lunes, 12 de abril de 2021

¿CÓMO SURGIÓ EL MOVIMIENTO ANTI-VACUNA?

 



El primer método efectivo para combatir una infección, en este caso trasmitida por un virus, aunque en aquellos tiempos no se sabía, se empezó a implementar a principios de los años 1800. El primero en aplicarla de forma documentada fue Jenner, aunque se basó en conocimientos populares y el valiente intento de un campesino inglés Benjamin Jesty que en 1774 realizó la inoculación de viruela de la vaca en su familia para protegerlos de la viruela. Pero gracias a la ignorancia y la mala fe de la gente que lo rodeaba tuvo que mantener el secreto.

   Para 1840 la vacunación voluntaria se hacía por medio de un subsidio del estado inglés. Desde entonces han surgido dos grupos los pro-vacunas y los anti-vacunas. Ese mismo año ante la presión de los anti-vacunas, se logró aprobar una ley por la que cualquiera que intentara inocular a otro con viruela sería condenado a un mes de prisión. Pero en 1853 lograron aprobar la Ley de Vacunación Obligatoria que originó otra serie de protestas.

   En 1811 había ocurrido un caso notable. Lord Robert Grosvenor, de diez años, que había sido vacunado por el propio Jenner, ahora estaba enfermo de viruela y yacía entre la vida y la muerte. Jenner se sentó junto a la cama de su ilustre paciente, y cuando por fin el niño comenzó a mejorar, Jenner se volvió hacia el padre y comentó " Qué suerte que fue vacunado. Si no lo hubiera sido, seguramente habría muerto.” Así, Jenner inició la gloriosa doctrina de la mitigación.

   Después de llevar a cabo la vacunación obligatoria se presentaron, según los anti-vacunistas. Tres epidemias de viruela en Inglaterra, pero tienen muchos casos más de epidemias de viruela después de vacunaciones en ese tiempo. Las anti-vacunas consideraban que era la higiene la mejor manera de combatir la viruela y citan ejemplos interesantes; claro que en esos tiempos no se sabía que la viruela era ocasionada por un virus, y tampoco se puede tener una verdadera seguridad de que los casos reportados en aquel entonces sean realmente enfermedades de viruela.

   Los anti-vacunas, en esa época, declaran que cuando una persona está enferma, el médico está justificado en hacer todo lo posible por su paciente; pero cuando una persona está bien, no tiene ningún derecho a interferir con las funciones normales del cuerpo humano como lo hace cuando introduce una enfermedad, especialmente la enfermedad de un animal inferior, a menos que pueda dar una garantía clara y absoluta.

   Los ataques de las anti-vacunas se concentraron en Jenner. El cual nunca había pasado un examen médico en su vida. Perteneció a una época en la cual no se necesitaba pasar exámenes para resultar aprobado. Jenner consideró todo el asunto del título como algo superfluo y colgó "Cirujano, boticario" sobre su puerta sin ninguna de las calificaciones que justificaban la suposición. No fue hasta veinte años después de su práctica que pensó que era aconsejable poner algunas letras después de su nombre. En consecuencia, se comunicó con una Universidad de Escocia y obtuvo el título de Doctor en Medicina por la suma de £ 15 y nada más. Es cierto que poco antes había obtenido una beca de la Royal Society pero usó su fama más que sus conocimientos para lograrlo. Esto lo logro escribiendo un artículo de un pájaro cuco fabuloso que en realidad no existía, compuesto en su mayor parte por absurdos y monstruos imaginativos a los que ningún ornitólogo de la actualidad prestaría la menor atención. Unos años después de esto, bastante insatisfecho con la única titulación médica que había obtenido, Jenner se comunicó con la Universidad de Oxford y les pidió que le concedieran su título honorífico de médico, y después de muchos intentos infructuosos lo consiguió. Luego envió al Royal College of Physicians de Londres para obtener su diploma, e incluso presentó su título de Oxford como un argumento a su favor. Pero consideraron que ya había tenido bastante por poco dinero y le dijeron claramente que hasta que aprobara los exámenes habituales no le iban a dar más. Este fue un control suficiente en el caso de Jenner, y se instaló en silencio sin ningún diploma de médico.

   Para los anti-vacunas la vacunación era simplemente una leyenda. En los libros antiguos de hierbas encontramos cuánto dependían los remedios sin sentido para atender ciertas enfermedades. No hay duda de que las vaqueras crearon el rumor de que una persona que tenía viruela bovina podía prevenir la aparición de la viruela normal, esto tuvo efecto extraordinario sobre la masa de la gente en ese momento.

   Jenner inoculó a este niño James Phipps en 1796. Luego, tan pronto como hubo hecho eso, lo anotó y recorrió el vecindario recolectando información con respecto a la viruela vacuna y los ordeñadores de viruela vacuna. Recibió casos de personas que habían tenido viruela vacuna años antes y nunca habían tenido viruela, como si todo el mundo estuviera destinado a tener viruela. Luego tomó a unos indigentes agotados, mayores de 60 años, que habían tenido la viruela de las vacas años antes y los inoculó con viruela para ver si la padecían. Descubrió que no presentaron síntomas, porque a medida que las personas avanzan en la vida, están más o menos a prueba de ello. "Esto", dijo Jenner, "es la gran prueba del valor de la inoculación de la viruela vacuna como preventivo de la viruela".

   Estos fueron los materiales que reunió para presentar su artículo a la Royal Society. No era de extrañar que, con un material tan miserable como éste, la Royal Society, rechazara de inmediato su artículo por insatisfactorio e inadecuado para una sociedad científica o una sociedad sana. Pero Jenner decidió publicar sus descubrimientos por medio de un periódico local y se preocupó en ese periódico de no mencionar nunca los casos de personas que tuvieron viruela de las vacas y después de la viruela; mencionó los casos de una docena de ancianos que tuvieron viruela de las vacas y no contrajeron viruela después, pero él podría haber tenido cientos de casos que hubieran tenido ambos. Sin embargo, tan pronto como regresó con su periódico, los médicos de las vacas se dirigieron a él. Dijeron que todo esto era basura.

   Jenner, cuando empezó a recibir comentarios encontrados sobre las personas que habían padecido la viruela de las vacas y después la viruela, desarrolló una teoría interesante sobre une enfermedad en los talones de los caballos, que era muy parecida a la viruela, donde se menciona que existían dos tipos de esta enfermedad.

   Tuvieron que pasar muchos años para que este tipo de vacunación rudimentaria se pudiera reconocer como un método de prevenir la viruela. Pero el único hecho real que tenemos sobre  las vacunas es que la viruela ya fue erradicada del planeta, desde los años setenta del siglo pasado. Y, aunque los movimientos anti-vacunas todavía existen, este método de prevención de enfermedades infecciosas ha demostrado su eficiencia en el trascurso de los años y el avance de la ciencia.

1 comentario:

  1. Aunque la vacuna de Jenner fue obligatoria en Inglaterra en 1853, se siguió el ejemplo en muchos piases europeos y en algunos de África. Los resultado de la vacunación hablan por si mismos.

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