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martes, 16 de marzo de 2021

¿LAS VACUNAS DETENDRÁN AL CORONAVIRUS?

 



El control de la pandemia necesitará vacunas que detengan la propagación del virus, una propiedad difícil de medir y difícil de alcanzar.

A medida que los países van desplegando las vacunaciones para protegerse de la COVID-19, se estudia si las inyecciones también consiguen que los vacunados dejen de infectarse y de contagiar el SARS-CoV-2. Las vacunas que impidan la transmisión ayudarán a tener controlada la pandemia, si se administraran a suficientes personas, volviendo cada vez más difícil que el virus encuentre a personas que pueda atacar.

Los análisis preliminares sugieren que algunas vacunas probablemente consigan detener la transmisión del virus. Pero no es fácil confirmar este efecto ni su contundencia, porque una caída de las infecciones en una región dada podría explicarse por otros factores, como los confinamientos y los cambios en las costumbres. Además, como los portadores asintomáticos también propagan el virus, se complica mucho la detección de dichas infecciones.

¿Detendrán las infecciones?

Aunque en la mayoría de los ensayos clínicos de las vacunas contra la COVID-19 se demostró que protegían de la enfermedad, también se obtuvieron indicios de que podrían evitar las infecciones. Una vacuna muy eficaz a la hora de impedir que los vacunados se infecten ayudaría de entrada a reducir la transmisión.

Durante el ensayo de la vacuna de Moderna, fabricada en Boston, se tomaron muestras por hisopado a todos los participantes para ver si les quedaban restos de ARN vírico. En comparación con quienes recibieron un placebo, se observó una disminución de dos tercios en las infecciones asintomáticas entre los que se inyectaron la primera de las dos dosis de la vacuna. Pero como solo se comprobó dos veces en cada persona con un mes de diferencia, podrían haberse omitido algunas infecciones.

En el ensayo británico de la vacuna producida por la Universidad de Oxford y AstraZeneca, a los participantes se les realizaron frotis nasofaríngeos cada semana y se estimó que las infecciones asintomáticas disminuyeron un 49,3 por ciento en un subgrupo de vacunados con respecto al grupo sin vacunar.

Pfizer, con sede en Nueva York y fabricante de otra vacuna anticovídica puntera, ha comunicado que, para ver si sus inyecciones consiguen bloquear la infección, comenzará a realizar hisopados a los participantes cada dos semanas en los ensayos de la vacuna que se están llevando a cabo en los Estados Unidos y en Argentina.

¿Disminuirán los contagios?

Podría ocurrir que las vacunas ni impidan las infecciones ni las disminuyan significativamente. Pero si una vez administradas hacen que los infectados sean menos infectantes, ayudarían a reducir la transmisión.

Varios grupos de investigación en Israel están midiendo la «carga vírica» (la concentración de partículas del virus) de los vacunados que más adelante han dado positivo para el SARS-CoV-2. Se ha encontrado que la carga vírica es una buena indicación de la contagiosidad.

En un trabajo preliminar con personas que habían recibido la primera dosis de la vacuna de Pfizer, se observó una caída importante de la carga vírica en un pequeño grupo de infectados con el SARS-CoV-2 al cabo de 2 a 4 semanas, en comparación con quienes se infectaron en las 2 primeras semanas. Los datos son ciertamente interesantes y apuntan a que la vacunación reduciría la contagiosidad de los casos de COVID-19, aunque no se impida del todo la infección. En el ensayo de Oxford-AstraZeneca también se observó que en un pequeño grupo de vacunados se reducía más la carga vírica que en el grupo sin vacunar.

Pero para otros investigadores no está claro todavía si esta caída de la carga vírica será suficiente para volvernos menos infectantes en la vida real.

Criterio de referencia

Para precisar si las vacunas detienen la transmisión, se están rastreando los contactos estrechos de los vacunados para ver si tienen una protección indirecta ante la infección.

Como parte del estudio PANTHER que se lleva a cabo en Inglaterra con cientos de sanitarios, los investigadores de la Universidad de Nottingham analizaron si los sanitarios y las personas que vivían con ellos presentaban ARN vírico y anticuerpos contra el SARS-CoV-2 entre abril y agosto de 2020 (en torno a la primera ola de la pandemia). Según nos explica Ana Valdes, epidemióloga genética de la Universidad de Nottingham, tras haber recibido la vacuna de Pfizer se volverá a analizar a algunos de los sanitarios y a sus contactos estrechos que no se hayan vacunado para ver si el riesgo de infección ha disminuido en estos últimos. Si disminuye, las vacunas probablemente estén bloqueando la transmisión.

En Israel también se planea estudiar los núcleos familiares en los que se ha vacunado un miembro. Si los vacunados se infectan, se podrá ver si contagian el virus a otro conviviente.

En un ensayo en la ciudad brasileña de Serrana y durante varios meses, se distribuirán por etapas y al azar las dosis de la vacuna contra la COVID-19 producida por Sinovac, una compañía farmacéutica con sede en Pequín. Esta estrategia demostrará si la caída de la COVID-19 en las regiones vacunadas también contribuye a reducir la transmisión en las zonas sin vacunar. Para la epidemióloga de enfermedades infecciosas Nicole Basta, de la Universidad McGill en Montreal, con esto se demostrarían los efectos indirectos de las vacunas. También añade que se necesitan estudios con más personas y poblaciones más grandes para observar el grado de protección que ofrecen las vacunas con respecto a la transmisión: «La verdad es que necesitamos resultados que abarquen todo el espectro».

martes, 15 de diciembre de 2020

2020, EL AÑO DEL COVID-19

 



El evento que definirá el año 2020 será una enfermedad, desconocida entonces, que se expandió por el mundo de forma vertiginosa y que mató a 1.5 millones de personas, e infectó a 28,2 millones de personas con síntomas de moderados a fuertes. Las personas con síntomas graves podían presentar daños no solo a los pulmones, sino también en el corazón, el sistema inmunológico, el cerebro y otros lugares.



Un Nuevo Virus

   La velocidad de la propagación de la enfermedad conocida como COVID-19 fue asombrosa, desde los primeros casos hasta el anuncio de que dicha enfermedad era una pandemia pasaron solo cuatro meses. De hecho, el 11 de enero, se publicó el genoma del virus SARS-CoV-2, y poco tiempo después se descubrió que el virus se podía trasmitir de persona a persona y entonces empezaron las investigaciones de esta enfermedad.

   Para febrero, se descubrió que el virus patógeno invadía las células humanas adhiriéndose a unas proteínas, llamadas ACE2, que se encuentran en la superficie de estas y que se encargan de controlar la presión que existe en su alrededor. Se encuentran en muchos órganos incluidos los pulmones y los intestinos. Esa abundancia de objetivos podría ayudar a explicar la devastadora variedad de síntomas de COVID-19, que van desde neumonía hasta diarrea y accidentes cerebrovasculares.

   En marzo, algunos científicos estaban sugiriendo que los diminutos 'aerosoles' (pequeñas gotas de saliva, que pueden y que salen de la boca del paciente al momento de hablar) cargados de virus, que pueden permanecer en el aire durante largos períodos, juegan un papel en la transmisión. Pero no todos los investigadores estuvieron de acuerdo, y algunos gobiernos y organizaciones de salud pública tardaron meses en adaptarse a la evidencia de que esta era una forma de propagación del virus. Los investigadores también han aprendido que las personas pueden transmitir la enfermedad antes de desarrollar síntomas. Sin controles, aproximadamente la mitad de toda la transmisión del SARS-CoV-2 comienza con personas infectadas que aún no han tenido síntomas, según un análisis publicado el mes pasado.

   Quizás el mayor misterio que rodea a la biología del virus es de dónde llegó. Una fuerte evidencia sugiere que se originó en los murciélagos, y señalan a un gran mercado de venta de animales exóticos para alimento, en Wohan, China, como el origen del brote, y probablemente pasó a los humanos a través de un animal intermedio. Varias especies animales son susceptibles a la infección por SARS-CoV-2, incluidos gatos y visones. En septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) formó un equipo científico para investigar el origen animal de la pandemia, comenzando su búsqueda en China y expandiéndose a otros lugares. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y otros han afirmado, sin pruebas sustanciales, que un laboratorio chino liberó el SARS-CoV-2, pero la mayoría de los científicos creen que es muy poco probable.



Intentos de control: aciertos y fracasos

   Desde los primeros días de la pandemia, los epidemiólogos se apresuraron a desarrollar modelos matemáticos y estadísticos para predecir la propagación del virus y sugerir qué medidas de salud pública podrían ayudar a controlarlo. En ausencia de vacunas o tratamientos, los funcionarios de todo el mundo se han basado en lo que se conoce como intervenciones no farmacéuticas, como los cierres de lugares públicos, el distanciamiento social y el uso de mascarillas. En enero, los funcionarios de Wuhan mostraron la rapidez con la que cerrar casi todos los aspectos de la vida diaria podría contener el virus. Gran parte del mundo lo siguió, con restricciones de movimiento similares.

   Pero el impacto económico de los cierres fue rápido y severo, lo que llevó a muchos países a abrirse antes de que el virus estuviera bajo control. La incertidumbre al principio de la pandemia sobre si el virus se transmitía por el aire llevó a un debate sobre los beneficios de usar máscaras faciales, que se politizó, particularmente en los Estados Unidos. Mientras tanto, las teorías de la conspiración, la desinformación y la ciencia incompleta se propagan casi tan rápido como el virus. Estos incluyeron discusiones sobre los méritos de dejar que el virus siga su curso en lugar de controlarlo.

   Los países que anularon la propagación viral de manera temprana, como Vietnam, Taiwán y Tailandia, utilizaron una combinación de enfoques, que incluyen bloqueos completos, pruebas generalizadas, mandatos de uso de máscaras y rastreo digital de contactos. En Singapur, Nueva Zelanda e Islandia, los agresivos programas de prueba y rastreo, combinados con estrictas medidas de aislamiento, ayudaron a casi eliminar el virus, permitiendo que la vida volviera casi a la normalidad. Esas acciones tempranas y agresivas realmente ayudaron a ralentizar la transmisión.

   Pero en muchos países, los funcionarios tardaron en actuar, ignoraron los consejos científicos o tuvieron problemas para aumentar las pruebas. El resultado fue un aumento en las infecciones que condujo a una segunda ola. Y en los Estados Unidos y Europa Occidental, las infecciones y muertes por COVID-19 ahora están aumentando una vez más.



Las Vacunas

   En medio del caos, un esfuerzo científico histórico ha dado al mundo vacunas contra una enfermedad que la humanidad ni siquiera conocía hace un año. Las vacunas COVID-19 se han desarrollado y probado a una velocidad asombrosa. En el último recuento, en noviembre, la OMS dijo que había más de 200 en desarrollo vacunas diferentes, aproximadamente 50 de los cuales se encuentran en diversas etapas de ensayos clínicos. Utilizan una variedad vertiginosa de enfoques, desde la inoculación de la vieja escuela con el virus SARS-CoV-2 químicamente inactivado hasta tecnologías más nuevas que nunca antes habían producido vacunas autorizadas.

   Los resultados de grandes ensayos de eficacia han demostrado que las vacunas desarrolladas por la empresa farmacéutica Pfizer y la empresa de biotecnología alemana BioNTech; La empresa estadounidense de biotecnología Moderna; y la compañía farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford, Reino Unido, previenen eficazmente el COVID-19. El mes pasado, los reguladores del Reino Unido y los Estados Unidos emitieron una autorización de emergencia para la vacuna de Pfizer, lo que permitió su uso generalizado, y se espera que los reguladores de la Unión Europea tomen una decisión en las próximas semanas. Las vacunas desarrolladas en China y Rusia ya habían sido aprobadas, pero antes de que se completaran las pruebas de etapa final en personas.

   Las vacunas de Pfizer y Moderna parecen tener alrededor del 95% de efectividad en la prevención de COVID-19, mientras que la eficacia de AstraZeneca y Oxford sigue siendo incierta. Persisten preguntas importantes: ¿Qué tan bien previenen las vacunas enfermedades graves, especialmente en las personas mayores, y cuánto dura la protección?  Y los científicos aún no saben si las vacunas evitarán que las personas propaguen el virus; muchas vacunas para otras enfermedades no lo hacen.

Para que las vacunas hagan su trabajo, deben llegar a quienes más las necesitan. Los países ricos, incluidos los Estados Unidos, el Reino Unido, los miembros de la Unión Europea y Japón, han comprado con antelación miles de millones de dosis de numerosas vacunas. Un esfuerzo por adquirir vacunas para países de ingresos bajos y medianos ha obtenido el apoyo de muchos países ricos, en particular, no Estados Unidos, pero su éxito no es seguro. Existen innumerables obstáculos para fabricar y distribuir vacunas; por ejemplo, Pfizer's debe mantenerse a -70 ° C, lo que planteará problemas en áreas del mundo sin la infraestructura para almacenamiento en frío. Seguramente surgirán más dificultades.Leer más


https://www.miradaalaciencia.com/2020/05/vacunas-de-arn.html

 

https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/por-que-los-ninos-responden-mejor-covid.html


https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/estados-unidos-aprueba-la-vacuna-pfizer.html


https://www.miradaalaciencia.com/2020/07/prueba-de-vacuna-de-oxford-entra-en.html


https://www.miradaalaciencia.com/2020/08/primera-prueba-solida-de-reinfeccion.html

 

https://www.nature.com/immersive/d41586-020-03437-4/index.html

 

  

sábado, 12 de diciembre de 2020

ESTADOS UNIDOS APRUEBA LA VACUNA PFIZER PARA USO DE EMERGENCIA



El primer informe sobre los resultados de la prueba de seguridad de la Vacuna COVID-19 de Pfizer sorprendió al mundo, a partir de ese momento las demás compañías que fabrican vacunas empezaron a anunciar sus propios resultados. Por lo mismo esta fue la primera vacuna que se aprobó para uso de emergencia.

   El 12 de diciembre de 2020 la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA) dio el visto bueno para la aplicación de la Vacuna Pfize en Estados Unidos. La lista de países que aprobaron esta vacuna esta creciendo, dando a las organizaciones de salud en todo el mundo una herramienta importante para poder luchar contra el COVID-19.

   El 10 de diciembre se reunió el Comité Asesor de Vacunas y Productos Biologícos Telacionados (VRBPAC) en una sesión abierta para discutir la Autorización de Uso de Emergencia (EUA) de la Vacuna Pfizer-BioNTech COVID-19 para la prevención de COVID-19 en personas de 16 años o más. La discusión se realice en línea y el comité dio su aprobación.

   Se espera que, en los próximos días, grupos selectos de personas en los Estados Unidos podrían, por primera vez, comenzar a recibir vacunas COVID-19 fuera de un ensayo clínico. Encontraron que tenemos un producto eficaz y que pronto estarán disponibles para la gente. Hasta el momento todos las vacunas candidatos a la aprobación, gracias a las nuevas tecnologías, han demostrado que tienen una eficiencia superior al 90%, porcentaje que nunca se había visto en otras vacunas. La vacuna, desarrollada utilizando una estrategia innovadora nunca utilizada en los Estados Unidos fuera de los ensayos clínicos, contiene ARN mensajero (ARNm) que codifica la proteína de superficie, pico, del SARS-CoV-2, el virus pandémico.



  Después de escuchar presentaciones detalladas sobre la eficacia y los datos de seguridad de la vacuna de parte de científicos de Pfizer y la FDA, así como los comentarios públicos, el VRBPAC votó 17 a cuatro a favor de la EUA con una abstención. Varios miembros que no votaron por la EUA enfatizaron que solo se opusieron a permitir el uso de la vacuna en jóvenes de 16 y 17 años, porque pocos estaban en el estudio y existen escasos datos de seguridad para esas edades. Los adolescentes no se enferman mucho [por COVID-19], rara vez son hospitalizados y apuesto a que es una cantidad muy pequeña de muertes.

   Aunque la vacuna requería dos dosis para ofrecer la protección más sólida, los científicos de Pfizer notaron que la protección inmunológica comenzó a aparecer aproximadamente 2 semanas después de la primera dosis. Un análisis de casos de COVID-19 con sintomático que ocurrió poco después de la primera dosis de la vacuna, pero sin haber recibido la segunda dosis, encontró 32 casos que padecieron la enfermedad entre los vacunados, en comparación a 82 casos en los que recibieron placebo, lo que se traduce en una eficacia del 52,4%. Ni el personal de la FDA ni los representantes de Pfizer abogaron por el uso de una sola dosis, ya que dos dosis ofrecían claramente una protección mucho más sólida. Pero las primeras pruebas de eficacia indican que la vacuna podría comenzar a tener un impacto aproximadamente 1 mes antes de que alcance su máxima potencia.



  El ensayo estudió la vacuna en participantes que tenían entre 12 y 91 años de edad. El SARS-CoV-2 causa la enfermedad más grave y la muerte en los ancianos y en las personas obesas o con comorbilidades subyacentes como diabetes o problemas respiratorios crónicos. Los mayores de los grupos de 65 años constituyeron el 21% del total de participantes en el ensayo. Los negros, que también sufren de manera desproporcionada por el COVID-19, constituían alrededor del 10% de los voluntarios. Más de un tercio de los voluntarios eran obesos y uno de cada cinco tenía una comorbilidad. La mayoría de los participantes vive en los Estados Unidos, pero los sitios de prueba también estaban en Argentina, Brasil, Alemania, Sudáfrica y Turquía.

  Varios miembros del comité, que está compuesto principalmente por médicos, enfatizaron que los beneficios de la vacuna claramente superan los riesgos.

 

https://www.sciencemag.org/news/2020/12/fda-panel-backs-pfizers-covid-19-vaccine-paving-way-emergency-use-united-states


viernes, 11 de diciembre de 2020

¿POR QUÉ LOS NIÑOS RESPONDEN MEJOR A COVID-19?

 



Sólo un número pequeño de niños han padecido infecciones por COVID-19, lo que desconcertaba a los científicos, ahora se sabe que el sistema inmunológico de los niños esta mejor equipado para combatir el virus SARS-CoV-2.

   El sistema inmunológico de los niños esta muy bien equipado para responder a nuevos virus. Incluso si se trata del SARS, por lo tanto, es más probable que el niño sólo presente una infección leve o asintomática.

   La respuesta inmunológica de los niños es muy diferente a la que tienen los adultos. Algunos niños desarrollan síntomas de COVID-19 y anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2, pero nunca dan positivo para el virus en una prueba estándar de RT-PCR (Esa toma de muestras donde se introduce un hisopo largo en la nariz). En un estudio, tres niños menores de diez años de la misma familia desarrollaron anticuerpos contra el SARS-CoV-2, y dos de ellos incluso experimentaron síntomas leves, pero ninguno dio positivo en RT-PCR, a pesar de haber sido examinado 11 veces durante 28 días mientras estaba cerca. contacto con sus padres, que dieron positivo.



Respuesta rápida

   Su sistema inmunológico de los niños detecta el virus y, simplemente, genera esta respuesta inmune realmente rápida y efectiva que lo inactiva, antes de que tenga la oportunidad de replicarse hasta el punto de que dar positivo en la prueba de diagnóstico con hisopo.

   Incluso en niños que experimentaron la complicación grave pero rara llamada síndrome inflamatorio multisistémico en respuesta a la infección por SARS-CoV-2, los estudios informan que la tasa de resultados positivos en la RT-PCR varía de solo el 29% al 50%.

   Los tipos de anticuerpos que desarrollan los niños ofrecen pistas sobre lo que está sucediendo. En un estudio de 32 adultos y 47 niños de 18 años o menos, encontraron que los niños producían principalmente anticuerpos dirigidos a la proteína pico del SARS-CoV-2, que el virus usa para ingresar a las células. Los adultos generaron anticuerpos similares, pero también desarrollaron anticuerpos contra la proteína de la nucleocápsida, que es esencial para la replicación viral. La proteína de la nucleocápside generalmente se libera en cantidades significativas solo cuando un virus está en pleno proceso de infectar al cuerpo, cuando la enfermedad ya no puede ser detenida.

   Los niños carecían de anticuerpos específicos de la nucleocápsida, lo que sugiere que no están experimentando una infección generalizada. Las respuestas inmunitarias de los niños parecen ser capaces de eliminar el virus antes de que se replique en grandes cantidades.



Sistema inmunológico adaptativo vs innato

   La razón por la que los niños pueden neutralizar el virus es que sus células T son relativamente ingenuas. Las células T son parte del sistema inmunológico del cuerpo que se ira adaptando con el tiempo para saber qué virus son peligrosos, que aprende a reconocer los patógenos que encuentra a lo largo de su vida. Debido a que las células T de los niños en su mayoría no están capacitadas, podrían tener una mayor capacidad para responder a nuevos virus, un fenómeno que está estudiando con más detalle.

   Pero otra evidencia sugiere que la situación no es tan sencilla: un estudio de personas con COVID-19 que incluyó a 65 niños y jóvenes menores de 24, junto con 60 adultos, encontró que los adultos tenían una respuesta de células T más fuerte a el virus aumenta las proteínas, lo que no ocurre en niños y los jóvenes. El estudio midió las respuestas de las células T de memoria, que están mucho menos desarrolladas en los niños, en lugar de la actividad de las células T ingenuas.

   La capacidad de los niños para neutralizar el virus también podría estar relacionada con el hecho de que tienen una fuerte respuesta inmune innata desde el nacimiento. Ha habido alguna sugerencia de que la rapidez y la escala de su respuesta inmune innata podrían proteger contra el inicio de la infección. Pero este efecto es difícil de estudiar y plantea la pregunta de por qué no se ve con otros virus que pueden causar enfermedades graves en los niños.
Otros factores

    Los niños también son el principal reservorio de coronavirus estacionales que causan el resfriado común. Algunos investigadores han sugerido que los anticuerpos para estos coronavirus podrían conferir cierta protección contra el SARS-CoV-2, pero la evidencia no es definitiva.

   Mientras tanto, hay evidencia de que cuando los niños están expuestos al virus, reciben una dosis menor que los adultos, porque sus narices contienen menos receptores ACE2 11 , que el virus usa para acceder a las células. Esto también podría explicar por qué COVID-19 es menos frecuente en niños que en adultos.

Es poco probable que haya una sola explicación de por qué el COVID-19 parece afectar menos a los niños que a los adultos.

 

 

https://www.nature.com/articles/d41586-020-03496-7



miércoles, 9 de diciembre de 2020

CUALES SON LAS DUDAS QUE QUEDAN DESPUÉS DE LA APROBACIÓN DE LA VACUNA COVID-19 SEGUNDA PARTE

 

                                                            Margaret Keenan

El 8 de diciembre del 2020 se aplicó por primera vez la vacuna en occidente. Margaret Keenan, de 91 años, asistió al Hospital Universitario Coventry a las 6:31 hora local, a una revisión de rutina y aprovecharon para aplicarle la vacuna COVID de Pfizer, se espera que en unos días reciba la segunda dosis.

   Con la aprobación de uso de emergencia de la vacuna Pfizer esta se podrá aplicar a la población, pero se tendrán que seguir con los estudios para contestar algunas preguntas que todavía están en el aire. Por ejemplo, ¿cuánto dura la inmunidad en las personas vacunadas? preocupados por las constantes mutaciones de otro coronavirus, el de la influenza, se espera saber si las vacunas darán inmunidad durante más tiempo, no sólo una temporada invernal como en el virus de la influenza.

   Para lograr medir el nivel de inmunidad contra el virus SARS-CoV-2 se les debe dar seguimiento a las personas vacunadas para saber si vuelven a padecer la enfermedad, y tomar muestras de sangre cada determinado tiempo para medir sus niveles de anticuerpos (los anticuerpos son las proteínas que produce el organismo para atacar alguna parte del virus invasor y, así, detener la infección). De esta manera se puede verificar la eficiencia de la vacuna y cómo ha afectado los niveles de contagio de la enfermedad.

   Estos estudios son importantes para saber si la vacuna es eficiente o no, si los niveles de la enfermedad están disminuyendo o se mantienen estables. Esto podría determinar qué vacunas son más eficientes, y daría un panorama claro de lo que está pasando con la pandemia.

   Una de las metas de los estudios posteriores a la vacunación es saber qué tanto afecta la enfermedad a los distintos grupos de población. Hasta ahora los estudios sólo han tomado grandes grupos de personas y les han aplicado la vacuna, no se han separado en grupos como niños, ancianos y personas con padecimientos crónicos. Esto permitiría seguir reduciendo las dudas que ahora se tienen en el caso de las vacunas. El 2 de diciembre Moderna, una desarrolladora de otra vacuna, anunció sus planes para probar su vacuna en niños.



¿Cómo se comparan las vacunas entre sí?

    Las tres vacunas líderes probablemente han superado el objetivo de lograr un 50% de eficacia y todas parecen ser seguras, según los datos de los ensayos clínicos hasta ahora. Pero puede haber diferencias en qué tan bien funcionan y en qué contextos, eso podría dar forma al curso de la pandemia.

   Las vacunas de Pfizer y Moderna se basan en ARN que tiene la información genética para fabricar proteínas del virus. Esta molécula es trasportada por el cuerpo en una esfera lipídica (aceite). Al encontrar unas células el ARN entra en ellas y fabrica proteínas del patógeno. Dichas proteínas son liberadas en la sangre para que el sistema inmunológico produzca los anticuerpos necesarios para atacar al invasor. La vacuna de AstraZeneca, sin embargo, usa ADN que se transporta a las células dentro de un virus inofensivo, no relacionado con el coronavirus.

  Los primeros datos sugieren que algunas de las diferentes técnicas de introducción del ARN en el cuerpo pueden ser más eficaz para prevenir enfermedades que otras. Porque hay diferencias sutiles en la respuesta inmune provocada por cada técnica. Los investigadores podrían eventualmente encontrar que una técnica funciona mejor que otro en ciertos grupos de personas, o que uno es el mejor para limitar la transmisión.

  La diferencia en el costo y la logística también determinará qué vacuna es mejor para qué región. Poco después de anunciar la autorización de la vacuna Pfizer, los funcionarios del Reino Unido reconocieron que llevar la vacuna a hogares de ancianos individuales para vacunar a los residentes sería un desafío porque la vacuna debe almacenarse a temperaturas extremadamente bajas (–70ºC). Las otras dos vacunas no necesitan mantenerse a temperaturas tan bajas, y es probable que la vacuna AstraZeneca sea la más fácil y barata de almacenar de las tres.

   Las comparaciones entre la efectividad de las diferentes vacunas son importantes y deben hacerse. Pero hasta entonces, lo mejor sería que consiga cualquier vacuna que su gobierno pueda comprar. Todo lo que quiero es salir de este lío y que mi familia no esté en peligro, y cualquiera de las vacunas de las que estamos hablando nos llevará allí.


¿Podría el virus evolucionar para evadir la inmunidad proporcionada por las vacunas?

   Algunos virus, como el virus de la influenza, son conocidos por mutar, cambiar su información genética y, así, cambiar las estructuras de sus proteínas, dificultando al sistema inmune poder atacar a los virus alterados. El genoma del SARS-CoV-2, sin embargo, hasta ahora parece ser bastante estable. La mayoría de las vacunas que se están desarrollando, incluidas las tres que encabezan el grupo, se dirigen a una proteína llamada pico, que se encuentran en la superficie, y que el virus necesita para infectar las células. Y las respuestas inmunes provocadas por esas vacunas probablemente apuntarán a múltiples sitios a lo largo de esa proteína.

   Todo esto les da a los investigadores cierta seguridad de que el virus podría no desarrollar formas de evadir la inmunidad conferida por las vacunas. Pero las campañas de vacunación masiva, por primera vez, ejercerán una enorme presión sobre el SARS-CoV-2 para que se adapte y cambie y así poder eludir las defensas inmunológicas de los pacientes. Si los virus que presentan cambios no son atacados por los anticuerpos, entonces este patógeno se reproducirá y ocasionará la enfermedad. Nunca hemos visto un virus como este bajo presión selectiva de esta manera. Así que no sabemos cómo va a responder.

   Como resultado, los investigadores deberán monitorear los genomas de SARS-CoV-2 para detectar signos de cambio. La vigilancia sólida con muestreo y secuenciación continuos será clave para evaluar cualquier impacto potencial en la salud pública y detectar cualquier mutación, al igual que la investigación continua en el desarrollo de la próxima generación de vacunas Covid-19.

  Será útil tener preparadas las vacunas que produzcan anticuerpos que ataquen otras partes del virus, en caso de que deban implementarse contra un SARS-CoV-2 que se ha vuelto resistente a las vacunas. No es una prioridad inmediata, Pero podría haber versiones emergentes del virus en las que necesitaríamos tener vacunas contra otros objetivos bajo la manga.

¿Cómo monitorearán los científicos los problemas de seguridad a largo plazo?

   La vacuna solo ha completado unos pocos meses de su período de prueba clínica de dos años, que deberá completar antes de que se apruebe su venta libre en el mercado, por lo que los funcionarios de salud, los médicos y las personas que reciben la vacuna estarán atentos a señales de peligro aún no observadas. Muchos gobiernos ya cuentan con sistemas de notificación diseñados para rastrear la seguridad de las vacunas.

  Las vacunas se examinan rigurosamente para detectar posibles efectos secundarios en ensayos clínicos que combinan el autoinforme de los participantes y la recopilación de datos por parte de los médicos de investigación. La vacuna Pfizer – BioNTech se administra en dos dosis con al menos tres semanas de diferencia. Durante una semana después de cada dosis, los participantes controlan su estado de salud mediante un diario electrónico o una aplicación de teléfono inteligente. Se extrae sangre el día después de la administración de una dosis y una semana después de cada inyección para buscar cualquier cosa que pueda indicar una reacción peligrosa.

Los ensayos de Pfizer revelaron que algunos receptores experimentaron dolor en el lugar de la inyección, fiebre, fatiga, dolor muscular y dolores de cabeza, aunque estos síntomas generalmente duraban solo unos pocos días y no se consideran graves. Pero pueden avivar el miedo.

 

https://www.miradaalaciencia.com/2020/12/cuales-son-las-dudas-que-quedan-despues.html

 

https://www.nature.com/articles/d41586-020-03441-8

 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

REINO UNIDO APRUEBA LA VACUNA COVID-19 DE PFIZER

 



Hace un año se registró el primer caso de COVID-19 en China, millones de personas han enfermado y el número de muertos ya supera el millón, pero por fin se ha aprobado para usos de emergencia la primera vacuna en un país de Europa.

   La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) del Reino Unido anunció el 12 de diciembre del 2020, que ha otorgado una autorización de emergencia para la vacuna COVID-19 desarrollada por Pfizer y BioNTech, lo que marca la primera aprobación de este tipo fuera de Rusia y China.

   Han pasado sólo 12 meses desde el primer caso registrado de COVID-19, marcando un logro importante en el desarrollo de vacunas.  

   La Agencia Europea de Medicamentos, que regula los medicamentos y las vacunas en la Unión Europea, dijo ayer que su Comité de Medicamentos de Uso Humano se reunirá el 29 de diciembre a más tardar para discutir los datos de Pfizer. (Una reunión similar para su principal rival, Moderna, tendrá lugar a más tardar el 12 de enero de 2021). La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) tiene una reunión planificada para discutir los datos de Pfizer en profundidad el 10 de diciembre. La aprobación temprana de una vacuna en el Reino Unido puede aumentar aún más la presión política sobre la FDA para acelerar su proceso de autorización.

   Aunque el Reino Unido todavía está unida al resto de Europa por el tratado de libre comercio, no podría aprobar el uso de esta vacuna si no lo hace la Unión. La MHRA solo se volverá completamente independiente el 1 de enero de 2021, pero las regulaciones del Reino Unido le permiten otorgar autorizaciones de emergencia para esta vacuna. El Reino Unido ha comprado 40 millones de dosis de la vacuna Pfizer / BioNTech, suficiente para 20 millones de personas, y el secretario de salud Matt Hancock anunció hoy que las primeras 800.000 dosis estarán disponibles la próxima semana. La implementación dará prioridad a los trabajadores de la salud, así como a los ancianos y otras poblaciones vulnerables, pero el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización aún tiene que ofrecer su orientación final sobre las prioridades exactas.

   Rusia permitió el 11 de agosto que su vacuna COVID-19, desarrollada por el Instituto de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, se usara en ciertos grupos de personas, y China ha otorgado autorizaciones de uso de emergencia para varias vacunas y ya ha vacunado a cientos de miles de personas.

   Se descubrió que la vacuna Pfizer, cuyo ingrediente clave es el ARN mensajero que codifica la proteína de pico del coronavirus pandémico, tiene una eficacia del 95%, una medida de eficacia de un ensayo clínico, en un ensayo de fase III en 43.000 personas. Pero presenta desafíos logísticos para un despliegue rápido y a gran escala, ya que requiere almacenamiento a –70 ° C. Las menores demandas de otras vacunas, incluida una candidata desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca, significa que probablemente seguirán desempeñando un papel importante en la provisión de vacunas para toda la población del Reino Unido, y para la cobertura mundial.

   Canadá aparvó la vacuna el miércoles el 8 de diciembre la vacuna de Pfizer contra COVID-19, días antes de una esperada aprobación en Estados Unidos. Recibirá hasta 249.000 dosis este mes y las autoridades canadienses esperan administrarlas en unos días.

 La vacuna se usará en personas de 16 años o más, pero señaló que Pfizer-BioNTech está realizando más ensayos clínicos en niños de todas las edades y que eso podría cambiar.


https://www.sciencemag.org/news/2020/12/wonderful-news-wake-uk-greenlights-pfizers-covid-19-vaccine

martes, 1 de diciembre de 2020

BUENOS RESULTADOS DE LA VACUNA COVID-19 DE MODERNA

 



Según se acerca el fin de año, los pronósticos para la aplicación de las vacunas contra el SARS-CoV-2 se están aproximando. Ya muchas compañías han anunciado los resultados finales de las pruebas de efectividad de sus vacunas, y todo parece ser alentador. Falta la distribución y la aplicación masiva.

   La compañía de biotecnología Moderna, con sede en los EE.UU. anunció los resultados finales del ensayo de eficacia de su vacuna candidata en 30.000: solo 11 personas que recibieron dos dosis de la vacuna desarrollaron síntomas COVID-19 después de haber sido infectado con el coronavirus pandémico, frente a 185 casos que presentaron síntomas en un grupo de placebo. Esa es una eficacia del 94,1%, dice la compañía, muy por encima de lo que muchos científicos de vacunas esperaban hace apenas unas semanas.

   Pero es más impresionante aún, el candidato de Moderna tenía un 100% de eficacia contra las enfermedades graves de COVID-19. No hubo ningunon caso que necesitara hospitalización por COVID-19 entre los vacunados, pero hubo 30 enfermos graves en el grupo que recibieron un placebo. La compañía planea presentar una solicitud de autorización de uso de emergencia para su vacuna ante la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA) y también está buscando una luz verde similar de la Agencia Europea de Medicamentos.

   La vacuna de Moderna contra el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, se basa en una tecnología novedosa que utiliza ARN mensajero (ARNm), esta molécula contiene toda la información genética para fabricar, dentro del cuerpo del paciente, una proteína del virus que sólo se encuentra en la parte exterior de éste. Esta proteína al circular por la sangre del paciente podrá desencadenar una reacción inmunológica que permita al cuerpo producir defensas contra esta terrible enfermedad. Pfizer y BioNTech han desarrollado una vacuna de ARNm similar contra COVID-19 y también reportaron excelentes resultados, con una eficacia del 95%, en el análisis final de su ensayo de 45,000 personas. En ese estudio, que finalizó después de que se identificaran 170 casos de COVID-19, solo ocurrieron 10 casos graves y solo uno estaba en el grupo que si recibió la vacuna.

   Moderna y la colaboración de Pfizer / BioNTech dicen que sus vacunas funcionaron aproximadamente en el mismo grado en todos los grupos, etnias y géneros diferentes. (Más de 7000 participantes en el ensayo de Moderna tenían más de 65 años y más de 5000 tenían menos de 65, pero tenían enfermedades, como la diabetes y la alta presión, que los ponían en mayor riesgo en casos de COVID-19 grave; el estudio también incluyó a más de 11,000 personas de comunidades de color). El mismo éxito es una información vital para los organismos que intentan priorizar el uso de las nuevas vacunas, como un panel asesor de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Las recomendaciones del comité influyen en las decisiones de los CDC sobre la priorización de las vacunas, pero los estados individuales crean sus propias pautas.

   Pfizer presentó una solicitud de EUA para su vacuna la semana pasada, lo que llevó a la FDA a anunciar que convocará una reunión de su comité asesor de vacunas para discutir los datos en profundidad el 10 de diciembre. Dice el director ejecutivo de Moderna, Stéphane Bancel, que la FDA le ha dicho a la compañía que podría convocar al comité nuevamente el 17 de diciembre para revisar su solicitud de uso de emergencia de su vacuna. Dice que la agencia podría emitir un uso de emergencia entre 24 y 72 horas después.

   Bancel imagina que la vacuna Moderna, dada su alta eficacia contra enfermedades leves y graves, tendrá el mayor impacto si se administra a las personas con mayor riesgo de SARS-CoV-2. “Dáselo a los trabajadores de la salud, dáselo a los ancianos, dáselo a las personas con diabetes, sobrepeso o enfermedades del corazón”, dice. “¿Un hombre sano de 25 años? Que le den otra vacuna ".

  Moderna planea cobrar entre 32 y 37 dólares por dosis de la vacuna en los países desarrollados, dice Bancel, pero tendrá precios más baratos para otras partes del mundo. La compañía está negociando con COVID-19 Vaccines Global Access Facility, una organización sin fines de lucro que tiene como objetivo reducir las desigualdades mundiales de vacunas mediante la compra y distribución de productos aprobados. "Queremos tener esta vacuna disponible a un precio escalonado para los países de bajos ingresos", dice.

   Moderna espera proporcionar al gobierno de EE. UU. 20 millones de dosis para fin de año, y Pfizer dice que debería tener 50 millones de dosis para dividir entre los Estados Unidos y otros países que firmaron acuerdos de compra anticipados.

 

 https://www.sciencemag.org/news/2020/11/absolutely-remarkable-no-one-who-got-modernas-vaccine-trial-developed-severe-covid-19

martes, 24 de noviembre de 2020

LA TASA DE MORTALIDAD DE COVID-19 ESTA CAYENDO EN TODO EL MUNDO



Las vacunas están a meses, si es que no antes, de llegar a la población en general, y algunos tratamientos alternativos, como los anticuerpos monoclonados ya fueron aprobados. Pero un fenómeno natural esta haciendo que el número de pacientes que son atendidos en los hospitales con complicaciones graves ha estado disminuyendo, también está subiendo el número de recuperaciones de los enfermos grabes de COVID-19.

   En un hospital de una ciudad de la India, a pesar de que habían sufrido oleadas de ataque de COVID-19, presentó un cambio en el porcentaje de defunciones de pacientes. Desde mitades de octubre, el número de defunciones, en promedio, fue descendiendo de manera gradual.

   En abril, hasta el 35% de los que estaban en la unidad con COVID-19 fallecieron y alrededor del 70% de los que usaban ventiladores murieron. Ahora, la tasa de mortalidad en cuidados intensivos para las personas con la enfermedad se ha reducido al 30% y para los que usan ventiladores es de alrededor del 45-50%.

   En todo el mundo están surgiendo historias similares. Una médica de cuidados intensivos de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, dice que los datos recopilados por el Servicio Nacional de Salud (NHS) del país muestran una disminución en las tasas de mortalidad. Un médico de cuidados intensivos de la Universidad de Pittsburgh en Pensilvania dice que el equipo de estadísticas de su hospital también experimentó reducciones de mortalidad con el tiempo. En igualdad de condiciones, los pacientes tienen más posibilidades de salir con vida.

   Las razones de esto no son del todo obvias. No ha habido medicamentos milagrosos, ni nuevas tecnologías ni grandes avances en las estrategias de tratamiento de la enfermedad que ha infectado a más de 50 millones y ha matado a más de 1,2 millones en todo el mundo. Los cambios en la demografía de las personas que reciben tratamiento podrían haber contribuido a los aumentos percibidos en la supervivencia. Y en muchos hospitales, parece claro que los médicos están mejorando gradualmente en el tratamiento de COVID-19, particularmente a medida que los sistemas de atención médica se vuelven menos abrumados.

   Estos resultados pueden estar alterados por diferentes circunstancias. Como resultado, los investigadores han tardado algún tiempo en determinar si la cantidad de muertes por infección por SARS-CoV-2 realmente está disminuyendo, particularmente entre las personas mayores. Los especialistas han estado monitoreando datos globales, con un enfoque en Estados Unidos y Europa. Un análisis provisional, que incluye datos de la Asociación Estadounidense de Hospitales, sugiere ahora que el número de muertes por infección podría haber disminuido en un 20%.

   Hasta ahora, los esteroides son el único medicamento que ha demostrado tener un efecto dramático sobre la mortalidad por COVID-19. Cualquiera que esté muy enfermo debería recibir esteroides. Y todo lo demás es un juego de azar.

   Se están probando cientos de otras terapias contra COVID-19, pero muchos de los ensayos en curso son demasiado pequeños para producir resultados convincentes pronto. Entre los más avanzados se encuentran los estudios de anticuerpos contra el SARS-CoV-2, ya sea anticuerpos purificados administrados individualmente o en cócteles, o plasma sanguíneo rico en anticuerpos extraído de personas que se recuperan de la enfermedad.

   También se están realizando pruebas de anticuerpos purificados, como las que evalúan la mezcla de dos anticuerpos producidos por la empresa de biotecnología Regeneron Pharmaceuticals en Tarrytown, Nueva York, que se administró al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Estos se dirigen principalmente a personas que tienen síntomas leves de COVID-19. A pesar de las afirmaciones de Trump de que el tratamiento fue una "cura", aún no se han completado grandes ensayos del cóctel y no hay evidencia de que tenga un impacto en las tasas de muerte por COVID-19.

  

 

https://www.nature.com/articles/d41586-020-03132-4

domingo, 22 de noviembre de 2020

LA FDA AUTORIZA ANTICUERPOS MONOCLONALES PARA EL TRATAMIENTO DE COVID-19

 


La FDA autoriza anticuerpos monoclonales para el tratamiento de COVID-19

El 21 de noviembre del 2020, la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. emitió una autorización de uso de emergencia (EUA) para que casirivimab e imdevimab se administren juntos para el tratamiento de COVID-19 leve a moderado en pacientes adultos y pediátricos (12 años de edad o más que pesen al menos 40 kilogramos)

   Este tratamiento sólo se podrá aplicar a los pacientes con resultados positivos de la prueba viral directa del SARS-CoV-2 y que tienen un alto riesgo de progresar a COVID-19 grave. Esto incluye a aquellos que tienen 65 años de edad o más o que tienen ciertas afecciones médicas crónicas.

   En un ensayo clínico de pacientes con COVID-19, se demostró que casirivimab e imdevimab, administrados juntos, reducen la hospitalización relacionada con COVID-19 o las visitas a la sala de emergencias en pacientes con alto riesgo de progresión de la enfermedad dentro de los 28 días posteriores al tratamiento en comparación con placebo. Se sigue evaluando la seguridad y eficacia de esta terapia en investigación para su uso en el tratamiento de COVID-19.

   Casirivimab e imdevimab deben administrarse juntos mediante perfusión intravenosa (IV), esto es, por medio de sueros con las sustancias activas disueltas en ellos. Pero no se puede aplicar a pacientes que ya estén hospitalizados y con suministro de oxígeno. En tales situaciones los anticuerpos monoclonados son inútiles. Autorizar estas terapias con anticuerpos puede ayudar a los pacientes ambulatorios a evitar la hospitalización y aliviar la carga sobre nuestro sistema de atención médica.

   Los anticuerpos monoclonales son proteínas inmunes elaboradas en laboratorio que imitan la capacidad del sistema inmunológico para combatir patógenos dañinos como los virus. Casirivimab e imdevimab son anticuerpos monoclonales que se dirigen específicamente contra la proteína de pico del SARS-CoV-2, diseñados para bloquear la unión del virus y su entrada en las células humanas.

   La autorización de emergencia de estos anticuerpos monoclonales administrados juntos ofrece a los proveedores de atención médica otra herramienta para combatir la pandemia.

   Los posibles efectos secundarios de casirivimab e imdevimab incluyen: anafilaxia y reacciones relacionadas con la infusión, fiebre, escalofríos, urticaria, picazón y enrojecimiento.

   La FDA, una agencia dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., Protege la salud pública al garantizar la eficacia y la seguridad de los medicamentos, vacunas y otros productos biológicos para uso humano y dispositivos médicos para uso humano y veterinario. La agencia también es responsable de la seguridad y protección del suministro de alimentos, cosméticos, suplementos dietéticos, productos que emiten radiación electrónica y de regular los productos de tabaco de nuestra nación.

 

https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/coronavirus-covid-19-update-fda-authorizes-monoclonal-antibodies-treatment-covid-19

 

viernes, 20 de noviembre de 2020

EFECTOS SECUNDARIOS INTENSOS EN LAS VACUNAS DE ARN

 



Según finalizan las pruebas de seguridad de las vacunas de ARN en el mundo, se empiezan a descubrir efectos secundarios intensos pero inofensivos en el primer día de las dos dosis de las vacunas. Recomiendan que se prevenga a las personas que recibirán estas vacunas.

   Uno de los voluntarios, que es un científico, recibió las dos dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Moderna. Después de recibir la segunda dosis sintió efectos secundarios importes. Después de recibir la segunda inyección, en lugar de la inyección en su brazo se hinchó inmediatamente hasta el tamaño de un huevo de gallina. Él no puede estar seguro de haber recibido la vacuna o un placebo, pero en unas pocas horas, el saludable voluntario de 43 años fue acosado por dolores musculares y óseos y una fiebre de 38,9 ° C . Empacó a temblar. Tenía episodios de frío y calor. Estuvo sentado junto al teléfono toda la noche pensando: ¿Debería llamar al 911?

   Los síntomas de este voluntario desaparecieron después de 12 horas. Pero nadie lo preparó para la gravedad de esto. Un reducido de personas puede enfrentar efectos secundarios intensos, aunque transitorios, llamados reactogenicidad, de la vacuna de Moderna.



   ¿Qué pasa con la reactogenicidad de la vacuna? Si bien es seguro, y no va a causar ningún problema a largo plazo ... ¿cómo va a atender a las personas que sufran estos efectos secundarios?

   Esas preocupaciones surgen después de una semana de buenas noticias sobre las vacunas contra el coronavirus: tanto Moderna  como  Pfizer , con BioNTech, anunciaron que sus vacunas de ARN mensajero (ARNm) alcanzaron una eficacia del 95% en ensayos clínicos de decenas de miles de personas. Los ensayos no revelaron problemas serios de seguridad, agregaron ambas compañías.

   Ambas vacunas consisten en un fragmento de código genético que dirige la producción de la proteína de pico del coronavirus en las células de las personas vacunadas. Estas proteínas entran en el torrente sanguíneo y el sistema inmunológico se dedica a fabricar anticuerpos que después atacan al virus real cuando trata de infectar a la persona vacunada. Esta información genética llega a recorrer el cuerpo dentro de una pequeña burbuja de grasa llamada nanopartícula lipídica. Algunos sospechan que la respuesta del sistema inmunológico a ese vehículo de administración está causando los efectos secundarios a corto plazo. 

   Esas reacciones transitorias no deberían disuadir a las personas de vacunarse frente a un virus pandémico que mata al menos a uno de cada 200 de los que infecta. El dolor de brazos, la fiebre y la fatiga son desagradables, pero no peligrosos. A los especialistas no me preocupa la reactogenicidad.



  Y la mayoría de la gente escapará de los efectos secundarios “graves”, definidos como aquellos que interfieren con la actividad diaria. Menos del 2% de los receptores de las vacunas Pfizer y Moderna desarrollaron fiebres severas de 39 ° C a 40 ° C. Pero si las empresas obtienen las aprobaciones de la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU., Su objetivo es suministrar vacunas a 35 millones de personas en los Estados Unidos para fines de diciembre. Si el 2% experimentara fiebre severa, serían 700,000 personas.

   Otros efectos secundarios transitorios probablemente afectarían a más personas. La junta independiente que realizó el análisis intermedio del gran ensayo de Moderna encontró que los efectos secundarios graves incluían fatiga en el 9,7% de los participantes, dolor muscular en el 8,9%, dolor en las articulaciones en el 5,2% y dolor de cabeza en el 4,5%. Para la vacuna Pfizer / BioNTech, los números fueron menores: los efectos secundarios graves incluyeron fatiga (3.8%) y dolor de cabeza (2%).

   Esa es una tasa más alta de reacciones graves de lo que las personas pueden estar acostumbradas. Esta es una reactogenicidad más alta que la que se observa normalmente con la mayoría de las vacunas contra la influenza, incluso las de dosis alta.

   Los trabajadores de salud pública de primera línea deben preparar sus mensajes. Los profesionales de la salud pública deben hablarles a las personas vacunadas de los síntomas que se pueden presentar después de la vacunación y de cómo contrarrestarlos.

 

  

https://www.sciencemag.org/news/2020/11/fever-aches-pfizer-moderna-jabs-aren-t-dangerous-may-be-intense-some

 

martes, 17 de noviembre de 2020

DESCUBREN QUE EL PRIMER CASO DE COVID-19, EN CHINA, OCURRIÓ EL 17 DE NOVIEMBRE DE 2019

 



El primer caso de infección del virus SARS-CoV-2 se registró a mitad de noviembre del 2019, al principio fue diagnosticado como neumonía. Pero los casos se fueron sumando hasta que un grupo de médicos decidieron dar la alarma por Twitter, el cual se volvió viral. Los médicos fueron arrestados de inmediato, y todo se silenció, hasta que el 31 de diciembre las autoridades se vieron forzadas a reconocer la epidemia del COVID-19.

   Siempre fue extraño que cuando se dio la voz de alerta sobre el COVID-19 en China ya la enfermedad se encontraba en algunos países de la región. Muchos sospecharon que, por el tipo de gobierno que tiene ese país, la información que se daba de manera oficial era controlada. Para el momento de ese anuncio ya era tarde para poder controlar la gran pandemia que actualmente recorre el mundo.

   Aunque se desconoce el nombre, el primer paciente, diagnosticado con neumonía atípica, tenía 55 años y estaba relacionado con el mercado de mariscos de Wohan. Cuando descubrieron que la enfermedad era ocasionada por un virus del tipo de coronavirus, las investigaciones se intensificaron y una experta en virus de murciélagos encontró que este nuevo virus era muy parecido a uno que tienen dichos animales. Se encontró que en este mercado se ofrecían animales silvestres para el consumo humano.

   La epidemia en Wohan empezó a crecer según pasaban los días. Entonces un médico de 34 años especializado en oftalmología, Li Wenliang, que atiende a pacientes en Wuhan, empezó a notar un incremento en casos de conjuntivitis. Descubrió que estos pacientes, poco tiempo después, contraían la enfermedad que estaba afectando a la región.

   A principios de diciembre Wenliang y siete colegas más, lanzaron en los grupos de redes sociales WeChat mensajes para prevenir a la población de esta terrible enfermedad. La gente de esa ciudad ya sospechaba que algo malo pasaba, y volvieron viral esos mensajes. La policía política de China procedió a arrestar a los ocho médicos por difundir noticias falsas, el tres de enero. Fueron liberados al poco tiempo, cuando las autoridades locales se vieron forzadas a enviar un comunicado al gobierno central sobre esta enfermedad.

   En febrero, cuando el mundo ya cerraba sus fronteras y se preparaba para los peores días de la pandemia, el médico chino Li Wenliang, murió en día 7, confirmó el Hospital central de Wuhan, supuestamente atacado por COVID-19.

   Un año después, el número de contagios en el mundo por el virus Sar-CoV-2 supera los 55 millones, mientras que el de fallecidos rebasa los 1.3 millones, según datos de la Universidad de Medicina estadounidense Johns Hopkins (JHU).

miércoles, 11 de noviembre de 2020

EUROPA ENTRA EN CONFINAMIENTO DE NUEVO

 

El COVID-19 vuelve a surgir en Europa


Los casos de COVID-19 están resurgiendo en los países de Europa. Cada día se anuncia que nuevos casos de esta enfermedad están surgiendo de manera alarmante. Lo que ha provocado que muchos de estos países tengo que recurrir al confinamiento cuando ya se pensaba superado lo peor de la pandemia.

   Cerca de las once de la noche del 1 de noviembre los bares y restaurantes estaban llenos en Berlín, las personas de apresuraban a disfrutar de una última oportunidad de gozar de la compañía de otras personas antes de que empezara de nuevo el confinamiento.

   A las once en punto, las meseras empezaron a distribuir vasos de papel entre los clientes de los bares, para que se sirvieran lo que les quedaba de las bebidas para marcharse. Minutos después del centro de esa gran ciudad se encontró vacío, las personas se apresuraron a llegar a sus casas. La diversión había terminado: Por segunda vez este año, Berlín tuvo que cerrar por orden del gobierno alemán.

   Todos los restaurantes, bares, gimnasios y teatros de Alemania, la economía más grande de Europa, permanecerán cerrados hasta al menos fin de mes en un nuevo intento por detener la propagación de COVID-19. Los hoteles ya no pueden albergar turistas. Se ha pedido a los residentes que sólo salgan de sus hogares por razones importantes. Aunque la mayoría tenía algunas esperanzas de que Alemania estaba bloqueando bloqueada por corto tiempo, tal vez menos de un mes, porque Alemania tenía mientras los casos que en los países vecinos.

   Con los casos de COVID-19 aumentando y amenazando con abrumar la capacidad de atención médica, gran parte de Europa ha tomado medidas similares para frenar los contactos humanos. Hace dos meses, cuando las cifras comenzaron a aumentar después de una feliz tregua veraniega, los países aún abrigaban la esperanza de que medidas más limitadas y específicas pudieran prevenir una segunda ola. Ahora, esa ola está aquí, con la fuerza de un tsunami. Europa ha superado a Estados Unidos en casos per cápita; la semana pasada, representó la mitad de los más de 3 millones de casos notificados a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el mundo. Europa se encuentra una vez más en el epicentro de esta pandemia.

   La mayoría de los países están reaccionando sin un plan a largo plazo, simplemente tratando de evitar lo peor. Los funcionarios difieren sobre la mejor manera de reducir los números nuevamente. Y nadie sabe qué vendrá después. Ya empiezan a aparecer los primeros resultados de las pruebas masivas de las vacunas, pero se espera que pasen meses hasta que estas lleguen al público en general. Los países pueden enfrentar una serie agotadora de bloqueos, una temporada arriba y otra abajo, que podría arruinar la economía del continente.

   El bloqueo parecía una herramienta casi sorprendentemente contundente cuando China lo aplicó por primera vez en la provincia de Hubei el 23 de enero. Pero también demostró ser muy eficaz, y países de todo el mundo adoptaron el mismo enfoque en la primavera, aunque con distintos grados de intensidad.

   Europa ha tenido una respuesta pandémica más impulsada por la ciencia que los Estados Unidos, pero a diferencia de muchos países asiáticos, no pudo evitar un resurgimiento. En lugar de utilizar el verano para reducir los casos prácticamente a cero, Europa celebró la temporada. La gente parecía perder el miedo al virus. Cada vez más desobedecían las reglas sobre el distanciamiento físico, el uso de máscaras y evitar las grandes reuniones.

   Los virus infecciosos en la comunidad siempre se han mantenido por encima de cierto umbral, y, por lo tanto, donde si relajas el distanciamiento físico, la enfermedad aparece de nuevo. Los números aumentaron y sobrepasaron los niveles problemáticos, resurgiendo la pandemia.

   El hecho de que la actividad se haya movido en gran medida al interior del país, en las últimas semanas probablemente ayudó al resurgimiento. Aunque también el aire más frío puede favorecer al virus. Creo que el invierno hace las cosas mucho más difíciles. "Los países probablemente han estado controlando la pandemia en momentos 'fácil', como durante el verano.

   Pero no todo el mundo está convencido de que los encierros son la respuesta. El 28 de octubre, el día en que la canciller Angela Merkel anunció las nuevas medidas, la Asociación Nacional de Médicos de Seguros de Salud Estatutarios de Alemania presentó un documento de estrategia en contra del bloqueo. No podemos poner a todo el país, ni siquiera a un continente, en un coma inducido durante semanas o meses, dijo. Están convencido de que las restricciones previas al bloqueo de Alemania serían suficientes para evitar que el virus resurgiera, si se siguieran estrictamente. En lugar de cerrar millones de lugares públicos y gastar miles de millones para mantenerlos a flote, Alemania debería gastar dinero en comunicar la necesidad de seguir mejor las reglas, hacerlas cumplir estrictamente e incluso crear algunas oportunidades para que las personas disfruten con seguridad de cosas más riesgosas como las fiestas.

   Pero la mayoría de los científicos dicen que los cierres son inevitables si Europa quiere evitar el colapso de los sistemas de atención médica, aunque no es necesario que sean tan draconianos como en la primavera. En ese entonces, los países simplemente hacían absolutamente todo al mismo tiempo. Ahora, pueden omitir medidas que restringen severamente la vida de las personas pero que no contribuyen mucho al control de virus. No hay ninguna razón por la que tengamos que encerrar a las personas en su casa, por ejemplo, siempre que mantengan su distancia afuera.

   Los cálculos sugieren que Alemania necesita reducir los contactos entre personas en aproximadamente un 75% del nivel actual. Eso es increíblemente difícil si quieres mantener abiertas las escuelas y la mayoría de las empresas. Pero los bares y restaurantes representan muchos contactos y proporcionan solo alrededor del 1% del producto interno bruto de Alemania, lo que los convierte en el objetivo perfecto para las medidas pandémicas.

 

https://www.sciencemag.org/news/2020/11/europe-locking-down-second-time-what-its-long-term-plan

 

https://www.miradaalaciencia.com/2020/11/primera-vacuna-contra-covid-19-pasa-la.html

 

https://www.miradaalaciencia.com/2020/10/por-que-parece-que-los-brotes-de-covid.html

UNA ADVERTENCIA DADA DESDE 2015 SOBRE EL PELIGRO DE EL CORONAVIRUS

El artículo siguiente fue publicado en la revista The Scientist el  16 de noviembre de 2015, por Jef Akst. En estos momento, donde ya hemos ...