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sábado, 23 de enero de 2021

VIVIR 120 AÑOS CON AYUDA DE FÁRMACOS

 


Nuevos descubrimientos científicos dan esperanza de alargar la vida útil de las personas hasta cerca de cien años. Gracias a comprensión de los mecanismos desencadenados por hambrunas se han podido traducir en más años de vida para aquellos que la sufrieron. Esto, también, llevo a encontrar medicamentos que realicen los mismos efectos de la falta de ingesta de alimentos.

   En marzo de 2016 se descubrió que Israel Haifa, un viejo confitero retirado, cumplió 112 años y 178 días. El nació en 1903 y la esperanza de vida de un niño en Polonia era de 45 años. De su infancia recuerda haber lanzado caramelos al emperador austrohúngaro Francisco José I. Como adulto, dirigió una fábrica de caramelos en las proximidades de Lodz. En su larga vida ha visto dos guerras mundiales y sobrevivió a casi 12 meses de cautiverio en campo de concentración, tres de ellos en Auschwitz. Su mujer y dos hijos murieron ejecutados. Tras contraer nupcias de nuevo, emigró a Israel, donde se dedicó a fabricar de forma artesanal golosinas. En la actualidad, tiene una veintena de bisnietos.

   Actualmente, en el mundo desarrollado, la esperanza de vida media de un varón llega a los 80 años. Pero sólo dos de cada 10 mil personas llegan al centenario, en su gran mayoría mujeres.



    Kristal se acerca al límite de la longevidad observada en los varones, pero nunca se ha conseguido superar al francés Jeanne Calment, que en 1997 murió a la edad de 122 años.


Personas que pueden vivir 100 años

    ¿Qué pasaría si, en vez de traspasar los 80 u 85 años, una persona viviera 100, o incluso 112 años?  Algunos científicos piensan que las personas centenarias envejecen más despacio que las demás. Descubrimientos dignos de confianza de las investigaciones biológicas que se llevan a cabo en la actualidad indican que los periodos de gran hambruna, influyen en la longevidad de las células. Estas investigaciones están mostrando un modo de extender ese límite de edad, no mediante dietas sino con medicamentos.

   En estos momentos existen media docena de medicamentos o suplementos, todos aprobados para el uso de humanos con este fin, que actúan sobre mecanismos celulares que parecen mejorar la reparación de los daños internos y, así, ayudan a prolongar la vida.

   En el caso de algunas de estas sustancias, entre las que figuran un fármaco antitumoral, ya se ha comprobado que prolonga la longevidad media y máxima de vida, tanto en ratones como en otros animales de laboratorio. Por ejemplo, un conocido antidiabético llamado metformina será el protagonista de los primeros ensayos clínicos concebidos para desvelar si un medicamento puede retrasar el envejecimiento humano.

   Todo esto ha llevado a afirmar a un grupo de expertos que los lectores de este artículo tendrán una longevidad mayor que las anteriores generaciones. Esperan que podría ocurrir un importante incremento en el nivel medio de vida de la población, dicen que dentro de los próximos 40 o 50 años será posible un aumento entre el 25 y el 50% en la longevidad de las personas.



 
 Más allá de la dieta

   Desde los años treinta del siglo 20 se sabía que la alimentación deficiente podría alargar la vida de los animales de laboratorio; hasta un 40% de lo normal. Incluso personas que no son científicas, creen que los episodios de hambruna vividos durante y después de la Segunda Guerra Mundial pudieron haber contribuido a su longevidad. La restricción calórica no ha dado resultados definitivos en experimentos con monos, pero se están estudiando alternativas farmacológicas en lugar de reducción de ingesta de alimentos. Estas son otras alternativas para reducir la velocidad del metabolismo, que puede favorecer la longevidad.

   En 2001, un científico se marchó por el fin de semana de su laboratorio, olvidando alimentar a las células de levadura que se tenía en un matraz para un experimento, al comprender su error encontró que las levaduras, por este ayuno, pudieron vivir más de lo habitual. Al investigar descubrió el ayuno desencadenado una reacción fisiológica, en las células sobrevivieron al ayuno, que alargaba la vida en las levaduras.

La aparición de la rapimicina

   El estudio de la Rapamicina, un medicamento hallado en las bacterias del suelo, permitió el descubrimiento de toda una serie de reacciones celulares que ayudan al organismo a sobrellevar periodos de ayuno prolongado. Este fármaco actúa sobre una de las principales vías que regula el crecimiento y la división celular. Los investigadores llamaron a esta línea de reaccione celular como mTOR (lo que se traduce como Objetivo Mecánico de la Rapamicina).  Cuando el mTOR se activa, la fabricación celular opera con normalidad, sintetiza nuevas proteínas, creciendo y dividiéndose normalmente. Cuando éste se reprime, que ocurre cuando se consume la rapamicina o falta la ingesta de alimentos por un breve periodo de tiempo, el crecimiento y la división celular se frenan o se detienen. Es por eso que este medicamento es un eficaz inmunodepresor, lo que permite que los órganos trasplantados no sean atacados por el paciente y, recientemente, se ha usado contra el cáncer, ambos procedimientos impliquen la división celular.

   Cuando los nutrientes escasean, las enzimas se detienen y la fabricación celular comienza a operar con mayor eficacia, reciclando las proteínas viejas para fabricar nuevas, e incrementando la actividad de los mecanismos de duplicación y reparación celular, estos son procesos que frenan la actividad metabólica de la célula para esperar tiempos mejores.

   Se publicó en una revista científica que la rapamicina alargaba la vida de los ratones de laboratorio. También se encontró que los ratones que recibían el medicamento gozaban de buena salud y vigor durante más tiempo, sus tendones permanecían más flexibles y elásticos, lo mismo ocurría con el corazón, los vasos sanguíneos y el hígado. de rapamicina mejora a las a los ratones, aunque ya estén viejos.

   Estos resultados pudieron ser comprobados por otra serie de experimentos, donde se mejoró los métodos de investigación. Y recientemente se han encontrado otros medicamentos que producen los mismos resultados en los ratones.

 Los datos no favorables

    Se ha encontrado que la rapamicina tiene efectos secundarios no deseados. El primero es que al frenar el sistema de división celular también se afectan muchas actividades celulares, indispensables, se puede reducir la eficiencia del sistema inmunológico para sacar enfermedades infecciosas comunes, como gripes o fiebres.

   También se ha encontrado que este medicamento en altas dosis podría provocar una atrofia testicular. Los testículos, como los ovarios, necesitan de la división y especialización celular para que produzcan espermas y óvulos, la rapamicina frena estos procesos. Y por lo tanto las hormonas sexuales, indispensables para el correcto funcionamiento del cuerpo disminuyen mucho por el consume de este medicamento. Cuando los órganos sexuales dejan de producir las hormonas estos se atrofian.

martes, 24 de noviembre de 2020

LA TASA DE MORTALIDAD DE COVID-19 ESTA CAYENDO EN TODO EL MUNDO



Las vacunas están a meses, si es que no antes, de llegar a la población en general, y algunos tratamientos alternativos, como los anticuerpos monoclonados ya fueron aprobados. Pero un fenómeno natural esta haciendo que el número de pacientes que son atendidos en los hospitales con complicaciones graves ha estado disminuyendo, también está subiendo el número de recuperaciones de los enfermos grabes de COVID-19.

   En un hospital de una ciudad de la India, a pesar de que habían sufrido oleadas de ataque de COVID-19, presentó un cambio en el porcentaje de defunciones de pacientes. Desde mitades de octubre, el número de defunciones, en promedio, fue descendiendo de manera gradual.

   En abril, hasta el 35% de los que estaban en la unidad con COVID-19 fallecieron y alrededor del 70% de los que usaban ventiladores murieron. Ahora, la tasa de mortalidad en cuidados intensivos para las personas con la enfermedad se ha reducido al 30% y para los que usan ventiladores es de alrededor del 45-50%.

   En todo el mundo están surgiendo historias similares. Una médica de cuidados intensivos de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, dice que los datos recopilados por el Servicio Nacional de Salud (NHS) del país muestran una disminución en las tasas de mortalidad. Un médico de cuidados intensivos de la Universidad de Pittsburgh en Pensilvania dice que el equipo de estadísticas de su hospital también experimentó reducciones de mortalidad con el tiempo. En igualdad de condiciones, los pacientes tienen más posibilidades de salir con vida.

   Las razones de esto no son del todo obvias. No ha habido medicamentos milagrosos, ni nuevas tecnologías ni grandes avances en las estrategias de tratamiento de la enfermedad que ha infectado a más de 50 millones y ha matado a más de 1,2 millones en todo el mundo. Los cambios en la demografía de las personas que reciben tratamiento podrían haber contribuido a los aumentos percibidos en la supervivencia. Y en muchos hospitales, parece claro que los médicos están mejorando gradualmente en el tratamiento de COVID-19, particularmente a medida que los sistemas de atención médica se vuelven menos abrumados.

   Estos resultados pueden estar alterados por diferentes circunstancias. Como resultado, los investigadores han tardado algún tiempo en determinar si la cantidad de muertes por infección por SARS-CoV-2 realmente está disminuyendo, particularmente entre las personas mayores. Los especialistas han estado monitoreando datos globales, con un enfoque en Estados Unidos y Europa. Un análisis provisional, que incluye datos de la Asociación Estadounidense de Hospitales, sugiere ahora que el número de muertes por infección podría haber disminuido en un 20%.

   Hasta ahora, los esteroides son el único medicamento que ha demostrado tener un efecto dramático sobre la mortalidad por COVID-19. Cualquiera que esté muy enfermo debería recibir esteroides. Y todo lo demás es un juego de azar.

   Se están probando cientos de otras terapias contra COVID-19, pero muchos de los ensayos en curso son demasiado pequeños para producir resultados convincentes pronto. Entre los más avanzados se encuentran los estudios de anticuerpos contra el SARS-CoV-2, ya sea anticuerpos purificados administrados individualmente o en cócteles, o plasma sanguíneo rico en anticuerpos extraído de personas que se recuperan de la enfermedad.

   También se están realizando pruebas de anticuerpos purificados, como las que evalúan la mezcla de dos anticuerpos producidos por la empresa de biotecnología Regeneron Pharmaceuticals en Tarrytown, Nueva York, que se administró al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Estos se dirigen principalmente a personas que tienen síntomas leves de COVID-19. A pesar de las afirmaciones de Trump de que el tratamiento fue una "cura", aún no se han completado grandes ensayos del cóctel y no hay evidencia de que tenga un impacto en las tasas de muerte por COVID-19.

  

 

https://www.nature.com/articles/d41586-020-03132-4

miércoles, 17 de junio de 2020

OTRO NUEVO FÁRMACO CONTRA EL COVID-19


Se anunció ayer un nuevo medicamento que promete salvar un tercio de los pacientes enfermos de COVID-19 y que estén en estado crítico, conectados a ventiladores o recibiendo oxígeno para poder sobrevivir, aplicándoles una droga económica y de fácil acceso al público, entre otras ventajas.  

   La lista de fármacos contra el Coronavirus se ha incrementado según la pandemia sigue haciendo estragos. Pero los resultados sobre la efectividad de cada nuevo medicamento terminan en una niebla de datos que es difícil de comprender.

   Algunos medicamentos han sido descartados después de pruebas intensivas, como la cloroquina o hidroxicloroquina, y otros aún continúan con posibilidades, pero hasta ahora no tenemos ningún medicamento eficiente por completo.

   De nuevo se está anunciando otro medicamento: dexametasona. Es un esteroide que se aplica para atacar la principal causa de muerte en los pacientes grabes de COVID-19, la tormenta de citosinas. En ésta, una reacción inmunológica intensa y descontrolada lleva a una reacción que termina dañando al cuerpo y ocasionando inflamaciones que a la larga ocasiona la muerte.

   Los esteroides inhiben el sistema inmunológico para impedir que este mismo sistema pueda ocasionar una saturación de líquidos de los pulmones que termine ocasionando la muerte.

   Los esteroides despiertan controversia, por una parte, la tormenta de citosinas es la causa de muerte de los pacientes de COVID-19, pero también, está claro que aplicar un medicamento que inhiba el sistema inmunológico en medio de una infección viral es también peligroso.

   De hecho, el estudio para probar dexametasona se llevó a cabo en el Reino Unido, se siguieron todas las normas para garantizar resultado confiable y los primeros resultados son muy alentadores. El ensayo, llamado “recuperación”, empezó en marzo, y se pensaba probar varios tipos de medicamentos, pero una destacó sobre los demás. El estudio incluyó a 2,104 participantes que recibieron dexametasona en una dosis baja o moderada de seis miligramos por día durante diez días, y comparó cómo les fue en contra de aproximadamente 4,321 personas que recibieron atención normal para la infección por coronavirus.

   El efecto de la dexametasona fue sorprendente entre los pacientes críticos con ventiladores. Aquellos que estaban recibiendo oxigenoterapia pero que no estaban en ventiladores también vieron una mejora: su riesgo de morir se redujo en un 20%. Pero en medicamento no tuvo efecto en las personas con casos leves de COVID-19, aquellos que no reciben oxígeno o ventilación.

   Después de que se publicaran los resultados el gobierno del Reino Unido anunció que había autorizado de inmediato el uso de dexametasona para pacientes hospitalizados con COVID-19 que necesitaban oxígeno o respiradores. Además de tener buenos resultados con pacientes graves, la dexametasona es barata y de fácil acceso al público. Además de algunos resultados prometedores en epidemias anteriores.

   “Recuperación” está evaluando varias terapias experimentales de COVID-19, incluida la combinación de medicamentos contra el VIH Kaletra, plasma convaleciente y el controvertido fármaco antipalúdico hidroxicloroquina. Cuando los investigadores encontraron, hace 2 semanas, que la hidroxicloroquina no mejoraba los resultados de los pacientes, detuvieron ese ensayo. En los otros ensayos se apegaron a su plan de esperar hasta que 2000 pacientes hubieran recibido un tratamiento y 4000 pacientes se hubieran inscrito en un ensayo de control, porque eso proporcionaría un 90% de posibilidades de aumentar una reducción en las muertes de aproximadamente 18 %. La dexametasona fue el primer fármaco en alcanzar esa meta, por lo que los investigadores detuvieron su ensayo el 8 de junio y comenzaron a analizar los datos.

   La Organización Mundial de la Salud y de muchos países han advertido contra el tratamiento de personas con coronavirus con esteroides, y algunos investigadores estaban preocupados por los informes anecdóticos del tratamiento generalizado con esteroides. Los medicamentos suprimen el sistema inmunitario, lo que podría proporcionar cierto alivio a los pacientes cuyos pulmones están devastados por una respuesta inmunitaria hiperactiva que a veces se manifiesta en casos graves de COVID-19. Pero estos pacientes aún pueden necesitar un sistema inmunitario en pleno funcionamiento para defenderse del virus.

   El ensayo recuperación sugiere que, a las dosis probadas, los beneficios del tratamiento con esteroides pueden superar el daño potencial. El estudio no encontró eventos adversos sobresalientes del tratamiento. Este tratamiento se puede administrar a casi cualquier persona.

   El patrón de respuesta, con un mayor impacto en COVID-19 grave, coincide con la noción de que una respuesta inmune hiperactiva es dañina en infecciones graves a largo plazo.

   La otra alternativa es el fármaco remdesivir, el cual se ha indicado que puede reducir el tiempo de convalecencia de los pacientes en el hospital, pero no ha demostrado que puede reducir el porcentaje de pacientes que fallesen por COVID-19. Además, no está disponible, sólo un reducido número de hospitales tiene acceso a este producto en todo el mundo. Además, que es de difícil aplicación, este medicamento se tiene que aplicar por vía intravenosa, y requiere que esta aplicación se haga durante varios días.

   La dexametasona, por el contrario, es un medicamento básico que se encuentra en los estantes farmacéuticos de todo el mundo y está disponible como una píldora, un beneficio particular ya que las infecciones por coronavirus continúan aumentando en países con acceso limitado a la atención médica. Cuesta £ 50, puede tratar a 8 pacientes y salvar una vida.  


   https://www.nature.com/articles/d41586-020-01824-5


viernes, 5 de junio de 2020

EL MISTERIO DE LA HIDROXICLOROQUINA


Este caso podría ser un buen ejemplo de lo que la aplicación de los criterios científicos para resolver problemas puede significar.

   El 22 de mayo de 2020, la prestigiosa revista Lancet, publicó un artículo donde se decía que la cloroquina y hidroxicloroquina podían tener efectos desastrosos sobre la salud de las personas que la tomaban. Se mencionaba que: “Fue la asociación entre estos regímenes de tratamiento y la aparición de arritmias ventriculares clínicamente significativas”. Y también queda claro que aumenta la muerte hospitalaria. Esto despertó el interés internacional y los medicamentos fueron excluidos para su aplicación en el tratamiento para el COVID 19.

   Esto detuvo muchos ensayos con estos medicamentos en todo el mundo y frenó su aplicación en el tratamiento del COVID 19. Pero pronto el artículo empezó a levantar dudas, investigadores independientes empezaron a sospechar de los datos que presentaba. De hecho, el artículo y otro más publicado por Surgishere, una compañía poco conocida, que se tomó datos de fuentes no claras, fueron examinados encontrando muchas anomalías. Como la asombrosa cantidad de pacientes involucrados y detalles sobre su demografía y las dosis prescritas que parecen inverosímiles. Simplemente era difícil tomarlo en serio después de un análisis detallado.

   La revista Lancet, reaccionó a la gran cantidad de sospechas, pidió un análisis de los datos y los métodos utilizados por los autores de ese artículo. Y publicó el 3 de junio: "Una auditoría independiente de la procedencia y la validez de los datos ha sido encargada por los autores no afiliados a Surgisphere y está en curso, con resultados esperados en breve”. Y antes, el 1 de mayo, la revista New England Journal of Medicine ( NEJM) hizo lo propio con respecto a una artículo anterior publicado por Surgishere.  Este documento informó que tomar ciertos medicamentos para la presión arterial, incluidos los inhibidores de la enzima convertidor de angiotensina (ECA) no parecía aumentar el riesgo de muerte entre los pacientes con COVID-19, como sugirieron algunos investigadores. "Recientemente, se han planteado preocupaciones importantes sobre la calidad de la información en esa base de datos", señaló una declaración de NEJM . "Hemos pedido a los autores que aporten pruebas de que los datos son confiables".

   Surgisphere también publicó un tercer estudio de COVID-19 y ha provocado reacciones intensas. En una reimpresión publicada por primera vez a principios de abril, el fundador y CEO de Surgisphere, Sapan Desai, y sus coautores concluyen que la ivermectina, un medicamento antiparasitario, redujo drásticamente la mortalidad en pacientes con COVID-19. En América Latina, donde la ivermectina está ampliamente disponible, ese estudio ha llevado a los funcionarios del gobierno a autorizar el medicamento para el COVID-19, aunque con precaución, creando un aumento en la demanda en varios países.

  Surgisphere, con sede en Chicago, no ha publicado los datos subyacentes a los estudios, pero hoy Desai dijo: "Organizando un acuerdo de confidencialidad que proporcionará a los autores del documento NEJM el acceso a datos solicitado por NEJM ".

   Mientras tanto, todos los daños ocasionados por estas publicaciones siguen presentes. Muchos investigadores que lideraban los ensayos de cloroquina tuvieron que detenerse, pensando si deberían reiniciar. "El problema es que nos quedamos con todo el daño que se ha hecho", dice White, un co-investigador en un ensayo de hidroxicloroquina. “Todo el mundo piensa que este medicamento es venenoso”.

  Según el artículo, mal manejado, dice: se análisiron casi 15,000 pacientes a los que se les recetó cloroquina o hidroxicloroquina, solos o en combinación con una clase de antibióticos que se ha sugerido para aumentar sus efectos. Un grupo de control consistió en más de 81,000 pacientes que no habían recibido las drogas experimentales. Después de controlar los factores potencialmente confusos, como la edad, la raza, la enfermedad preexistente y la gravedad de COVID-19, los investigadores encontraron que el riesgo de morir en el hospital era del 9.3% para el grupo de control frente al 23.8% para aquellos que reciben hidroxicloroquina junto con un antibiótico, aparentemente la combinación de tratamiento más riesgosa.

   Esto tuvo una reacción importante, y sorprendente, el 25 de mayo, el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, citó los resultados de Lancet y anunció una suspensión en las pruebas de hidroxicloroquina en pacientes muy enfermos. Los reguladores en Francia y el Reino Unido detuvieron las investigaciones de este medicamento, y ya no permitieron la inscripción en ensayos del medicamento contra la malaria. Y Sanofi, que fabrica el medicamento de marca hidroxicloroquina Plaquenil, dijo que suspendería temporalmente el reclutamiento de pacientes para sus dos ensayos clínicos del medicamento.

    Los autores del artículo reconocen que se necesita más actualización en los datos.

   Otros investigadores inmediatamente tuvieron problemas con el análisis. El estudio no controla adecuadamente la probabilidad de que los pacientes que reciben los medicamentos experimentales estén más enfermos que los controles. El paciente puede depender de altos niveles de oxígeno suplementario, por ejemplo, o empeorar con el tiempo. Pero ese tipo de detalles no están disponibles sobre los pacientes en el estudio Lancet.

   Según los informes el director de la compañía Surgisphere, Sapan Desai, tomó datos de internet, sobre todo lo publicado del COVID 19 y los alteró para que demostraran una tendencia en contra del medicamento.  Claro, los medios científicos son prudentes en hacer ese tipo de declaraciones.

 

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31180-6/fulltext


https://www.thelancet.com/journals/lanpub/article/PIIS0140-6736(20)31290-3/fulltext


https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMe2020822


https://www.sciencemag.org/news/2020/06/mysterious-company-s-coronavirus-papers-top-medical-journals-may-be-unraveling



lunes, 1 de junio de 2020

¿CÓMO SE DESCUBRIÓ EL REMDESIVIR?


El descubrimiento del Remdesivir es una historia interesante que me gustaría compartir. Esun antiviral de amplio espectro, desarrollado por la compañía Gilead Sciences, como parte del programa de investigación y desarrollo de la empresa para la hepatitis C.

   En 2015, científicosfederales se dedicaron a buscar entre miles de posibles prospectos un medicamento que pudiera ser útil para el Ébola y el Marburg. Pero los resultados clínicos no fueron buenos y el medicamento se olvidó. Después otro grupo descubrió que remdesivir era activo contra los coronavirus, lo que sugiere la posibilidad de un uso médico más amplio. (2)

  Aunque ya existían científicos trabajando contra el COVID 19 décadas antes de que apareciera. Mark Demison es un virólogo que había estudiado el SARS en 2002 y el MERS en 2012, y como él dijo: “Estábamos bastante seguro de que pronto surgiría otro”.  Los coronavirus son frecuentes en la mayoría de los vertebrados y, como ya están adaptados, en todos ocasionan problemas menores. El problema surge cuando el coronavirus salta de una especie a otra, de hecho, las dos anteriores pandemias de este virus surgieron de esta forma.

   En 2013, Denison y Ralph Baric, estudiaban los coronavirus. Analizando las proteínas que formaban al virus, encontraron una, que es común en todos ellos. Descubrieron que el virus, en el cual su genoma está formado por moléculas de ARN, tienen una proteína especial llamada ARN polimerasa, que copia la información genética del virus para integrarla a los virus recién creados. Pero la mencionada polimerasa no es muy eficiente en el copiado de la información genética, comete muchos errores. Y corresponde a otra molécula, una exonucleasa, corregirlos.  El Remdesivir ataca esta proteína correctora, impidiendo que se den reparaciones en la molécula ARN y el porcentaje del virus viable que salga de la célula atacada sea menor, reduciendo mucho la peligrosidad de la enfermedad. Desde el descubrimiento del SARS pasaron cuatro años hasta que encontraron que el Remdesivir, que estaba en las listas de fármacos experimentales, podía inactivar esa exonucleasa. Ese producto era fabricado por Gilead Biosciences, pidieron el fármaco para hacer pruebas y empezaron experimentos en cultivo de células y en animales.

   Al inicio de enero, cuando el COVID19 empezó a recorrer el mundo, Denison y Ralph comprendieron que era el momento para aplicar sus largos años de investigaciones. Llamaron a Gilead, para decirle que ellos ya habían probado el Remdesivir y que habían obtenido buenos resultados contra los coronavirus.

   De inmediato, Gilead Biosciences probó el medicamento en pacientes en estado crítico, lo que llaman uso compasivo, y consiguieron buenos resultados. En marzo, la empresa, se apresuró a poner en marcha dos ensayos en humanos para examinar la seguridad del medicamento y hallar las dosis más eficaces en unos 1000 enfermos a lo largo de varios meses; en China iniciaron dos estudios clínicos similares.

   Entre tanto, Denison, Baric y un grupo de la Universidad Emory descubrieron otro compuesto, el EIDD-2801, que actúa sobre la misma parte de la proteína. A principios de abril, publicaron sus resultados en ratones, que mostraron una mejoría de la capacidad respiratoria y una reducción de la cantidad de numerosos coronavirus.

   En realidad, no eran los únicos que, después de las anteriores epidemias del coronavirus, estaban investigando como atacar a esos patógenos. Eran varios laboratorios que habían acumulado años de experiencia con esos virus. En el momento en que se describieron la secuencia genética y la estructura del nuevo coronavirus, ya se conocían las enzimas y las proteínas que permiten a la mayoría de los coronavirus propagarse de una célula humana infectada a otra, y también se sabía que el organismo podía desencadenar una respuesta inflamatoria demasiado violenta llamada tormenta de citocinas.

   Todo este esfuerzo y la coordinación de los laboratorios han creado tres estrategias para atacar el SARS. La primera consiste en encontrar compuestos, como el remdesivir y el EIDD-2801, que obstaculicen el mecanismo reproductivo del virus dentro de la célula. La segunda estriba en impedir desde el principio la entrada del virus en las células y evitar que se infecten. La tercera estrategia persigue amortiguar la peligrosa respuesta hiperactiva del sistema inmunitario, una «tormenta de citocinas» capaz de asfixiar al enfermo. Y también buscaron en la oficina de patentes productos similares. Encontrar un producto adecuado para esta enfermedad podría evitar años de desarrollo y pruebas de un producto creado desde el principio. La posibilidad de encontrar un producto adecuado es grande, pero la gran mayoría de los productos investigados serán rechazados.

   Con el tiempo, de la misma manera, surgieron otros fármacos, aún más prometedores. En 2018, mientras buscaban un medicamento adecuado contra la gripe, Painter y sus colaboradores descubrieron el EIDD-2801. En cuanto se hizo pública la pandemia, el investigador, cambió de planes y lo probó para el SARSCoV19. Este fármaco también inhibe la capacidad reparadora de las moléculas del genoma del virus. Además, el EIDD-2801 es eficaz frente a multitud de otros virus de ARN, lo que podría convertirlo en un antivírico polivalente. Pero a diferencia del remdesivir, que se aplica por vía intravenosa, el EIDD-2801 se toma de forma oral, mediante un comprimido que el paciente pueda tomar en casa en la fase inicial de padecimiento para evitar que empeore la enfermedad.

 





sábado, 2 de mayo de 2020

VACUNAS PARA ATACAR BACTERIAS RESISTENTES A ANTIBIÓTICOS



Desde el inicio de la aplicación de los antibióticos se detectaron cepas de bacterias resistentes a ellos. Siempre fue un problema importante, pero la constante búsqueda de nuevos antibióticos volvía fácil remplazar el antibiótico que no funcionaba y aplicar otro con las mismas características. Pero según pasó el tiempo las bacterias fueron desarrollando resistencias a varios antibióticos y eso volvía más difícil la medicación del paciente. El problema está creciendo y cada vez aparecen más bacterias resistentes a varios antibióticos, llamadas por la prensa “Superbacterias”.
   Uno de muchos ejemplos es la bacteria Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, que tolera varias de las principales clases de antibióticos y ya es un gran problema en los hospitales. La comodidad de atacar a una infección simple con antibióticos se ha mantenido durante décadas, lo que origina una selección en la población de bacterias, dejando que las bacterias resistentes se reproduzcan libremente y elimina a los microbios que no tienen esa resistencia. Las bacterias resistentes cresen en número y se pueden diseminar esparciendo su capacidad para resistir antibióticos por medio de intercambio de información genética.
   Desde hace años se han acumulado informes y publicaciones para apoyar el usar la vacunación para prevenir enfermedades infecciosas, que, si se presentan, sólo podrían ser atendidas con antibióticos. La resistencia a los antimicrobianos plantea una amenaza sustancial y creciente para la salud y el bienestar económico del mundo. El uso de la vacunación podría evitar el consumo de gran cantidad de antibióticos, principalmente en los países y poblaciones de pocos recursos económicos, donde los padecimientos de este tipo son más frecuentes. Se espera que, al recurrir a vacunas contra las enfermedades bacterianas más comunes, se reduciría el consumo de antibióticos.
   Estas publicaciones demuestran que las vacunas conjugadas contra el neumococo y las vacunas vivas atenuadas contra el rotavirus confieren una protección del 19.7%, en comparación contra los antibióticos que tratarían episodios de infección respiratoria aguda y diarrea, entre niños, en los cuales dichas enfermedades son más frecuentes.
  Se calcula que la protección directa resultante de la cobertura universal de estas vacunas podría prevenir 40.0 millones de episodios adicionales de enfermedades que se tratarían con antibióticos. Esta evidencia apoya la priorización de las vacunas dentro de la estrategia global para combatir la resistencia a los antimicrobianos.
   La infección respiratoria aguda, ocasionada por el neumococo, y la diarrea, por el rotavirus, son las principales causas del uso de antibióticos entre los niños de bajos recursos económicos. Aunque el rotavirus no puede ser combatido por los antibióticos. Claro que los antimicrobianos salvan vidas a diario, pero también es verdad que la resistencia de las bacterias está aumentando.
   Las vacunas conjugadas (PCV) que atacan a 10 y 13 tipos de Streptococcus pneumoniae y vacunas vivas atenuadas contra el rotavirus se dirigen a las causas predominantes de enfermedades respiratorias y diarrea en niños. Se podría evitar el consumo de antibióticos al aplicar vacunas una vez en la niñez temprana y así evitar futuras infecciones de esos patógenos.  Aunque estas vacunas se han introducido recientemente en los programas de inmunización pediátrica de rutina de países de todo el mundo, como las vacunas contra la influenza, tos ferina, tétanos, difteria, herpes zoster, neumococo, hepatitis, varicela y otras.
   Los estudios demuestran que existe una relación entre la pobreza, principalmente por la falta de medidas higiénicas, y la aparición de enfermedades infecciosas y el consumo de antibióticos. Caso contrario en los países desarrollados. Se ha encontrado que las vacunaciones tempranas contra los neumococos y el rotavirus han reducido considerablemente la aparición de estas enfermedades en la población. Notando que, al encontrarse una parte de la población infantil vacunada, esto reduce la aparición de la enfermedad en los niños no vacunados, por el simple motivo que la carga de patógenos en el ambiente se reduce al disminuir la población de niños infectables.
   Queda mucho que hacer, pero los resultados han mostrado hasta ahora una clara tendencia, pequeña al principio, de la baja de las bacterias resistentes a los antibióticos y de la disminución en la aparición de las enfermedades.


jueves, 23 de abril de 2020

BUSCANDO MEDICAMENTOS PARA EL COVID 19



El virus SARS-CoV-2 era desconocido para la ciencia en diciembre del 2019, aunque dos epidemias anteriores las ocasionaba los Coronavirus, SARS-CoV y el MERS-CoV. Estas dos epidemias desaparecieron antes de que se pudieran volver más destructivas, y los científicos no saben por qué estos virus se esfumaron. Leer más

  Con la rapidez del contagio y un largo periodo de incubación, el nuevo coronavirus se esparcía por el mundo en cuestión de semanas. Los científicos no tenían tiempo para desarrollar un medicamento nuevo desde cero, llevaría más de un año, así que la OMS decidió buscar medicinas ya aprobadas que pudieran atacar al virus.

   La OMS decidió crear el proyecto SOLIDARITY, para que estos medicamentos seleccionados sean aplicados en pacientes muy enfermos. Se pretende que su aplicación y la recolección de datos sea lo más simple posible, para poder aplicarlo en las salas de cuidados intensivos saturadas.

   Para su estudio, la OMS eligió un antiviral experimental llamado remdesivir; el medicamento para la malaria cloroquina (o su primo químico hidroxicloroquina); una combinación de los medicamentos contra el VIH lopinavir y ritonavir; y una combinación de los medicamentos anteriores, incluyendo interferón beta, un mensajero del sistema inmunitario que puede ayudar a paralizar los virus. Los tratamientos detendrían el virus mediante diferentes mecanismos, pero cada uno tiene inconvenientes.




  Desde enero del 2020 se inició la búsqueda de estos medicamentos, encontrándose una lista larga de posibles candidatos. Algunos países como China decidieron apoyar la cloroquinina, por tener su patente liberado, y otros como Estados Unidos presentó de Remdesivir, que fue desarrollada en ese país.

   La primera que analizaremos es: Remdesivir. Es un medicamento desarrollado por Gilead Sciences para combatir el Ébola y los virus relacionados, detiene la replicación viral al inhibir una enzima viral clave, la ARN polimerasa (una proteína que ensambla las cadenas de ARN mensajero, indispensable para la fabricación de sustancias importantes para la vida de la célula). Desafortunadamente no pudo ayudar a los pacientes de Ébola en una prueba durante el brote de 2019 en la República Democrática del Congo. Pero en 2017, los investigadores demostraron en probetas y estudios en animales que el medicamento puede inhibir los virus SARS y MERS.

   El medicamento, que se administra por vía intravenosa, se ha utilizado en cientos de pacientes con COVID-19 en fase terminal en los Estados Unidos y Europa. Para su aplicación se requiere la aprobación de la compañía fabricante; Algunos médicos han reportado evidencia anecdótica de beneficio, pero no hay datos concretos. Gilead dice que ahora está comenzando a suministrar remdesivir bajo una designación más simple de "uso ampliado". Otros cinco ensayos clínicos en curso en China y Estados Unidos lo están probando. Los resultados de estas pruebas fueron exitosos y se procedió a aprobarla para los pacientes que padecien COVID19. El 65% de los pacientes que recibió durante cinco días el medicamento experimentó una mejoría significativa. De los medicamentos en el ensayo SOLIDARITY, "remdesivir tiene el mejor potencial", dice Shibo Jiang, de la Universidad de Fudan, que trabaja en terapias de coronavirus. En estos momentos las pruebas para este medicamento están en fase III.

   La cloroquina y la hidroxicloroquina han recibido una atención intensa debido a los resultados positivos de pequeños estudios y al respaldo del presidente Donald Trump. Los medicamentos disminuyen la acidez en los endosomas (pequeñas bolsas de membrana que se encuentran dentro de nuestras células), usadas para ingerir alimentos sólidos que son capturados fuera de la célula envolviéndolos con su propia membrana, y que algunos virus utilizan para invadir la célula. De hecho, el SARS-CoV-2, usando una molécula llamada espiga, se adhiere a un receptor en la membrana y la misma membrana se engloba dentro de la célula llevando con ella el virus. Una vez dentro libera su información genética en el citoplasma para fabricar copias de sí mismo y destruye a la célula en el proceso.

   Los estudios en cultivo celular han sugerido que la cloroquina puede paralizar el virus, pero las dosis necesarias generalmente son altas y pueden causar envenenamiento severo. "Los investigadores han probado este medicamento en virus tras virus, y nunca funciona en humanos", dice Susanne Herold, experta en infecciones pulmonares de la Universidad de Giessen.

   Los resultados preliminares de las pruebas hechas en China (Fecha de redacción de este artículo: 23/04/ 2020) publicaron que este medicamento ha reducido el tiempo en cuidados intensivos en los pacientes, pero no presentan pruebas de que realmente sea efectivo para atacar el COVID 19. Aunque los resultados con otros medicamentos reportan resultados similares.

   Pero está ocurriendo un caso particular en México, el hydroxychloroquine se ha agotado. Todo indica que los médicos están recetando este medicamento a las personas que llegan afectados por COVID 19, aunque no se tengan pruebas confiables de su utilidad, simplemente porque no tienen nada más que darles. Tal vez esperando un efecto placebo.

   Sucedió una serie de hechos que han despertado la atención pública hacia la ciencia. En un artículo publicado en una revista de gran peso, se decía que la administración de estos medicamentos era de un mayor riesgo potencial de eventos adversos graves relacionados con el corazón y muerte. La FDA emitió una alerta de seguridad advirtiendo a los pacientes que eviten el uso de hidroxicloroquina y cloroquina fuera de los entornos hospitalarios debido. Por que incluyen taquicardia ventricular, prolongación del intervalo QT, fibrilación ventricular y muerte en algunos casos.

   El artículo llamó la atención en todo el mundo y este medicamento se dejó de usar y de investigar. Pero muchos científicos empezaron a dudar de la veracidad de los datos que se presentaban. Por ejemplo, en número de pacientes que decían se encontraban representados era muy alto, que las dosis dadas a los pacientes eran muy elevadas y que la información fue conseguida por internet.

   Algunos de los autores que redactaron el artículo pidieron a la empresa que presentara la base de datos en bruto, sin la manipulación que se realiza al preparar los informes. Pero la compañía que proporcionó los datos se negó a hacerlo, arguyendo situaciones legales.

   El artículo fue retirado de la revista, y esperaban que todo volviera a la normalidad.

  Lopinavir-ritonavir de Abbott Laboratories, este medicamento se desarrolló para inhibir la proteasa del VIH, una enzima que divide una larga cadena de proteínas durante el ensamblaje de nuevos virus. La combinación ha funcionado en monos infectados con el virus MERS, y también se ha probado en pacientes con SARS y MERS, aunque esos resultados son ambiguos. Pero el primer ensayo con COVID-19 no fue alentador. Cuando los médicos en Wuhan, China, brindaron a 199 pacientes atención estándar con o sin lopinavir-ritonavir, los resultados no fueron significativamente diferentes, informaron en The New England Journal of Medicine el 15 de marzo. Los autores dicen que los pacientes estaban muy enfermos y que el tratamiento pudo haber comenzado demasiado tarde.



   Esperando que diera resultados se combinó Lopinavir-ritonavir con el Interferon Beta (Una molécula involucrada en la regulación de la inflamación que ha disminuido la gravedad de la enfermedad en los titíes infectados con MERS). Pero el interferón beta podría ser riesgoso para los pacientes con COVID-19 graves. "Si se administra en una etapa tardía de la enfermedad, podría conducir fácilmente a un daño tisular peor, en lugar de ayudar a los pacientes", advierte.

   El único tratamiento con resultados positivos es Remdesivir. Las pruebas se hicieron en 53 pacientes, en fase crítica, cuyos datos fueron analizados, 22 estaban en los Estados Unidos, 22 en Europa o Canadá y 9 en Japón. En esta cohorte de pacientes hospitalizados por Covid-19 grave que fueron tratados con remdesivir de uso compasivo, se observó una mejoría clínica en 36 de 53 pacientes (68%).  https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2007016

   En los casos aprobados, el tratamiento planificado fue un ciclo de remdesivir de 10 días, que consistía en una dosis de carga de 200 mg por vía intravenosa el día 1, más 100 mg diarios durante los siguientes 9 días. La terapia de apoyo debía proporcionarse a discreción de los médicos. El seguimiento debía continuar durante al menos 28 días después del comienzo del tratamiento con remdesivir o hasta el alta o la muerte.

   El medicamento remdersivir, el 4 de mayo, fue aprobado para atender a los pacientes de Coronavirus en los Estados Unidos, por el propio presidente Donald Truper.

   Actualmente la mayoría de los medicamentos sugeridos en este artículo han sido desechados.

Para mayores datos:



UNA ADVERTENCIA DADA DESDE 2015 SOBRE EL PELIGRO DE EL CORONAVIRUS

El artículo siguiente fue publicado en la revista The Scientist el  16 de noviembre de 2015, por Jef Akst. En estos momento, donde ya hemos ...