura la inmunidad, cuánto tiempo lleva la recuperación y qué tan probable es que las personas puedan ser reinfectadas.

 

 

https://www.nature.com/articles/d41586-020-02972-4


https://www.miradaalaciencia.com/2020/10/reinfecciones-de-covid-19-determinaran.html


https://www.miradaalaciencia.com/2020/09/las-mutaciones-de-sars-cov-2-son.html


jueves, 15 de octubre de 2020

REINFECCIONES DE COVID-19 DETERMINARÁN SI LA PANDEMIA CONTINÚA

 

                                          El SARS-CoV-2 puede provocas reinfecciones

Según la inmunidad contra el COVID-19 se presente en la mayor parte de la población la enfermedad podría desaparecer. Lo que preocupa a los científicos son algunos casos aislados de reinfecciones que se están reportando.

   En estos momentos no podemos hacer predicciones a largo plazo de la enfermedad COVID-19, que es ocasionada por el virus SARS-CoV-2, porque aun se desconocen muchos datos que serían de utilidad para comprender el comportamiento de dicha enfermedad.

   Primero se tendría que comprender cuánto tiempo protegen las respuestas inmunitarias al huésped de la reinfección. Para algunos virus, la primera infección puede proporcionar inmunidad de por vida; para los coronavirus estacionales, la inmunidad protectora es de corta duración.

Las reinfecciones conocidas del virus SARS-CoV-2

   El primer caso confirmado de reinfección fue reportado el 31 de agosto en la revista The Lancet Infectious Diseases. Era una estadounidense de 25 años de Nevada, tuvo una infección por SARS-CoV-2 confirmada por pruebas PCR en abril de 2020. Se recuperó en cuarentena, dando negativo por RT-PCR en dos momentos consecutivos a partir de entonces. Sin embargo, 48 días después de la prueba inicial, el paciente volvió a dar positivo mediante RT-PCR. La secuenciación del genoma viral mostró que los especímenes A, un grupo de virus SARS-CoV-2 predominante visto en el norte de Nevada. Sin embargo, las secuencias del genoma de los aislados de la primera infección (muestra A) y la reinfección (muestra B) diferían significativamente, lo que reducía la posibilidad de que la nueva infección fuera del mismo virus. Lo preocupante es que la reinfección por SARS-CoV-2 resultó en una enfermedad peor que la primera infección, requiriendo soporte de oxígeno y hospitalización. El paciente tenía anticuerpos positivos después de la reinfección, pero se desconoce si tenía anticuerpos preexistentes después de la primera infección.

¿Qué significan los casos de reinfección?

   Este informe de caso se suma a la creciente evidencia de reinfección por COVID-19, en la que se utilizaron secuencias genómicas virales para confirmar infecciones por distintos aislados de SARS-CoV-2.

   De los cuatro casos de reinfección notificados hasta la fecha, ninguno de los individuos tenía deficiencias inmunológicas conocidas. Actualmente, solo dos individuos tenían datos serológicos de la primera infección y uno tenía anticuerpos preexistentes (IgM) contra el SARS-CoV-2. Debido a la amplia gama de plataformas de pruebas serológicas que se utilizan en todo el mundo, es imposible comparar los resultados de un ensayo con otro. Por ejemplo, si la persona tiene anticuerpos en su sangra contra la proteína de espiga que sobresale del virus, se entiende que el paciente ya había padecido antes la enfermedad que ocasiona el SARS-CoV-2. Además, los niveles de anticuerpos dependen en gran medida del tiempo trascurrido después de padecer la exposición. El objetivo clave para el futuro es determinar el nivel y la especificidad del anticuerpo contra la proteína de espiga en el momento de la reinfección.

   Algunos pacientes reinfectados como el de Nevada y Ecuador tuvieron peores resultados de la enfermedad en la reinfección que en la primera infección. Es importante tener en cuenta que los casos de reinfección en general se detectan por síntomas. Debido a la escasez de pruebas no sabemos con qué frecuencia ocurre la reinfección entre las personas que se recuperaron de su primera infección. Los casos de reinfección asintomática solo pueden detectarse mediante pruebas para detectar el virus de rutina o en un aeropuerto, por ejemplo, y probablemente no están tomando en cuenta las infecciones asintomáticas subestimando gravemente el número de reinfecciones asintomáticas.

El panorama contra el COVID-19 se complica

   Debido a la falta de pruebas y a los casos asintomáticos, no se puede saber cuantas personas en realidad han padecido la enfermedad COVID-19, las pruebas para encontrar reinfecciones se necesitan que el paciente esté consciente de que ya padeció la enfermedad y puede informar a los doctores de donde fue atendido.

   Se piensa que las reinfecciones reportadas son sólo un pequeño número de las reinfecciones que ocurren en realidad. Que la mayoría, como pacientes que tienen la infección, pero no muestra síntomas, se pasan por alto y se tiene muchos casos más que los encontrados gracias a los síntomas.

   Existe la preocupación de que los distintos tipos de virus SARS-CoV-2 podrían necesitar de una vacuna para cada tipo de virus. Pero los expertos aclaran que no será necesario varios tipos de vacunas.

 

 

https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(20)30783-0/fulltext

¿POR QUÉ PARECE QUE LOS BROTES DE COVID EMPEORARÁN ESTE INVIERNO?

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